Mis amigos me decían: «Aléjate, mira al frente, no te aferres tanto a él».
Pero yo seguía ahí. Ellos me repetían: «Busca una solución, no tienes por qué llorar; tú eres inteligente, usa tu fuerza, esa que está escondida, úsala y aléjate. Te vas a quemar, te hace daño, te lastima».
Pero yo seguí ahí. Tenía esperanzas, creí en ti y caí. Me equivoqué. Ellos siempre me advirtieron; todo era claro, tenía que escapar. Cada día me preguntaba: «¿Qué estoy haciendo? ¿Está bien o está mal?». Pero me supiste atrapar; todo tú eres pura manipulación.
Y entonces lo entendí: ellos tenían razón. Debía correr lejos de ti, lejos de tu traición. ¡Oh, por Dios! ¿Y ahora cómo hago? ¿Cómo irme si lo amo tanto? Pero en el momento de escapar y sin ver atrás, te dije adiós en la distancia para que no me alcanzaras. Me fui, ya sin nada de temor.
Carta para la chica que aún no sabe irse:
Querida tú: > Perdón por las veces que te hice sorda ante las verdades de quienes te aman. Perdón por dejar que tus rodillas se rasparan, no por jugar, sino por suplicar un amor que solo te ofrecía cenizas.
Hoy te miro y ya no veo el miedo en tus ojos. Veo esa fuerza que tus amigos decían que tenías escondida y que por fin te atreviste a usar. Quédate así, de pie, corriendo hacia el frente. No te detengas a mirar cuánto terreno ha ganado el incendio que dejaste atrás; lo importante es que tú ya no estás en el centro del fuego.
Querida tú: sobreviviste.
¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨
Nota de Autora:
A veces el "adiós" más difícil no es el que le decimos al otro, sino el que nos decimos a nosotras mismas para dejar de sufrir. Este capítulo duele, pero también libera. ¿Alguna vez ignoraron todas las señales de advertencia solo por una esperanza que terminó quemándolas? Las leo en los comentarios. No olviden que soltar también es una forma de ganar. 💜✨
Con cariño, Karla