Sol en piscis Luna en virgo

Capitulo 16

Julia despertó en una lujosa habitación. Tardó unos segundos en comprender dónde estaba.

Lo primero que vio fue un techo alto, liso e iluminado con una luz indirecta que parecía salir de las propias paredes.

Luego observó el resto de la habitación, las paredes estaban revestidas en madera de roble oscuro y mármol gris, que de no ser por el enorme ventanal que iba del piso al techo, le hubiera parecido un sarcófago.

Vaya lugar horrible. Pensó confundida.

No había fotografías, recuerdos de viajes, ni adornos. Nada, absolutamente nada.

Solo una biblioteca perfectamente ordenada, una pantalla gigantesca empotrada en la pared, y algunos muebles de diseño tan minimalistas que parecían formar parte de la arquitectura.

También había un piano en uno de los rincones de la enorme habitación, pero al igual que el resto de las cosas, parecía parte de un cuarto de exhibición.

La habitación era como una extensión física de alguien que necesitaba tener el control absoluto de cada aspecto de su vida.

Julia bajó la vista hacia la cama.

Las sábanas eran suaves, blancas y olían vagamente a cedro y detergente caro.

Entonces comprendió algo.

Aquella no era una habitación de invitados.

Era el dormitorio principal.

Y considerando que solo conocía a una persona capaz de vivir en un lugar tan frío y ordenado...

-Oh no. Esta es la habitación de él.- Pensó tocándose instintivamente el cuello, solo para darse cuenta que la cadena con el anillo ya no estaba.

-¿Dónde está?- se dijo dando un salto de la cama para empezar a buscarlo frenéticamente.

En ese momento alguien entró, y Julia al percibir que estaba solo con el brassier se cubrió con una almohada.

-Señorita Clark, le traje ropa para que se ponga- dijo Jisoo

-Mi anillo- sollozó Julia.

-Descuide, el CEO se está encargando de eso.- dijo con una sonrisita nerviosa antes de hacerle una reverencia y marcharse.

Sin embargo, antes de salir, Jisoo se detuvo llevándose las manos a la cabeza.

-Casi lo olvido, el jefe dice que puede tomar un baño si gusta, y cuando este lista, la espera en el comedor- dijo haciéndole una nueva reverencia antes de marcharse.

-¿Desayunar? –dijo Julia para sí volviendo a quedarse sola en la inmensa habitación.

Jisoo le había dejado un paquete con un vestido y demás cosas para cambiarse.

Julia sintió aprensión de tomar un baño, más en el baño en suite de August Clark, pero tampoco podía presentarse ante él luciendo como una piltrafa. Por eso, tomó un baño rápido, se arreglo y en cuestión de minutos estuvo fuera de la habitación sorprendida por el tamaño del lugar.

Adivinó que se trataba del mismo edificio donde estaba la empresa por la vista del hermoso ventanal.

-Ya despertó- dijo August acercándosele.

-Yo.. si. Muchas gracias por todo, yo..- dijo buscando instintivamente su cadena como hacía cada vez que se ponía nerviosa.

-Tranquila, le prometo que voy a encontrar el anillo asi tenga que mover cielo y tierra.- exclamó él, notando que ella buscaba su cadena.

-Se lo agradezco, significa mucho para mí, es el único recuerdo que tengo de...- exclamó frenándose.

Julia no sabía que su ex jefe le había contado a Park sobre su novio muerto, y mucho menos que Park había hecho lo mismo con August Clark.

-Esta bien si no quiere hablar de ello.

-Yo… lo que no quiero es que me tengan lástima- dijo finalmente.

-¿Lástima?

-Sí, por eso me fui de mi país. Todos me trataban de forma condescendiente y me miraban con lástima.

-¿Por qué habría de tenerle lástima? Usted tiene salud, empleo, es jóven y bonita. Muchas mujeres se conformarían con la mitad de esas cosas. Ahora venga, vamos a desayunar.

De alguna manera, sus palabras la tranquilizaron.

Ya no era la víctima, y eso le gustó.

Lo siguió sin protestar al enorme comedor, en cuyo centro se encontraba una mesa rídiculamente grande. Tan grande, que parecía más apta para un batallón que para una casa.

Julia había visto reuniones corporativas con menos lugares y eso hizo que quedara boquiabierta.

-¡Cielos!- exclamó ella sin salir del asombro.

-¿Algún problema?

-Ninguno, es solo que este lugar es gigantesco.

-El penthouse ocupa todo el piso de arriba de donde se encuentran las oficinas- exclamó corriendo el asiento para que ella se sentara.

-Ya veo… algo así como trabajar desde casa, o hacer del trabajo el hogar.

August esbozó una pequeña sonrisa, pero fue tan fugaz que Julia no llegó a verla.

-Es conveniente, nada más.- dijo haciéndole una seña al mayordomo para que les sirviera el desayuno.

Julia odiaba los silencios pero tampoco se le ocurría nada que decir.

Lo único que hacía era mirarla y comer como quien está pendiente del último detalle.

En un momento ella no resistió y lo único que se le ocurrió preguntarle era si sus fans siempre eran así.

-No siempre. Algunas son más intensas.

-¿Mas intensas? Preguntó Julia con descrédito.

-Algunas llegan al punto del secuestro.

-¿Secuestro? ¿usted fue.. secuestrado?.

-Mi hermana- dijo él esquivando la mirada de Julia.

Julia se quedó con los ojos tipo platos incapaz de decir nada.

Se había reprochado no haber averiguado nada sobre Illusion y August Clark antes de presentarse a pedir el empleo, por lo que recientemente se la había pasado investigando sobre la banda, y en especial, sobre su jefe.

A pesar de ello, no había encontrado nada con respecto a un secuestro y eso hizo que sintiera escalofríos.

-Después de eso dejé de salir sin seguridad. Mi hermana tampoco volvió a ser la misma.

-¡Cielos, lo siento mucho!

-No lo sienta. Lo que pasó no cambia porque alguien lo lamente.

Julia se quedó inmóvil. Por primera vez en su vida conocía a alguien que tenia la misma filosofía con respecto al dolor, sin embargo, eso no la reconfortó.



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En el texto hay: romance, slowburn, ceo frío

Editado: 21.08.2026

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