Capítuo 46
RODRICK
Anteriormente en Silver: Rodrick, Silver y Grolad, el troll, están volviendo con la pieza para hacer el túnel que una el territorio de los horms con el futuro condado de los orkos.
El mago Zelendi ha seguido a rajatabla las órdenes interpuestas por mi tía Silver antes de irnos, porque las obras de construcción del túnel están muy avanzadas. Mi tía está bastante sorprendida del progreso:
-No pensé que fueran también. Hemos llegado en el momento oportuno, unos días más tarde y las obras se tendrían que haber parado.
-¡BIEEN!! USAREMOS EL TORNILLO NADA MÁS LLEGAR.
Tengo ganas de ver como funciona ese tornillo gigante para hacer un túnel que perforé las Rockers. Mientras tanto, Zelendi está llegando con calma hacia nosotros con una sonrisa en la cara.
-¿Has visto Silver? Estos muchachos trabajan de maravilla y sin quejarse de nada. Todo lo que he dicho lo consideran una orden y lo han hecho a una velocidad que no he visto antes. Además, no nos hemos tenido que preocupar por los alimentos, los horms nos han estado trayendo comida cada tres días sin pedir nada a cambio.
-Si les dais algo a cambio se enfadarán – dice Grolad –. Os consideran sus invitados y, como tal, debéis ser alimentados. Tiene muy arraigada la costumbre de proporcionar comida a los invitados. Son lentos a la ira, pero cuidado si les atacas, que responderán con toda su fuerza.
-Les conoces bien -le digo a Grolad.
-Claro, sobrino de Silver. A parte de ayudarles en multitud de ocasiones, he hecho el esfuerzo de entender su forma de vivir. El líder supremo es un tío muy capaz, con grandes ideas. Evitará que desaparezcan como han intentado con los trolls y los orkos.
REGIMIENTO POK
Anteriormente en Silver 92. Regimiento Pok: La maniobra del príncipe ha resultado fructífera. Ha podido llevarse raptado al autonombrado conde sin tener ni una sola baja. Mientras tanto, el Capitán de su guardia ha creado el caos.
Salimos del campamento con el conde flanqueado por cuatro orkos. El campamento es un completo caos donde; hay mínimo tres incendios activos que están quemando casi todas las construcciones y tiendas que hay. Mientras todos huyen de los incendios, nosotros seguimos por caminos secundarios hacia el fuego. Así nadie se atreverá a seguirnos; los pocos que nos vean creerán que están sufriendo alucinaciones.
No nos encontramos con nadie en nuestro paseo por el campamento. Nuestro prisionero empieza a sudar cada vez más y su cara pierde color por momentos. En cambio, los orkos no dan muestras de tener ningún problema con el calor, siguen andando y arrastrando cada vez más a nuestro rehén con suma facilidad.
El sistema del capitán de mi guardia ha seguido para crear un pasillo libre de fuego que nos permita pasar sin problemas entre las llamas es algo que me resulta incompresible. Nos permite reunirnos con el resto de la partida tras el campamento.
Parte de los nuestros tienen algunas heridas sin importancia, han tenido alguna escaramuza en los ataques. Vemos que el capitán se acerca con la cara llena de hollín y una sonrisa en ella.
-Pensaba que entrando como Guardia Personal de un Príncipe Heredero se habían acabado los días donde me lo pasaba tan bien creando caos. Gracias Majestad por hacer que me haya equivocado. Es igual de divertido que cuando planeamos manejar a su madrastra.
-Me alegro que se divierta capitán. Traigo a nuestro nuevo guía para que nos enseñe la cueva de los ladrones.
Si te gustan los relatos puedes apoyar al blog en Patreon:
https://patreon.com/tierradeficcion?utm_medium=unknown&utm_source=join_link&utm_campaign=creatorshare_creator&utm_content=copyLink