El día en que su baño tuvo una avería .
Terminó utilizando el de sus padres , sin saber las situaciones que viviría como tormenta
El agua salió tan roja como sangre densa y espesa. Manchando su frágil rostro y su oscura cabellera .
A las paredes le crecieron manos , piernas y rodillas. Tocando cada centímetro de su cuerpo y delineando su esbelta figura
Lo peor fue el espejo , recién salido del Rincón más siniestro.
Grandes y brillantes ojos rojos .
Prometían dolor y sufrimiento
Cayó de rodillas, rezó a quién la escuchará.
Temió por su alma y el baño volvió en sí.
Solo para salir disparada y vomitar su último festín
Sissi prometió su cuerpo no volver a mojar , hasta que su baño volviera a correctamente funcionar. Dos o tres días sin barañarse , no sería su final.
Milagrosamente, el día después, todo estuvo en su sitio , no hubo voces , ni monstruos.
Solo Sissi sobreviviendo a su diario sacrificio