Sol en piscis Luna en virgo

Capítulo 11

Julia llegó temprano a la oficina y comenzó su rutina de contestar llamadas, mails y organizar la agenda de August, y poner excusas por Park.

Atender una oficina era una cosa. Dos oficinas algo completamente diferente.

Por un momento Julia creyó que iba a sucumbir entre tanto trabajo.

Eran casi las once de la noche cuando terminó de hablar con uno de los ejecutivos de una compañía de idols, y cansada, decidió quitarse los zapatos, la chaqueta y ponerse a redactar una propuesta.

Fue en ese momento que sintió un ruido, y cuando miró vio a alguien parado a su lado.

Instintivamente comenzó a gritar.

-Calma, soy yo- dijo August luciendo igual de cansado que ella.

-Lo siento… no sé que pensé- exclamó evitando bostezar.

-¿Qué hace aquí a esta hora?

-Yo… me quedaron unas cosas…

-Por terminar. Sí claro. Las termina después, ya bastante tengo con Jiho enfermo para que usted también se enferme.

-¿Jiho está enfermo?

-Sí, le diré a mi chofer que la lleve a casa.

-¿Cómo está?- dijo poniéndose de pie, solo para darse cuenta que estaba sin zapatos y sonrojarse.

-Jiho está siendo tratado en uno de los mejores hospitales de Corea.

-¡Oh! ¿Está hospitalizado?

-Sí.

-¿Dónde está?- preguntó sacando una hoja de papel.

-No se preocupe le mandaré flores en nombre de la empresa.

-Pero quiero ir a verlo.

- Bueno.. pienso ir a verlo mañana así que la llevaré conmigo si quiere.

-Gracias, eso sería muy bueno- dijo ella poniéndose los zapatos rápidamente.

-Señorita Clark

-Sí.

-Desde mañana usted reemplazará a Jiho

-¿Yo?

-Sí, usted ya lo hizo así que no creo que sea un problema ¿verdad?

-No, claro que no- dijo ella.

-Bien, ahora vaya a casa que su horario laboral ya pasó hace horas.

-De acuerdo- dijo ella tomando su chaqueta.

-Señorita Clark.

-Sí.

August abrió la boca.

Por un momento estuvo a punto de preguntarle si había cenado.

La oficina estaba vacía.

Ambos estaban agotados.

Y era tarde

-Nada, baje que ya le mandé un mensaje a mi chofer para que la lleve a casa.

-De acuerdo, buenas noches.

-Buenas noches… Julia.

Ella salió de la oficina y esperó a entrar al ascensor para llamar a Park.

Sin embargo, cuando logró comunicarse la voz no era la de Park sino la de una mujer riendo.

-Buenas noches, preciso hablar con Park Hyun.

-¿Eres su esposa?

-No.

-¿Su novia?

-No, claro que no. Pásame con él.

-¿Estás buscando convertirte en alguna de esas dos cosas? Porque él ya tiene dueña…. Dijo la mujer arrastrando las palabras.

-Pues si eres su dueña te compraré una correa para que lo pasees por Seúl. Ahora pásame con él que es urgente.

-Me gustan tus ideas, me caes bien- dijo entre risas.

-¿Hola? ¿hola?- gritó Julia antes de que el ascensor llegara al garaje donde la esperaba el chofer.

-Buenas noches- dijo ella sonriéndole al chofer.

-Buenas noches señorita Julia, suba- dijo el hombre abriéndole la puerta del auto.

-Hola.. hola- repitió Julia frustrada tomando el teléfono nuevamente.

-Hola- dijo la tímida voz de Park Hyun.

-¡Finalmente!

-¡Julia eres tú! Cuando mi palomita me dijo que me llamaba una mujer, que va a regalarle una correa para que me paseé, comencé a sentir un sudor frío que ni te cuento.

-Me imagino, oye es importante.

-¿No me digas que August te llamó para ver por qué no tiene acceso a las cámaras?

-Peor.

-¿Peor?

-El artista ha decidido venir a Seúl.

-¿El artista?

-Sí, a la oficina... mañana.

-¿Qué artista?

-Ya sabes el que telefonea por las cámaras

Park permaneció unos segundos en silencio

-¿Estás hablando de August?

-Sí.

-¿El terrible muñeco de hielo en toda su frialdad?

-Sí.

-¡Maldición!.

-Mañana tienes que estar para recibirlo… ya sabes como son los artistas- dijo Julia forzando una sonrisa al percibir que el chofer la miraba por el espejo retrovisor

-Pero tengo una reserva.

-Cáncelala.

-En realidad tengo dos reservas... y una palomita que me va a arrancar los ojitos.

-Pues átale el piquito.

-¿Por qué no le dices que tengo diarrea?

-¡Park Hyun!

-Tranquila, yo mismo lo llamaré y le diré.

-Es que… Jiho está hospitalizado.

-¿Jiho? ¿qué le pasó?

-No lo sé aún.

-¿Y qué tiene que ver….? ¿ no me digas que…August volvió a pedirte que reemplaces a Jiho?

-Sí.

-¿ Y qué se supone que haga yo?

-Lo mismo que la otra vez supongo.

-¡Con un demonio!.De acuerdo, pero no prometo llegar temprano, el vuelo me tomará al menos tres horas.

-¿Dónde estás?

-Okinawa.

Julia comenzó a reír.

Park se había ido a penas unas horas, y ya estaba en otro país de luna de miel con una nueva novia que parecía posesiva como animal hambriento que encuentra un hueso.

-Ya deja de reírte… y Julia.

-Sí.

-Buen trabajo. Nos vemos mañana.



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En el texto hay: romance, slowburn, ceo frío

Editado: 31.07.2026

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