Simplemente humano

La profecía olvidada

Después de escuchar que nuestros padres habían muerto para protegernos, sentí que todo lo que creía saber sobre mi familia se había derrumbado.

—Lara: Quiero saberlo todo.

Mi abuelo permaneció en silencio.

—Lara: ¡Dime la verdad!

Finalmente, caminó hasta una antigua biblioteca y sacó un libro cubierto de polvo.

Lo colocó sobre la mesa.

—Abuelo: Este libro pertenece a nuestra familia desde hace siglos.

Lo abrió lentamente.

En una de las páginas había un dibujo de una mujer rodeada por una luna roja.

—Abuelo: Esta es la Diosa de la Luna.

—Lara: ¿La diosa que mencionan en las leyendas?

Él asintió.

—Abuelo: Según la profecía, algún día nacería una descendiente capaz de unir a las especies sobrenaturales.

Miré el dibujo.

—Lara: ¿Esa soy yo?

—Abuelo: Sí.

Luke se acercó.

—Luke: ¿Y yo?

Mi abuelo pasó otra página.

Allí aparecía un lobo junto a una figura humana.

—Abuelo: Tú eres la otra mitad de la profecía.

—Luke: ¿Qué significa eso?

—Abuelo: La Diosa necesitará un guardián. Alguien capaz de mantener el equilibrio cuando llegue el momento.

Me quedé mirando a Luke.

Ahora comprendía por qué nuestros padres habían estado relacionados.

No era una coincidencia.

Nos habían protegido porque sabían que algún día nos encontraríamos.

Pero había algo más escrito en la última página.

Una frase:

**«Cuando la luna roja despierte, el heredero de la oscuridad intentará reclamar su poder.»**

—Lara: ¿Quién es el heredero de la oscuridad?

Mi abuelo cerró el libro.

—Abuelo: El hombre que está detrás de todo esto.

Y por primera vez, comprendí que nuestro enemigo llevaba muchos años preparándose para ese momento.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.