Sol en piscis Luna en virgo

Capítulo 22

-¿A dónde se supone que tenemos que acompañar a mi hermana?- preguntó August un tanto aprehensivo.

-No lo sé, ella me va a mandar las sugerencias para que yo la ayude a elegir.- respondió Julia.

-¿Sugerencias para qué?

-Para una salida- dijo dejándole unas carpetas en el escritorio, intentando escabullirse.

Julia quería evitar a toda costa tener que decirle que su hermana tenía una cita, y que todo había sido gracias a ella. Pero justo cuando Julia creyó que iba a poder salir de la oficina, August se puso de pie y le dijo que se quedara.

-No dije que podía irse.- dijo acercándosele

-Lo siento, yo tengo que responder…

-¿Responder?- dijo acercándosele más.

-Sí… yo… llegó a decir antes de comenzar a ponerse sumamente nerviosa por la cercanía.

-¿Tendremos una cita?

-¿Qué?- preguntó Julia desconcertada.

-Si es una salida de amigos o una cita.

-Ah- dijo ella nerviosa.

-¿No lo sabes?- le preguntó volviendo a tratarla de tu, acercándose todavía más.

-No- dijo ella.

Por un segundo, Julia creyó ver una sonrisa en el rostro de August, casi como si estuviera disfrutando el ponerla nerviosa.

-¿Y vas a contarme de qué se trata ni bien mi hermana te escriba no?

-S..si- respondió Julia tartamudeando.

-Bien porque no es lo mismo ir a un restaurant que a una disco.

-¿Una disco?

-Sí, ahí es a donde suelen ir los DJ- dijo él sonriendo.

Julia abrió los ojos a más no poder. Él lo sabía todo, y de hecho, le había preguntado todas esas cosas porque disfrutaba el ponerla nerviosa.

August siguió sonriendo y estiró el brazo para abrirle puerta, sin embargo, Julia que no salía de su incredulidad, no se movía.

-Creí que tenía que responder algo- dijo luego de unos segundos.

-Yo… si.

-Julia espera.

-¿Qué?

-Gracias.

-¿Por qué?

-Por todo lo que has hecho por Eliza.

-No tiene que agradecerme, ella me cae bien.

-¿Y yo? murmuró

-¿Qué?

-Nada, nada- dijo él dándose vuelta avergonzado.

-También- susurró ella antes de irse.

Julia todavía estaba preguntándose qué había sido todo eso cuando recibió la llamada de alguien a quien conocía bien.

-Hola pásame con mi esposo.

-¿Cómo?

-Que me pases con mi esposo Julia

-¿Park Hyun?

-Pensé que nunca ibas a adivinarlo- dijo entre risas.

-¿Recién casado y ya buscas cambiarte de equipo?

-¡Oh, eres toda una bromista!, ¿acaso August..?

-¿Qué?

-Ha puesto en uso los consejos que le dí para conquistar muchachas norteamericanas.

-¡Park eres imposible!

-Mi palomita dice lo mismo pero por motivos diferentes.

-¡Park!, voy a comunicarte con el jefe, que disfrutes el resto de tu luna de miel.

-Espera.. yo llame para saber los pormenores de la cita.

-¿Qué cita?

-La que tendrás con August.

-Yo no voy a tener una cita con él, iremos a acompañar a su hermana…

-Sí claro, debería de darles vergüenza usar a la pequeña para saciar sus bajas pasiones.

-Escúchame bien Park Hyun…

-¿Park?- preguntó August que acababa de salir de su oficina.

Julia asintió, y él le pidió que pusiera la llamada en alta voz.

-¿Qué decías Julia?

-Que está cansada de tener que reemplazarte cada vez que se te ocurre salir de parranda o casarte- dijo August haciendo que ella comenzara a reír.

-¿August? ¿estamos en reunión familiar con alta voz?

-Sí

-¿Y no vas a preguntarme por mi luna de miel?

-No.

-¿Y a pedirme consejos para conquistar a Julia?

-¡Park!- gritó August poniéndose ligeramente colorado.

-Porque antes de que te metieras en nuestra conversación, Julia me estaba preguntando exactamente lo mismo: ¿Park Hyun, cómo hago para derretir ese corazón de hielo?

-Park- gritó ella.

-Bueno, mi esposa me está reclamando que llevo mucho tiempo hablando, creo que quiere hacer un bebé asi que es mejor que los deje- dijo riendo antes de cortar.

August y Julia se miraron y no pudieron evitar reír y ponerse colorados. Julia no sintió la necesidad de aclarar nada, ya que ambos conocían la clase de bromas de Park Hyun.

No obstante, también sabían que entre las bromas de Park también existía un dejo de verdad. Por lo que luego de una risa cómplice cada uno regresó a su tarea como si nada hubiera pasado.

A los pocos minutos, fue Eliza quien llamó a Julia para comentarle los pormenores de la salida y pedirle que fuera a su casa para prepararse juntas.

El encuentro había sido marcado para el día siguiente en un lugar reservado con karaoke, comida y música.



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En el texto hay: romance, slowburn, ceo frío

Editado: 21.08.2026

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