En el carro se iba en un silencio un poco incomodo, Bastián estaba asimilando la voz de la chica y Eliot estaba rezando por su vida y su amistad, pero más por su vida.
- Estas molesto ¿verdad?
- ¿Molesto yo? No como crees, estoy super feliz.
-Bastián sabes que no me gusta tu sarcasmo cuando es contra mí, aparte no hicimos nada malo.
- ¿Te parece que no es nada malo el aventar a una chica a un asiento en contra de su voluntad?
-No lo hicimos con esa intención, pero no me negarás que lo disfrutaste ¿O sí?
-No se de que hablas, solo espero que no se te haga costumbre que yo sea chofer de ellas ¿Entendiste Eliot?
-Si como tu digas, solo espero que tengas suerte en tu casa, en especial con tu papá y tu hermano.
-Muchas gracias, por cierto ya llegamos y no se te olvide hacer las tareas.
-Entendido, gracias Bastián por siempre traerme.
Llego a mi querido hogar después de dejar a Eliot a su casa, seriamente estoy pensando en si entrar ahora o tomar mas tiempo, pero resulta que no puedo ya que mi hermano Ren me observa con una sonrisa maliciosa y no me queda de otra que entrar, bajo del carro con mi mochila y me cercioro de cerrarlo bien con su seguro.
Entro a la casa y lo primero que mis ojos captan es el comedor donde se encuentran mis hermanos haciendo su tarea, mi madre en la cocina con música baja y mi padre bajando las escaleras con sus lentes de lectura dando a entender que estaba en su estudio trabajando. Quiero pasar desapercibido lamentablemente no logro mi cometido.
-Qué bueno que llegas Bastián- dijo Ren un adolescente de 14 años, cabello ondulado castaño claro y ojos color azul claro.
-Papá mi hermano Bastián ya llego, te aviso porque lo estabas esperando- comunico una niña de 10 años, cabello ondulado color castaño oscuros y ojos color miel.
-Aylen y Ren muchas gracias por avisar, Bastián hijo mío ve a dejar tus cosas a tu cuarto para que te sientes con nosotros- dijo en tono divertido un hombre de 1.82, ojos color azul claro, cabello chino corto, barba muy bien cuidada de nombre Oliver.
-Si, ya que en un momento la comida estará lista- informo una mujer de 1.67, ojos color miel, cabello largo ondulado de nombre Gabriella.
Les hice caso, pero en el fondo no quería bajar y quedarme encerrado en mi cuarto, sabía por el tono y actitud de mi padre que mi tío Saúl ya le conto lo que paso en la universidad, solo esperaba la oportunidad para molestarme al fin de cuentas tiene de aliado a mi hermano lo cual lo hace por diversión, ya que muy en el fondo nos queremos mucho.
Al bajar y llegar a la mesa observo que mis hermanos juntaron sus cosas de la tarea, la comida ya está lista y solo espero tener algo de paz para disfrutar o si no será muy desastroso.
-Ya que estamos todos, tomen sus platos y sirvan de todo un poco.
-Gracias amor, siempre te luces con la comida.
Inicio todo muy tranquilo, una cosa que tiene mi familia es primero comer y después hablar de nuestro día, mi padre lo hace para que no se pierda la convivencia familiar, cuando ya todos hablamos ayudamos a juntar y limpiar, para volver a sentarnos a realizar nuestras tareas.
-Muy bien, ya que todos terminamos y limpiamos la mesa vamos a tener nuestra convivencia familiar como ya es tradición ¿Alguien quiere iniciar? -pregunta mi padre dándome miradas, pero yo finjo no darme cuenta mirando a mis hermanos.
-Yo papi, hoy en la primaria aprendí más sobre inglés- hablaba entusiasmada Aylen, cuando ella termino siguió Ren
-Pues en la secundaria nos enteramos que suspendieron a dos alumnos de otro salón- conto lo que habían escuchado en la hora de recreo.
-Muy bien niños ¿Y tú Bastián?
-Bien, las clases normales, las materias que vimos algunas tienen relación con materias pasadas y otras son nuevas.
-Me alegra querido, por cierto ¿Cómo esta la mamá de Eliot? -pregunto mi mamá.
-Está bien, realmente Eliot no me hablo mucho de ello, solo me aseguro que está bien.
- ¿El tío Saúl te sigue dando clases? – pregunto Ren, cabe mencionar que escucho un poco de la conversación de su padre con su amigo y quería apresurar las cosas.
-Si, creo fielmente que me dará clases hasta el final de la licenciatura.
-Muy bien hijo, hablando de tu tío, me comento que llegaron un poco tarde a su clase ¿Es cierto? – pregunto un tanto interesado y en ese momento hasta su mamá se mostró con curiosidad.
Estaba pensando firmemente en decirles una gran mentira, pero no tendría sentido ya que mi querido tío le dijo la verdad.
-Es cierto, tuvimos un pequeño contratiempo, por fortuna nos dejó entrar, pero nos advirtió que la próxima vez no tendríamos la misma suerte.
- ¿Cuál fue ese contratiempo? - pregunto Ren más interesado.
Creo que es mejor fingir un desmayo para desviar la atención, pero estoy cien por ciento seguro que en cuanto despierte y vean que estoy bien van a seguir con esto así que no me queda de otra contarles la gran verdad.