—Te dejamos vivir hasta este momento solo por compasión, pero la carta que les diste a tus sobrinos fue la gota que rebalsó el vaso. —Habla Abril acercándose a una mujer atada de pies y manos que tiene la boca tapada con cinta.
—Papá, encárgate de ella.
El padre de Abril se acercó a la señora. Mientras trataba de gritar por ayuda, con un arma le apuntó a la cabeza y disparó.
(...)
Abril y su familia agarran armas y cualquier cosa filosa que encuentran.
Salen del lugar donde tienen a Lance y Venus.
Sostienen con fuerza sus armas, mirando al frente.
—Ya es hora de terminar con todo esto.