Llegó un verano, un día caluroso y sin mucha brisa. Un día donde parecía que nada iba a cambiar, que todo seguiría siendo como siempre. Pero, simplemente, llegó.
Llegó con su sonrisa cálida y amable, con sus ojos negros profundos, con su amabilidad, con sus palabras acertadas y con su risa elocuente. Llegó con su frescura y con su personalidad avasalladora.
Siempre pienso en ese verano; en ese verano en el que lo conocí y en el que sentí que mi corazón latía un poco más rápido. Siempre pienso en ese primer encuentro, en cuando tomó mi mano, en cuando se presentó, en cuando me dijo su nombre y el mío salió de sus labios.
Siempre pienso en esa tarde donde nos sentamos a tomar café y me reía discretamente de todo lo que contaba. Siempre pienso en él: en él y en ese verano, en él y en ese sol insoportable, en él y en ese rico café, en él y en ese pueblo hermoso... en él y en lo que nunca podré tener.
Él siempre será mi amor de verano. Ese amor con el que sueño, al que anhelo, el que nunca podré tener. Él representa todo lo que quiero, pero que no podré alcanzar. Siempre que lo veo, suspiro y pienso: ¿Qué pasaría si tal vez...? ¿Qué pasaría si se lo dijera? Pero sé que no. Sé que él tiene su vida y yo tengo la mía. Sé que nos vemos dos o tres veces al año. Sé que es el mejor amigo de mi hermano. Sé que nunca me verá como algo más. Sé que tiene su vida... sé que la tiene a ella.
Siempre que los veo, pienso en lo bonitos que son, en lo lindos que se ven, en la relación tan hermosa que construyeron. No puedo evitar sentir un poco de celos, pero al mismo tiempo me siento feliz, porque él encontró lo que siempre se mereció.
Siempre que pienso en él, recuerdo aquel verano, pero también pienso en lo que algún día quisiera conseguir. Tal vez él no sea para mí, pero él siempre será él.
Carta para la chica que lo vio por primera vez
Hola, querida tú. ¿Cómo estás? Te cuento con gran gozo que lo seguimos viendo cada cierto tiempo. Sigue siendo el mismo chico amable y elocuente que conociste por primera vez.
Y aunque no, querida tú, no tenemos nada con él, nos sigue tratando con calidez, con cuidado y con delicadeza. Sé que quisieras escuchar otras noticias. Sé que quisieras escuchar que estamos con él, pero aunque no sea así, quiero que sepas que siempre estará en tu vida.
Tal vez no como ese amor eterno con el que siempre soñaste, pero sí como ese amigo con el que siempre podemos contar.
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Nota de Autora
¡Hola a todos! ✨
Hoy les traigo una actualización doble que habla de dos cosas que nos mueven el suelo: el tiempo y los amores que no pueden ser.
A veces sentimos que el reloj corre más rápido que nosotros y nos abrumamos pensando que vamos tarde, pero luego llega alguien —como ese amor de verano— que hace que el tiempo, por un instante, se detenga por completo.
Estos capítulos son un recordatorio de que cada proceso es diferente y que, a veces, amar en silencio también es una forma de crecer.
Me encantaría leerlos:
💬 ¿Alguna vez han sentido que "van tarde" en la vida comparándose con los demás? 💬 ¿Han tenido ese "amor de verano" que, aunque no fue correspondido, siempre guardarán en un rincón especial del corazón?
Gracias por leerme un día más. No olviden votar ⭐️ si se sintieron identificados con la carta de hoy.
Con amor, Karla