Siguen Respirando Codigo Lambda

14

—¿Dónde está el enano? — Jasper arrastraba un poco las palabras— Molly me dijo que estaba aquí —

Olía a alcohol fuerte y su camisa estaba arrugada, pensé que había tenido una pelea, pero descarté eso cuando vi que tenía marcas rojas en su cuello. Me crucé de brazos mirándolo, su cabello estaba despeinado y sus ojos estaban un poco rojos.

—Eso fue hace unas horas Jasper. Lleve a tu hermano a casa no hace mucho. —

Jasper asintió mientras se llevaba una mano al rostro, empezó a reírse. Lo observaba confundido, quise cerrarle la puerta deseándole buenas noches, pero me detuve cuando un líquido comenzó a descender de su rostro.

—Lo deje solo— su voz gruesa salió aguda— Le prometí varias veces que no lo haría de nuevo cuando nuestro padre gritara y lo deje solo—

—No lo hiciste—

—Si lo hice—

Apartó su mano de su cara, su mandíbula temblaba un poco y su llanto no era ruidoso, era contenido. Frustrado por la situación.

—Quiso golpearme, el hijo de puta quiso golpearme de nuevo. Si ellas no lo hubieran detenido, no sé qué hubiera pasado. No es la primera vez ¿Sabes? Creo que me odia desde… Esa vez. Me dijo que hubiera sido yo y Noah, él es solo un niño. —

—Noah no es un niño—

—Para mí si lo es— se quitó la chaqueta de mezclilla con dificultad, incluso perdió el equilibrio un poco. Lo sostenía del brazo para que no cayera al suelo, ya sería peor que se desmayara. —

Sentí un ligero escalofrío al tocarlo, quizá por el frío que hacía afuera. Lo solté volviendo a tomar distancia, Jasper se recargo en la pared limpiándose las lágrimas para volverme a mirar.

—Siempre soy el responsable, es lo que siempre dice cuando algo sale mal— soltó una risa sin ganas para incorporarse un poco— Mierda ni siquiera sé porque estoy contando esto si no eres Kayla—

—Escucha, no tienes manera de saber si algo puede salir mal en tu vida o en la vida de tu padre. Y tienes razón, no soy Micaela y sé que no deberías contarme esto, pero ahora tienes varias copas encima y tu lengua se suelta más de lo que debería. ¿Sabes que es peligroso viajar alcoholizado? —

—¿Qué eres? ¿Mi madre? —

—Conocí a tu madre, te pareces a ella. Escucha, si necesitas que llame a Molly…

—No— me detuvo acercándose, tropezó un poco— No, no, no. No lo hagas te prefiero a ti que a ella en estos momentos—

Eso me tomó un poco por sorpresa, pensaba que Jasper le tenía miedo de enfrentar a su hermana y que lo viera en ese estado, siendo honesto si Molly lo golpeaba en la cabeza lo entendería por completo, incluso me burlaría si lo viera. Tome la toalla secando mi cabello, me gire un poco para verlo mejor.

—Cierra la puerta cuando entres entonces—

Avance hacia la cocina para tomar dos vasos y llenarlos de agua, el sonido de la puerta cerrándose se escuchó a mis espaldas. Al girarme Jasper estaba en la entrada de la cocina mirando lo que hacía, sus orejas estaban rojas.

—Bebe esto— le extendí el vaso— Te ofrecerá café, pero no tengo porque lo detesto—

Nuestros dedos se rozaron un poco cuando lo sostuvo, sentí de nuevo el escalofrío recorrerme el cuerpo. Lo solté sentándome en uno de los bancos vacíos, los pierogis estaban en la barra junto con las flores, tomé uno dándole una mordida, observé al vaquero que no me quitaba los ojos de encima, hice a un lado el plato de los pierogis ofreciendo uno. Jasper se acercó arrastrando el banco sentándose a mi lado, observando los pierogis.

—¿Dumplings? — pregunto tomando uno en sus manos

—Pierogis— lo corregí. —Son similares a los dumplings pero estos son polacos. de Europa —

—Se donde esta Polonia— le dio un mordisco al pierogi —¿Has ido a Europa acaso? —

—Soy de Europa del este — le respondí tomando una servilleta y dejándola a su lado— Y no hables con la boca llena, es asqueroso —

Jasper tomó la servilleta comiendo en la empanada de dos bocados, al parecer tenía hambre. Agarró uno más dándole un gran mordisco.

—Europa ¿Eh? Pensé que eras americano— me dijo cuando terminó tragando su bocado— ¿Has vivido en el continente desde hace mucho? —

—Siete años— le contesté sin mirarlo — Cuando murió mi familia vine acá por… una nueva vida y nuevas oportunidades —

—Bueno ahora tienes una casa a tu edad, eso es un gran logro para una nueva vida— tomó otro pierogi— ¿Tú los hiciste? Son deliciosos —

—Los hice con tu hermano, es un gran ayudante. —

—Gracias. Por cuidarlo y dejarlo estar aquí, significa mucho para mí —

Lo miré a los ojos, seguían rojos pero el color brillaba por la luz de la cocina, vi las marcas de besos y mordidas en su cuello, aparte la mirada.

—No hay problema, parecía necesitar compañía y alguien con quien hablar de lo que sucedió, al igual que tú — sentía los ojos de Jasper sobre mi — ¿Sigues ebrio? —

—Si estuviera ebrio ¿podría hacer esto? — arrojó lo que quedaba del pierogi arriba, abrió la boca para atraparlo de un mordisco. El pedazo de comida cayó en su ojo sonando seco, intenté contener la risa, pero me fue imposible. —Bueno sigo un poco ebrio, no sé cuántos shots de tequila tome, Kayla me quito los caballitos y me amenazó con echarme cuando quiso arrebatarle la botella —

Empezó a limpiarse el rostro con la servilleta, lo miraba todavía riendo por su estupidez.

—Ella hizo bien, casi te caes si no te sostenía. Pero parece que te la pasaste bien, tu cuello parece que fue atacado por un vampiro —

—Oh no, tú estabas aquí en casa— lo miré confundido— Mierda eso se escuchó un poco mal. Lo que quiero decir es que, bueno, pasamos un rato bueno en el baño, pero me apartó diciendo que tenía que seguir trabajando. Es muy dedicada a su empleo, eso me gusta —

Lo escuchaba hablar lo que había hecho con Micaela, asiente sin poner tanta atención ya que seguía teniendo restos de comida en su cabello y parte de su ojo, Jasper no parecía darse cuenta. Jasper seguía hablando de lo que había hecho después de discutir con su padre y el cómo se la pasó en el bar riendo de cualquier estupidez que escuchara. Micaela estaba preocupada al verlo en ese estado, pero al parecer no le dijo nada a la chica de lo que había sucedido, solo llegó y se embriagó para luego besarse con ella en el baño. Cuando Molly lo llamó preguntando en dónde estaba metido Jasper le contestaba sin importancia haciéndola enojar, cuando ella le dijo que no encontraba a su hermano menor por ninguna parte fue cuando se asustó.



#793 en Thriller
#264 en Suspenso
#93 en Terror

En el texto hay: suspense, boyslove, bioterrorismo

Editado: 13.03.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.