Sin prejuicios

Capítulo 26

 

En ocasiones me siento cerca de la ventana con vistas al jardín para inspirarme en mi pintura y pensar en lo mucho que extraño a mi madre. La única persona que me entendía, me daba consejos útiles y me abrazaba cuando creía que no servía para nada. Un simple beso, una palabra suya lograba cambiar todo de mí.
Los años han transcurrido y su ausencia me consume más, ya no hablo por los problemas que tengo, es por lo incomprendida y sola que me siento sin tenerla a mi lado. Suspiro pesadamente mirando su foto para tumbarme en la cama y cerrar mis llorosos ojos intentando ahuyentar la tristeza y dar la bienvenida a la felicidad. 
Aunque pienso que la suerte no se hizo para mí.

Esa misma mañana había llegado Susi para ayudarme con los preparativos de mi fiesta de cumpleaños. Me siento tan entusiasmada de poder celebrar mis dieciocho años, aún no puedo ni creerme como ha pasado el tiempo y más un año desde que pasé al centro y mi vida cambió por completo.
Susi me propone de ir al centro comercial para comprar algunos detalles para la fiesta. 
La idea me agrada demasiado por lo que le digo que sí. Inmediatamente agarro mis cosas y nos dirigimos hacia el centro comercial listas para empezar con las compras.
Llegamos y vemos que hay rebajas, observamos con detenimiento todo lo que hay expuesto hasta que veo adornos muy bonitos de varios colores que llaman mi atención por lo que tirando de Susi entusiasmada me la llevo hacia la zona de regalos para que vea me ayude a elegir.

--¡Esto es increíble! -Escucho hablar con ella misma con una sonrisa mirándome con esa mirada pícara mientras yo miro unas manteles y unos globos con forma muy graciosos.

Susi me señala hacia unos globos en forma de corazón, niego con mi cabeza asegurando de no responder star enamorada.

-Déjate de bobadas Marlene y piensa que una no cumple la mayoría de edad todos los días. Vamos a seguir mirando que he visto una piñata que me gusta.

Sonrió mirando todos los artículos que hay en la estantería a cual más caro y bonito donde yo comienzo a hacer cuentas como si fuera una calculadora avergonzada por no llevar dinero suficiente.

-Marlene. -Susi tira de la tela de mi pantalón.

-¿Qué ocurre? -Pregunto sin apartar los ojos de Rubén que estaba a unos cuantos metros de mí.

- Mira quién viene, ¡Qué sorpresa! ¿A que no esperabas verlo?

A decir verdad no. No me esperaba ver a Rubén en un lugar como este y sintiéndome afligida observándole como camina hacia mí y...
¡Dios mío!, no puedo apartar mis ojos de él. Está realmente precioso con sus jeans desgastados, con una camisa blanca ajustada y una chaqueta abierta con su pelo revuelto dándole un toque más pícaro. Debo de reconocer de que está buenísimo. Pero le veo como un buen amigo nada más, aunque no puedo comparar con Brandon porque son unas personas distintas.
Maldita sea, ¿Porqué no puedo dejar de pensar el Brandon? ¡Soy estúpida! ¿Porque sigo pensando en él y no puedo pasar página? Me golpeo con la palma de mi mano la frente inquieta ante la mirada observadora de Rubén

Llamo su atención, creo que estoy roja, incluso me toco las mejillas las cuales están ardiendo, precisamente en ese momento Susi me dice que tiene que irse porque ha quedado con su hermano para hacer una cosa y no puede seguir ayudándome con los preparativos para mi cumple, eso me suena como una simple excusa.
Aún así no me importa que se vaya. En parte se lo agradezco, quiero demostrarme a mí misma que Rubén y yo puede haber química y así llegue a dejar de amar de una vez por todas a Brandon.

-No te preocupes ,ve tranquila ya nos veremos en otro momento -Me da un abrazo Susi y se marcha no si antes echarme un sonrisa pícara .

Me hace gracia de tener que ayudarme Rubén a escoger otros adornos, el cual hace el gracioso con algunos objetos, por un instante sonrío quedándome embobada mirándole sintiendo de nuevo como mis pulsaciones se aceleran, mis ojos siguen fijos en su mirada oceánicas de emociones donde puedo sentirme en otro mundo alejada de todo donde su mirada me transmite paz y algo que no deseo ni mencionar. Mejor me quito eso de la cabeza antes de formarse una película donde yo soy la coprotagonista.

Después de hacer la compra para mi super fiesta nos marchamos a comer unos helados, al sentarnos en una mesa comienzamos a hablar de nuestras cosas, de pronto Rubén me cuenta una chiste y sonríe mucho verdad es que estoy muy relajada con él , me hace sentir muy especial.
Su cercanía y forma de tratarme tan tierna hace que me sienta más segura de mi misma y olvide de que este rubio con ojos azules no es Brandon, es Rubén y ya va siendo hora que vaya centrándome en él y en querer conocerlo y por qué no, abrir de nuevo las puertas de mi corazón.

Cuando terminamos nuestros helados vamos caminando hacia a fuera del centro comercial Rubén me invita a pasear con su moto, sin pensarlo dos veces asiento con la cabeza entusiasmada con volver a subirme en una moto.
En este momento me encuentro montada en su moto notando como la brisa me golpea mientras noto cómo mi pelo se va pegando en mi frente, cierro mis ojos y sin poder evitarlo los recuerdos del pasado me lastiman como para dejar caer una gota silenciosa al recordar la primera vez que subí en moto con Brandon.
Me duele tener que repetir lo mismo, pienso que no estoy preparada para dar ese paso, por nada del mundo quiero volver a enamorarme y fracasar.
O debo darme una oportunidad a mi triste y desolado corazón. 
Soy mujer y también quiero que me amen, quiero sentir que soy importante para alguien y sobre todo sentirme querida y comprendida y no acomplejada y triste.

Cuando llegamos a un lago al bajarnos de la moto, comenzamos a caminar hacia a una roca, donde me siento cerca de una playa , Rubén se sienta junto a mi, veo como me observa con esa sonrisa que puede derretir a cualquier chica. Sin duda es hermoso y muy buena persona. 
Con cuidado él me agarra la mano, se acerca un poco más a mí, veo que ahora me mira con amor por lo tanto intento alejarme de él pero será imposible porque sus labios han comenzado a rozarme los mios, su miel la puedo saborear y su necesidad de tomarme me alborota.
Despacio me aparto de él, Rubén clava sus ojos en mí, me quedo mirándole como brillan en mitad del atardecer, estamos los dos solos, no se escucha nada salvo el ruido de olas.
Con delicadeza, Rubén me agarra de mi mano, se ve que está un poco nervioso. Y eso me gusta tanto como que me da la risa aunque estoy algo molesta por tratar de besarme aunque verdad me gustó ese beso pero estoy muy confundida porque él me entiende perfectamente ,me divierto bastante sin embargo sigo pensando en Brandon que no lo sé porque, creí que había olvidado totalmente de él.
Pasamos un rato en el lago donde ya ha comenzado anochecer. Tengo un poco de frío, Rubén como todo un caballero me hace entrega de su chaqueta, me la echa por encima de mis hombros, su perfume golpea inmediatame mi nariz y su olor me gusta. Permanecemos así un rato, en silencio mirándonos sujetandonos nuestras manos 
volvemos caminando hacia su moto, me subo y de nuevo lo vuelvo a rodear por su cintura pero esta vez arranca hacia el centro mientras tanto disfruto del viento sobre mi .




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.