Sin Escape #1

Capitulo Trece: Rescate Fallido.

LANCE MORRIS.

Me despierto recordando todo.

Mis hermanos, Isaac, Dalek... No me puedo quedar acá de brazos cruzados. Tengo que hacer algo, tengo que salvarlo, tengo que salvar a Venus.

Me levanto del suelo y miro a todos lados buscando una manera de salir de acá.

Observo la rendija.

En la otra habitación no hay nadie. Venus no está y, si Venus no está, significa que no tienen por qué cerrar la puerta con llave.

Me acerco a la rendija y le doy una patada, pero nada.
Espera, no se abre para adentro. Tengo que abrirla tirando.
Agarro la rendija y tiro con fuerza hacia mí.

Mierda.

No puedo.

Me caigo al suelo cansado.

Miro al suelo y veo a un lado aún la bandeja con comida.

El cuchillo.

Lo agarro y coloco la punta del cuchillo en los tornillos. Lo giro y logro sacarlos a los cuatro.

Saco la rendija.

Guardo el cuchillo en mi pantalón.

Entro al tubo, camino por él hasta el otro lado, hago lo mismo que hice con el cuchillo en la otra rendija y la abro.

Paso llegando a la habitación de Venus.

Miro la puerta.

Idiotas, está abierta.

Camino a la puerta y salgo de la habitación. Veo un pasillo largo, oscuro, de ambos lados.

Camino para la izquierda buscando el cuarto donde esté Venus o mis hermanos.

(...)

—Si tan solo no trataras de alejarlo de mí, tal vez, solo tal vez, te dejaría vivir, pero no puedo permitirme eso. —Escucho a través de una puerta y, sin pensarlo, entro al cuarto.

Veo a uno de los secuestradores apuntándole con el arma a Venus. Corro hacia ella y golpeo el arma, haciendo que caiga al suelo.

La tiro al suelo y empiezo a golpearla.

—Malditos enfermos. —La sigo golpeando hasta que siento cómo alguien me agarra de los brazos y me aleja de ella.

Trato de soltarme, pero no puedo.

Me hace sentarme en una silla y ata mis manos detrás de la silla.

El hombre se me para enfrente y me da un golpe en la cara.

—¿Estás bien, Lance?

Miro al lado mío a Venus.

—No te preocupes, estoy bien, amor.

—Agh. —Escucho la voz de la chica.

Se acerca a mí y me da una cachetada.

—Mírame, Lance, mírame a mí. ¡No a ella!

Me sostiene la cara para que la mire y se saca la máscara.
¿Abril Jones?

¿Qué carajo?

(...)

—¿Entonces vos y Venus son novios? —Pregunta mi mejor amiga, Abril.

—Sí, ya somos novios. —Sonrío ampliamente.

—Qué bueno, me alegro por ustedes.

La Abril que recuerdo era mi mejor amiga, era la persona en quien más confiaba, era mi confidente. Siempre le contaba todo a ella.

Y resulta ser que esa persona no era quien yo creía. Esa persona me secuestró porque está enferma de la cabeza.
Y creo saber por qué hizo todo esto.

Ella siempre lo había sospechado, pero ahora sé que es verdad.

Le gusto a Abril y ella odia a Venus.

Pero...

¿Mis hermanos qué tienen que ver con todo esto?




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