Desde el suelo las estrellas son fácilmente apreciables, distinguibles y únicas en su brillo y color, formando constelaciones maravillosas que hipnotizan la vista. Pero mientras más cerca este uno del firmamento aquella belleza se potencia, y en la cima de un edificio de 100 pisos daba la sensación de que con estirar la mano uno podría tocarlas.
A pesar de estar tentado en intentar hacerlo ese pensamiento no pasó a más dentro de la mente de la Estrella Soberana, no importaba que tan alto fueran capaces de construir un edificio los Elestialenses, sin una nave espacial o volar nunca podrían tocarse. Incluso así, sobrepasar la atmosfera solo revelaría el inconmensurable espacio vacío que las separa.
Entonces, en vez de concentrarse en eso se fijó en lo que sí podría tocar. Debajo de sus pies el techo de cristal transparente revelaba una sala con paneles solares y máquinas para transformar los rayos solares en energía eléctrica. –Espero que esta pueda ser una noche tranquila –se dijo a sí mismo caminando por los bordes del techo, contemplando una ciudad relajada, con poca gente aunque con muchos pilares metálicos al lado de árboles sin hojas para iluminar en su lugar.
Daba lentos pasos hasta que se detuvo en el borde del edificio, a esa altura no tenía que preocuparse de que algún civil o Rondador lo viera y alertaran a un grupo para capturarlo, los drones de vigilancia si eran un problema más serio, aunque mucho menos frecuentes. En realidad, usó su visión del futuro para ver los sucesos cercanos, nada lo descubriría allí esta noche así que podía relajarse y concentrarse en su pasatiempo favorito.
Tomó una bocanada de aire y levantó su mano enguantada de negro para acomodarse la máscara en el rostro. –A trabajar. –Volvió a activar la habilidad para ver el futuro de la corona, solo que esta vez consumiendo un poco más de energía al ver todavía más adelante en el tiempo.
Pudo verse a sí mismo en su faceta de civil, se encontraba sentado en una mesa de madera y su cuerpo podía sentir la calidez del lugar. Sumado a eso por su nariz entró un aroma floral que le gustó mucho, pero no podía distraerse aunque eso le gustaría; tenía que concentrarse en hacer esta tarea por el bien de su comunidad.
Levantó la vista y en los bordes de la mesa pudo ver las piezas de cartón de un rompecabezas, las ignoró y en su lugar sacó el celular del bolsillo para entrar en Estrellanet. Moviendo su pulgar de abajó a arriba pasaba las distintas publicaciones una por una, seguía muchas cuentas de noticias y no pasó mucho tiempo hasta que algo llamó su atención. La publicación tenía la foto de un callejón bloqueado por cinta que prohibía el paso, alrededor había varios Rondadores inspeccionando el área.
Leyó para sí mismo las primeras líneas de la noticia “Un Sideral descontrolado por inhalar Polvo de Plata causó un caos anoche”. Eso era justo lo que estaba buscando, continuó su lectura en mayor profundidad hasta que apareció la ubicación del incidente.
Las gemas del objeto dorado dejaron de brillar y ante sus ojos apareció el presente. –Claro, ese será mi objetivo de esta noche. –No sabía con precisión a qué hora ocurriría el incidente por lo que tenía que darse prisa. El polvo estelar se acumuló a su lado para manifestar una cadena dorada y se puso en marcha.
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No hubo mucho para hacer, una vez que llegó al lugar donde ocurriría el incidente todo parecía estar en calma. El frio viento de la nueva estación se filtraba entre los orificios de su máscara y los costados aunque se detuvo abruptamente cuando aterrizó, la cadena dorada enrollada en su brazo se desvaneció en polvo estelar luego de que sus pies aterrizaran.
El edificio donde estaba ahora era decenas de veces menor en altura, pero era justo lo que necesitaba. Caminó por los bordes, aunque cuando se dio cuenta de la cantidad de civiles abajo decidió alejarse un poco para no ser visto, lo último que le faltaba es que alguno llamara a los Rondadores si lo avistaban.
Se detuvo en un costado que le daba una buena vista de donde ocurriría el incidente <Mejor pronto que tarde> se dijo tomando una bocanada de aire, podía sentir su cuerpo agitado luego de unos minutos que se relajó su actividad física. Se limitó a sentarse a una distancia del borde donde los peatones no lo verían y se quedó a esperar.
Podría utilizar otra vez la visión del futuro de su corona, calcularía el tiempo exacto en el que llegaría el distribuidor Fronterizo y vería si podía ir a hacer otra cosa mientras tanto. Solo que no hizo nada de eso, no quería gastar demasiada energía de la corona porque no le sobraba en este momento. En su lugar sacó el celular del bolsillo para revisar Estrellanet.
Lo principal eran noticias de menor importancia de las varias cuentas periodísticas que seguía, luego le salió un video de un hucamin hablando sobre como las finanzas tienen un gran impacto en las relaciones, y por debajo le siguieron muchas publicaciones y videos de memes, un muy buen par. El tiempo siguió avanzando y más rápido lo hizo cuando se concentraba en su celular, pero su ensimismamiento era frágil y se rompió al escuchar una brusca frenada en la calle de abajo.
En un instante guardó su celular, levantó el rostro enmascarado de blanco al cielo nocturno donde se encontró con la constelación del Sonbaharan brillando con intensidad y desviando la atención de cualquiera. Él logró superar ese encanto para ponerse de pie y acercarse a la orilla del techo, lo primero de lo que se percató fue en como a comparación de antes ahora directamente no se veía ningún civil caminando por la calle.
Aunque si llamaba la atención una camioneta con vidrios polarizados la cual estaba detenida en medio de la vereda, la causante del fuerte ruido de los frenos. Cuando la puerta de la camioneta se abrió la Estrella Soberana se agachó para intentar ocultarse, su ropa negra le ayudaba a camuflarse pero la brillante corona y la máscara de teatro blanco eran un pequeño problema.
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Editado: 26.01.2026