Simplemente humano

El heredero de la oscuridad

Después de conocer la profecía, ya no podía mirar mi vida de la misma manera.

Yo siempre había pensado que era un chico normal.

Un estudiante al que molestaban en la escuela.

Alguien que vivía tranquilamente con su madre.

Pero ahora sabía que mi padre había pertenecido a un mundo que yo ni siquiera sabía que existía.

Y que yo formaba parte de una profecía.

—Luke: ¿Quién era mi padre realmente?

El abuelo de Lara me observó.

—Abuelo: Tu padre era un guardián.

—Luke: ¿De qué?

—Abuelo: Del equilibrio entre las especies.

Mi madre bajó la mirada.

—Mamá: Tu padre se llamaba Alexander.

Sentí un nudo en la garganta.

—Luke: ¿Por qué nunca me hablaste de él?

—Mamá: Porque prometí protegerte.

—Luke: ¿De quién?

Antes de que pudiera responder, Lara entró a la habitación.

—Lara: Del hombre que asesinó a nuestros padres.

Mi madre la miró.

—Mamá: Su nombre es Viktor.

El abuelo de Lara cerró los ojos.

—Abuelo: Viktor era uno de los vampiros más poderosos de nuestro reino.

—Lara: ¿Y qué quería?

—Abuelo: El poder de la Diosa.

Sentí un escalofrío.

—Luke: ¿Por qué?

—Abuelo: Porque quien controle ese poder podría dominar a todas las especies.

Lara apretó los puños.

—Lara: Entonces tenemos que encontrarlo.

—Abuelo: No.

Ella lo miró.

—Lara: ¿Por qué?

—Abuelo: Porque él ya sabe dónde encontrarlos.

Todos nos quedamos en silencio.

Entonces las ventanas comenzaron a vibrar.

Una voz apareció desde afuera.

—Viktor: No tienen que buscarme.

Lara levantó la mirada.

—Viktor: Yo ya los encontré.




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