Simplemente humano

La última batalla

El cielo se oscureció.

La luna comenzó a adquirir un tono rojizo.

El eclipse estaba comenzando.

—Viktor: Tenemos que irnos.

Pero ya era demasiado tarde.

El suelo comenzó a temblar.

Una enorme sombra apareció sobre el templo.

El Vacío había despertado.

Sentí que mi poder comenzaba a aumentar.

Mi loba estaba completamente despierta.

Pero esta vez no tenía miedo.

—Lara: Luke.

Él me miró.

—Luke: Estoy aquí.

—Lara: Pase lo que pase, no te alejes.

Asintió.

La sombra se acercó.

Mi abuelo apareció detrás de nosotros.

—Abuelo: Lara.

Lo miré.

—Abuelo: Sé que cometí errores.

—Lara: Lo sé.

—Abuelo: Pero siempre quise protegerte.

—Lara: Entonces ayúdanos ahora.

Mi abuelo asintió.

Todos unimos nuestras fuerzas.

Viktor y mi abuelo se encargaron de proteger el templo mientras Luke y yo avanzábamos hacia el centro.

Entonces escuché la voz del Vacío.

*«Dame el poder.»*

—Lara: No.

*«Podría darte todo lo que deseas.»*

—Lara: No quiero poder.

La energía comenzó a rodearme.

—Lara: Quiero proteger a mi familia.

Luke se colocó a mi lado.

—Luke: Y yo la protegeré a ella.

Los símbolos del templo comenzaron a brillar.

La luna roja iluminó todo.

Entonces comprendí lo que teníamos que hacer.

No debíamos destruir al Vacío.

Debíamos encerrarlo nuevamente.

Tomé la mano de Luke.

Ambos cerramos los ojos.

La energía aumentó.

Y finalmente, la sombra desapareció.

El templo quedó en silencio.

El eclipse había terminado.

Habíamos ganado.

Pero el precio había sido enorme.

Mi abuelo había quedado gravemente debilitado y Viktor había desaparecido.

Miré a Luke.

Seguía allí.

Eso era lo único que importaba.




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