Simplemente humano

La criatura

Viktor nos explicó que durante siglos había existido una entidad conocida como **El Vacío**.

No era vampiro.

No era lobo.

No era humana.

Era algo diferente.

Una fuerza que se alimentaba del poder sobrenatural.

—Luke: ¿Y qué quiere?

—Viktor: Despertar.

—Lara: ¿Y qué tiene que ver conmigo?

—Viktor: La Diosa es la única capaz de detenerlo.

—Luke: ¿Y yo?

Viktor me miró.

—Viktor: Tú eres el guardián.

Ahora todo tenía sentido.

Nuestros padres no habían unido sus destinos por casualidad.

Habían estado preparándonos desde antes de nuestro nacimiento.

Lara miró el medallón.

—Lara: ¿Cómo lo detenemos?

Viktor señaló el libro de la profecía.

—Viktor: Deben llegar al templo de la Luna antes de que ocurra el próximo eclipse.

—Lara: ¿Cuánto tiempo tenemos?

Viktor miró por la ventana.

—Viktor: Tres días.

Tres días.

Eso era todo.

Entonces el suelo comenzó a temblar.

El medallón de Lara brilló.

Una sombra apareció sobre las paredes.

Viktor palideció.

—Viktor: Ya comenzó.

Lara tomó mi mano para ayudarme a levantarme.

—Lara: Entonces iremos al templo.

—Luke: ¿Y si no podemos?

Ella me miró.

—Lara: Tenemos que poder.

Y por primera vez, no parecía la Alpha que todos temían.

Parecía una chica de dieciséis años que tenía miedo.

Pero aun así estaba dispuesta a luchar por todos.

Y yo decidí acompañarla.




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