Sin título

Dos

No era novedad encontrarlo siempre al filo de dicho precipicio, tirado sobre el césped, con su característica capa con manchas carmesí por la sangre anteriormente derramada, observando el nublado cielo.

Él tenía unas ganas inmensas de quemar todo el bosque, lo necesitaba de sobremanera.

—Genial.- musitó al sentir como una pequeña gota había caído y deslizado por su mejilla, a la par que el cielo se oscurecía dando paso a la noche.

Sentía… que estaba a punto de morir, cosa que no le importaba si le daba algo en ese preciso instante. Le encantaba la lluvia que se dio luego de la llovizna, mas agradecería que le caiga un rayo para acabar con su existencia.

Pobre, nuevamente perdido y sin razón.



#14558 en Otros
#4068 en Relatos cortos
#13497 en Fantasía

En el texto hay: escritos, desconocido, escritos de dolor

Editado: 25.07.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.