Simplemente humano

El regreso de Viktor

Viktor entró lentamente.

A su lado había varias personas.

Pero no parecía interesado en atacar.

Solo quería hablar.

—Viktor: Lara.

—Lara: ¿Qué quieres?

—Viktor: Lo mismo que quería tu madre.

Me quedé en silencio.

—Viktor: La verdad.

Mi abuelo se adelantó.

—Abuelo: No le creas.

Viktor sonrió.

—Viktor: Él nunca te contó que tu madre intentó salvarme.

Lo miré confundida.

—Lara: ¿Qué?

Viktor sacó un pequeño medallón.

Era de mi madre.

Lo reconocí inmediatamente.

—Viktor: Tu madre me pidió que protegiera a Luke.

Luke se quedó inmóvil.

—Luke: ¿Por qué?

—Viktor: Porque sabía que algún día alguien intentaría utilizarte para controlar el poder de Lara.

—Lara: ¿Quién?

Viktor miró a mi abuelo.

—Viktor: Él.

Mi abuelo negó con la cabeza.

—Abuelo: ¡Eso es mentira!

Viktor sacó otro documento.

—Viktor: Entonces explícale esto.

Era un acuerdo firmado por mi abuelo.

En él se mencionaba el poder de la Diosa.

Y una fecha.

La noche en que mis padres murieron.

Sentí que todo se derrumbaba.

—Lara: Abuelo...

Él no respondió.

Viktor dio un paso hacia mí.

—Viktor: No quiero tu poder.

Lo miré sorprendida.

—Viktor: Quiero ayudarte a controlarlo.

—Lara: ¿Por qué debería confiar en ti?

—Viktor: No deberías.

Su respuesta me sorprendió.

—Viktor: La confianza no se exige. Se gana.

Entonces me entregó el medallón.

—Viktor: Tu madre me pidió que te lo entregara cuando estuvieras preparada.

Lo tomé.

Y al hacerlo, una visión apareció en mi mente.

Mi madre.

Mi padre.

Viktor.

Y una criatura que no reconocía.

Algo mucho más oscuro que cualquier vampiro.

Mi madre gritaba:

**«No dejen que despierte.»**

Abrí los ojos.

—Lara: ¿Qué era eso?

Viktor respondió:

—El verdadero enemigo.




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