Para August, la noche anterior había sido de descanso.
Luego de enviar a Julia a su casa, subió directo a su penthouse y se acostó a dormir.
Durante su viaje a China se la había pasado yendo de un lado al otro, y no había podido dormir más de cuatro horas en total.
Estaba acostumbrado a la falta de sueño, en especial luego de la ajetreada vida que había tenido como idol, pero no creyó tener que regresar a la misma rutina, al menos no tan rápido.
De todas formas, se levantó como pudo, y bajó a las oficinas.
Si Park había dejado a Julia sola a cargo de todo, tal y como creía, era imprescindible hacer un control de daños.
Cuando se abrieron las puertas del elevador, y vio el lugar, creyó que se había equivocado de piso.
Volvió a entrar y marcar el piso pero las puertas volvieron a abrirse en el mismo lugar.
Atónito salió del ascensor y vio como el lugar había cambiado.
Había plantas y flores.
-¿Qué sucedió en este lugar? ¿Cómo no vi eso anoche?- se dijo mirando en todas las direcciones.
Continuó caminando y vio que algunos de los empleados ya habían llegado. Todos lucían felices y relajados.
-Me ausento cuatro días y el lugar se convierte en una florería administrada por hippies sonrientes- murmuró mirando a sus empleados parecían no haber notado su presencia.
Todos estaban ocupados decorando sus escritorios, silbando canciones alegres y satisfechos con la forma en la que lucía el lugar.
August siguió caminando ,y al pasar por una de las oficinas vio fotos colgadas en las paredes.
Eran fotos autografiadas de idols, estrellas de cine coreano e incluso artistas internacionales que solían estar en el depósito.
-¿Qué es eso?- le preguntó a uno de los asistentes.
-Buenos días señor Clark, eso es... propaganda- dijo el asistente suspirando al ver las fotos.
-¿Y de quién fue la idea?
-De la señorita Clark.
-¡Por supuesto, tenía que ser ella!- dijo August avanzando.
Al llegar a la antesala de la oficina de Park, encontró una caja de chocolates, flores y regalos que evidentemente Julia aún no había abierto.
-¡Lo sabía! Park Hyun no pierde oportunidad para seguir a todo lo que tiene falda- gruñó enojado.
Pero al comenzar a inspeccionar vio que solo uno de los ramos de flores era de él, el resto venía de otros empleados.
Al parecer Julia había organizado una colecta para el hijo de uno de los empleados de seguridad que precisaba un remedio, había ayudado a uno de los pasantes, y le había conseguido un contrato a un idol en entrenamiento.
August se quedó inmóvil y ni bien se dio vuelta la vio llegar.
-Señor Clark , buenos días. Vine a buscar algunas de mis cosas para llevar a la oficina de Jiho.
-Buenos días. ¿Es su cumpleaños?.- preguntó haciéndose el desentendido.
-No.
-¿Y por qué toda esta parnafernalia?
-Asumo que la gente de la empresa es muy gentil.
-O que usted ha estado haciendo más de lo que debería, ¿ no es así?
-Yo solo cumplo con mi trabajo señor Clark.
- Reemplazar a su jefe y al CEO no es parte de su trabajo.
-Yo no…
-No se moleste en negarlo. Si Park Hyun no hubiera sido fundamental en el rescate de…
-¿Rescate?
- No tiene importancia. Lo que si la tiene es que usted convirtió mi empresa en un paraíso de chicas con flores y fotos de idols.
-¿No le gusta?
-No particularmente.
-A Christine Halloday le gustó este paraíso de chicas.
-¿Christine Halloday? ¿La CEO de WM, la tercer compañía más grande de streaming?-preguntó sorprendido.
-La segunda, WN acaba de comprar a Panflex.
-¿Y ella… estuvo aquí?
-Quiere negociar con Gasu Talent.
-¿En serio?- preguntó él sin dar crédito.
-Sí. Conozco a Christine por mi otro trabajo, y resulta que ella es fan de Illusion. Cuando le comenté que ahora usted está a cargo, me insistió en venir a conocer la empresa.
-¿Y por qué Park Hyun no... ?preguntó haciendo una pausa- Ese idiota no estaba ¿no es así?… ¡Con un demonio, voy a matarlo!- gritó August furioso.
-Ya arreglé una renión.
-¿Lo hizo?- preguntó animado.
-Sí, pero….tuve que hacer algunas concesiones.
-¿Concesiones?
-Una foto firmada de cada miembro de Illusion, que yo creo será fácil porque fue el grupo al que usted perteneció y...
-Sí, no hay problema, llamaré a los chicos y… dijo haciendo una pausa para estudiarla por unos segundos ¿Hay más no es así?.
-Quiere una cita.
-¿Una cita? – preguntó sonrojado- ¡Demonios! Bueno, supongo que será como volver a mis tiempos de idol donde tenía que salir con fans como parte de la promoción de los discos.
Julia lo miró e hizo una ligera mueca.
-¿Qué?
-No quiere una cita con usted.
-¿Entonces con quien demonios quiere una cita?
-Con Jung James.
-Claro, debí suponerlo. Todas las mujeres enloquecen por él- dijo August bajando la mirada.
Por primera vez Julia notó que ese hombre, ese poderoso CEO, dueño de una de las compañías más importantes de talentos, ex idol, era en realidad un tanto inseguro.
-¿Cree que podrá convencerlo?
-Sí, no hay problema- dijo él suspirando resignado.
-Bien- dijo ella con una sonrisa, tomando unas carpetas que tenía sobre su escritorio.
Ni bien Julia llegó a la oficina que era de Jiho, el trabajo comenzó a inundarla, y para colmo de males, Park no daba señal de llegar antes del almuerzo.
August estaba furioso, pero conseguir las fotos y la cita con uno de sus ex compañeros era lo más importante, por lo que ni bien llegó a su oficina comenzó a hacer llamadas telefónicas.
-Señorita Clark, tengo que salir un momento, iré a desayunar con Jung James.
-Maravilloso, ni bien me dé novedades, le hablaré a Christine.
-Por supuesto.- dijo él saliendo a toda prisa.
Firmar un contrato con WN sería posicionar a la empresa en las grandes ligas internacionales y tanto August como Julia lo sabían.