Simplemente humano

Después de la tormenta

Habían pasado varias semanas desde aquella noche.

El mundo sobrenatural había cambiado.

Las diferentes especies habían comenzado a reunirse para crear un nuevo consejo.

Ya no querían vivir separados.

Querían evitar que una guerra volviera a ocurrir.

Lara había asumido oficialmente el liderazgo de su manada.

Pero ahora gobernaba de una manera diferente.

Ya no intentaba hacerlo todo sola.

Escuchaba a los demás.

Mi vida también había cambiado.

Finalmente conocí toda la verdad sobre mi padre.

Era un guardián.

Y había dado su vida para protegernos.

Mi madre dejó de ocultarme cosas.

Por primera vez, sentí que realmente conocía a mi familia.

Un día, Lara y yo nos encontramos frente al antiguo templo.

—Luke: ¿Crees que todo terminó?

Ella miró la luna.

—Lara: No lo sé.

—Luke: Eso no suena muy tranquilizador.

Ella sonrió.

—Lara: Pero sí sé algo.

—Luke: ¿Qué?

—Lara: Ya no estamos solos.

Miré hacia el cielo.

La luna estaba completamente blanca.

No había ninguna señal de aquella noche.

Pero sabía que algo había cambiado para siempre.

Lara había descubierto quién era.

Yo había descubierto quién era mi padre.

Y juntos habíamos descubierto una verdad que había permanecido oculta durante diecisiete años.

Entonces Lara recibió una llamada.

Su expresión cambió.

—Luke: ¿Qué ocurre?

Ella guardó silencio.

—Lara: Viktor está vivo.

Me quedé mirándola.

—Luke: ¿Qué?

—Lara: Encontraron una señal suya.

La miré sorprendido.

—Luke: Entonces esto no terminó.

Lara negó con la cabeza.

—Lara: No.

Pero sonrió.

—Lara: Esta vez estaremos preparados.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.