—Por favor, papá. ¿Por qué tenemos que hacer todo lo que ella quiere? —El menor de la familia se interpone en el camino de su padre, quien está dispuesto a ir a matar a Isaac.
—Fue así en un principio y así seguirá siendo. —Lo esquiva, pero el chico se vuelve a interponer en su camino.
—Te lo suplico, papá, no lo hagas. —Se pone de rodillas llorando.
(...)
—¿Y ya lo hiciste? —Pregunta la joven chica a su padre.
El padre mira a su hijo, quien tiene los ojos hinchados de tanto llorar.
Vuelve su mirada a su hija.
—¿Y...? —Le insiste ella.
—Sí, ya lo maté.