No me cabe dudas que yo nunca seré la preferida de nadie, solo puedo asegurar que cuando fui por mi cartera estaba toda roja porque sentía mi cara caliente, solo pensaba en no ser torpe, eso pasa cuando estoy muy ansiosa o nerviosa y no me gusta.
Por ese motivo no me atreví a verle la cara y solo cuando sentí mi cartera en mis manos me regrese lo más rápido posible a mi lugar aparte de que no me gusta ser el centro de atención o que me observen lo cual es raro porque voy a ser maestra, pero siento que es distinto la atención de los niños a la atención de los demás, es difícil de explicar.
-No es nada y gracias maestra- cuando la maestra cerró la puerta mis queridas compañeras sin esperar a que se fuera me hicieron burla solo para molestar.
-uuuuu se gustan los novios- al escucharlas sentí que mi ansiedad aumentaba, cerré los ojos para poder respirar y Dayla me dio una botella de agua para poder calmarme, es por esas razones o comportamientos que no me agradan, pero gracias a Dios o alguna otra deidad la maestra se dio cuenta de mi posible ataque y puso orden en el salón.
-Chicas ya por favor, esto no es motivo de burla, les pido de la manera más atenta que continuemos con la clase- para mi fortuna todo fue de forma normal y a las 11:10 fue el segundo receso y para nuestra desgracia el último.
-Lilian ¿te encuentra mejor? – pregunto un poco preocupada la maestra antes de salir
-Si maestra, no se preocupe- respondí temblando un poco de las manos.
-Está bien, pero cualquier inconveniente me avisas- por eso amo a la maestra Calíope, siempre se preocupa genuinamente por nosotras.
Salimos del salón y mi querida amiga no espero ni un poco para poder preguntar
- ¿Cómo es que Bastián encontró nuestro salón para poder entregar la cartera?, ¿Cómo sabía que era tu cartera?
-Si como.... espera un segundo ¿Bastián? ¿Lo conoces? - le pregunté muy confundida.
-Lo sé porque su mejor amigo está saliendo con mi hermano y le enseña fotos para que pueda entender todo lo que le cuenta y cuando lo conozcan no se sienta tan extraño o incómodo aparte de que le gusta el chisme.
-Si tú lo dices, pero agradezco infinitamente el que me haya entregado mi cartera o si no mi padre me hubiera colgado de mi cuello ya que es sumamente especial con las cosas y odia que sea descuidada o distraída, siempre me regaña cuando no encuentro algo o cuando lo pierdo es peor se pone todo rojo y esa es señal de que va a gritar y esta vez ni mi amada tía me podría ayudar.
-Eso sí, tu papá con todo respeto, pero tiene un carácter muy fuerte que da miedo, pero bueno nos tenemos que ir a nuestra hermosa tortura ya que nuestro receso está a punto de terminar y no sabemos que sigue o si nos dejarán entrar.
-Solo espero que no nos hagan presentarnos, no me gusta y me aburro demasiado aparte para que las quiero volver a conocer si desde el primer semestre me basta.
- Tranquila, solo dices lo mismo que en la primera clase y no le prestas atención a las demás, por cierto, te imaginas que de la nada te encuentres a Bastián en cada oportunidad como si fuera el destino o algo así.
-Hay mira que lindas historias te inventas, deberías ser escritora lástima que tenemos que ir a clases y no puedas seguir con tus grandes inventos.
- Con esa actitud se me hace que te quedarás sola- Lilian comienza a caminar rápido mientras que Dayla la sigue.
Solo entre ellas entienden sus bromas y saben que no son enserio bueno en algunas ocasiones, pero nada graves, aparte Dayla sabe que Lilian en el fondo es muy sentimental y no soporta nada fuerte o profundo por el mismo motivo tiene cuidado al momento de jugar con ella para evitar lastimarla.
En otro lado de la universidad
- Y ¿Crees que Saúl se lo diga a tu padre? - Eliot pregunto con curiosidad.
-Si, es más desde que salió lo llamo para contarle, lo conozco y con esto me van a estar molestando toda mi vida y a Saúl le gusta cuando me molestan es su pasatiempo favorito.
-Yo digo que hay que sacarle lo positivo a esto ¿Es bonita?
-No, es decir no me fije en ella solo espere a que tomará la cartera y se tardó demasiado, aparte nunca levanto la cara y yo solo quería irme.
-Eso no se hace, por lo menos la hubieras mirado, aunque sea un minuto.
-La pobre estaba teniendo un ataque de ansiedad y si la miraba el minuto o más de seguro su crisis hubiera aumentado, es más confórmate con que hice una buena obra ya que nunca lo hago.
-Eso lo sé de sobra, pero hubieras prestado un poco más de atención.
-Suficiente tengo con gastar mi atención en clases, y no quería que su ansiedad aumentara, por cierto, mira la hora que es, mejor vámonos al salón antes de que te quedes afuera otra vez- Bastián comenzó a caminar sin esperar a su amigo.
-Qué amargado, aunque opino que quizás esto sea el inicio de una aventura llena de problemas como una comedia trágica o sorprendente- lo dijo sin que Bastián lo escuchará.
Por fin se llegó la hora de salida, solo quedaban pocos alumnos en la famosa parada de camiones donde casualmente se encontraban las chicas compartiendo sucesos importantes también conocidos como chismes hasta que Dayla se percató de algo.