Luego de una intensa semana de trabajo, Julia volvió a su puesto inicial con Park.
Trabajar para August había sido un desafío y una curva de aprendizaje entera.
Pero ahora que él y Jiho se habían marchado a China, Park estaba a cargo, y el ambiente había cambiado diametralmente.
Todos sabían que Park no era severo, y que con él a cargo, el lugar prácticamente iba a convertirse en una fiesta.
Tan así fue, que ese mismo día Park le pidió a Julia que organizara un cocktail en el salón de eventos de Gasu Talent.
El lugar pronto se llenó de representantes e idols en entrenamiento, deseosos de ser vistos, comer y emborracharse.
Con August, Julia se sentía como una estudiante siendo observada por su maestro, mientras que con Park se sentía como una niñera.
-Esperen, no pueden entrar ahí, esa es la oficina del CEO- dijo Julia persiguiendo a un par de idols en entrenamiento.
-Déjalos, solo tienen quince años- dijo Park
-¿Quince años?
-Están buscando un lugar oscuro para divertirse- dijo haciéndole un guiño.
-Otra buena razón para no dejarlos entrar – dijo Julia llevándolos de vuelta al salón de eventos.
No solo había tenido que organizar el catering, la decoración y música en solo dos horas.
También tuvo que correr de un lado al otro asegurándose que todos esos jóvenes no se escaparan o tomaran de más.
De pronto Julia escuchó el teléfono de la oficina de August sonar, y fue corriendo a contestarlo.
-Gasu Talent, buenas tardes.
-¿Julia, es decir… señorita Clark?
-Sí...¿cómo está señor Clark?
-Bien gracias… ¿qué es ese ruído de fondo?
-Emmm, tenemos a unos idols en la empresa.
-¿Idols?
-Era la única hora a la que podían venir y…
-Señorita Clark
-Sí...
-Antes de que vaya a mentirme descaradamente, le recuerdo que las cámaras de seguridad están por una razón, y que yo tengo acceso a las mismas. Páseme con Park Hyun.
-Si señor- dijo Julia corriendo a llamar a Park.
Lo buscó con la mirada, lo encontró coqueteando con unas agentes, y le hizo una seña para que fuera a contestar el teléfono.
Era evidente que si August Clark quería comunicarse con Park bien podía hacerlo llamando a su celular.
Si llamaba a la empresa, era porque sabía Park era el tipo de persona capaz de convertir a Gas Talent en un club nocturno improvisado.
Y eso fue algo que Julia solo notó luego de atender su llamada.
La conversación con Park duró a penas unos minutos, la fiesta se acabó, y de esa forma los invitados comenzaron a irse, uno a uno.
-¡Ese hombre no sabe lo que es confraternizar!. Al menos me voy a casa con dos números nuevos en mi agenda. – dijo Park antes de despedirse de Julia.
El resto de la semana pasó tan rápido que todos sintieron que el tiempo pasó volando.
Todos menos Julia quien no solo debía encargarse de sus tareas habituales, sino de suplir a Park que se había tomado el viaje del CEO como una oportunidad para divertirse.
Luego de la fallida reunión con los idols en entrenamiento, Park había decidido desconectar las cámaras del edificio y tomarse unos días de vacaciones.
Julia supo que el tamaño del favor que iba a pedirle era enorme cuando al otro día se apareció con un gigantesco ramo de rosas, chocolates, y un paquete turístico a un spa de Busán para ella.
-¡Madre mía! ¿Qué vas a pedirme? ¿ un riñón?
-¡Qué mal pensada! ¿Acaso no puedo consentir a mi secretaria favorita?
-¡Park Hyun!
-Ya te estás pareciendo a August. Hablando del diablo, desconecté las cámaras...
-¿Qué?
-Que si llama le digas que tuvimos un problema técnico o directamente te hagas la tonta.
-Pero…
-Sin peros.
-Si llama lo conectaré inmediatamente contigo.
-Bueno… la verdad es que si hay algo que quiero pedirte.
-¿Mentirle a August Clark no era el favor?
Park la miró de reojo con una sonrisita malvada.
-¡Lo sabía!.
-Voy a tomarme unos días…
-¿Tus vacaciones tienen nombre?
-Nombres… saldré con una hoy mismo, y con la otra mañana. Y si todo sale bien… bueno, digamos que te diré que tan bueno es ese spa para el que te compré un paquete turístico.
-Vaya esa es mucha información- dijo ella riendo.
-Tu preguntaste.
-De acuerdo, pero si llama y pide hablar contigo… ¿qué le digo?
-Que tengo diarrea explosiva, te aseguro que eso hará que deje de llamar.
Julia comenzó a reír sin poder parar.
-¿Crees poder quedarte en mi lugar?
-Acabo de comerme uno de los chocolates, creo que no tengo más salida.
-Gracias, cualquier cosa me avisas- dijo él haciéndole un guiño antes de irse.
Mientras tanto en China, August estaba deseando regresar.
El viaje había resultado agotador, no porque las negociaciones hubieran salido mal, sino porque Jiho seguía enfermo.
August había tenido que resolver casi todo solo.
Por un momento dudó sobre llamar a Corea y pedirle a Julia que se tomara un vuelo a China para ayudarlo. Pero se contuvo porque sabía que dejar a Park solo, era como dejar a un niño en una tienda de fuegos artificiales. Y como en China tenía todo resuelto, decidió irse un día antes.
Además, Jiho precisaba ver a un doctor y no tenía sentido que siguiera en un cuarto de hotel.
Con eso en mente, August hizo sus maletas, las de Jiho, y arregló todo para regresar a Corea.
-¿Cúanto falta?- le preguntó al chofer mientras iban camino al aeropuerto.
-Unos cuarenta minutos.
-Demonios. Murmuró impaciente para luego mirar a Jiho y preguntarle cómo se sentía.
-Estoy bien, los médicos están exagerando.
-Dicen que tienes principio de neumonía, que estas agotado ,y a mi eso no me parece una exageración.
-Es solo una gripe- dijo comenzando a toser.
-Calma, ya vamos a llegar, y ni bien lo hagamos te vas a tomar un mes de vacaciones.
-¿Un mes? Eso es imposible.