Cuando llegaron a la sala VIP, Eric estaba sentado frente a Eliza charlando con ella y mostrándole fotos que tenía en su teléfono.
August que siempre intentaba aparecer calmado, en realidad estaba nervioso. Era la primera vez en años que su hermana salía, y para empeorar las cosas, no era una salida de amigas, sino una cita con un muchacho que había desatado todas sus alarmas de hermano mayor.
Lo primero que hizo fue observarlo con detenimiento como quien estudia a un animal salvaje. El muchacho no estaba buscando impresionar a Eliza y la trataba como un caballero.
No hablaba demasiado fuerte, no invadía su espacio personal ni hacía esos comentarios exagerados con los que muchos hombres intentaban parecer interesantes.
Simplemente le mostraba fotografías de distintos festivales de música, le contaba anécdotas de su trabajo como DJ y, cada vez que notaba que Eliza comenzaba a ponerse nerviosa, cambiaba de tema con absoluta naturalidad.
Julia también lo advirtió, y cuando ellos vieron que August y Julia habian llegado, les sonrieron y siguieron charlando con naturalidad mientras ellos se sentaron en una de las mesas del VIP.
-Te dije que parecía buen muchacho.
-Eso está por verse.
-Mírala, está contenta.
August dirigió la vista hacia su hermana, ella estaba riéndo. No era una carcajada escandalosa. Era una risa pequeña, tímida, pero completamente genuina. Hacía años que no la veía así.
-Está relajada -continuó Julia.
-Por ahora.
-Siempre piensas en lo peor.
-Es mi trabajo, soy su hermano mayor.
-No estaba al tanto que el dramatismo venía con el rol de hermano mayor.
-No es dramatismo.
-¿Por que no se sientan con nosotros y ordenamos algo?- propuso Eric.
-Yo quiero pollo frito con papas fritas.. bueno… si a todos les parece bien- dijo Eliza tomando la palabra antes de que su hermano pudiera hacerlo.
-Mi comida favorita- dijo Eric, chocando palmas con Eliza.
-La mía también- dijo Julia.
-Él es un mentiroso y tu también- le susurró August a Julia.
-¿Entonces vas a comer ensalada?- le preguntó Julia en voz alta.
Antes de que August pudiera decir algo, Eric había ordenado solo tres porciones de pollo fritos con papitas, y una porción de ensalada.
Julia lo miró con una sonrisita pícara, y a él comenzó a reír por primera vez en la noche.
-No esperaba que me traicionaras tan rápido- le susurró.
-Me llamaste mentirosa.
-Lo sigo pensando.
-Vaya ellos diciéndose cositas al oído y nosotros hablando de pollo frito.- dijo Eliza.
-Vamos Eliza, deja que se diviertan. De hecho, creo que podemos poner música y comenzar cantar- propuso Eric
Pronto él y Eliza estaban cantando una canción o lo que a August le pareció más adecuado, destruyéndola.
De todas formas, aplaudió y hasta grabó un video de su hermana, soltándose más.
Mientras cantaban, , uno de los empleados entró con una enorme bandeja repleta de pollo frito, papas, bebidas y la pequeña ensalada destinada a August.
El aroma inundó el lugar y Julia vio de reojo como él miraba discretamente el pollo.
-¿Qué sucede?- le preguntó Julia.
-Nada.
-Si este pollo fuera una dama te denunciaría por acoso- dijo ella ofreciéndole la mitad de su pollo frito.
August comenzó a reír y tomó la mitad de Julia y comenzaron a comer mientras Eliza y Eric se turnaban para cantar.
-No es necesario, gracias.
En un momento, Eric le susurró algo al oído a Eliza y se excusaron dejándolos a solas en la sala. August chequeó inmediatamente con uno de sus guardaespaldas, y luego de cerciorarse que se hermana estaría bien, se quedó en silencio mirando a Julia.
-Oh me encanta esa canción- dijo Julia mirando la pantalla.
August sonrió y le dió un micrófono y tomó el otro.
-Yo no… canto… a no ser en la ducha- dijo ella riendo.
-Haré de cuenta que escucho agua- dijo él iniciando la canción.
Ambos comenzaron a cantar y a divertirse como dos adolescentes. Hacía años que ninguno de los dos salía a divertirse, a comer y beber como cualquier otro.
August por que no podía salir a ningún lado sin que lo acosaran, y Julia porque el trauma de la noche en la que se suponía, debía comprometerse, había sido enorme.
Luego de dos o tres canciones, Eliza y Eric regresaron y los encontraron cantando y riendo con nuevas porciones de pollo frito con papitas.
-Cielos míralos- le dijo Eliza a Eric al oído.
-Se ven bien juntos, vamos a salir otro rato, dejemos que el amor haga su magia- le dijo él.
Julia y August no habían percibido que Eliza y Eric habían entrado y habían vuelto a irse. Estaban ensimismados cantando, tomando e incluso posando para una foto que sabían no iban a publicar en ningún lugar.
Luego de un tiempo prudencial, Eliza y Eric regresaron y todos estuvieron charlando, bailando y cantando hasta bien entrada la madrugada.
-¡Vaya es tardísimo!- dijo Julia al mirar la hora por primera vez desde que habían llegado.
-No te preocupes, no creo que el jefe esté en condiciones de decirte nada- le dijo Eric provocando que August lo mirase con cara de poco amigos.
-Yo… empezó a decir él antes de que su hermana lo interrumpiera
-Me divertí mucho, deberíamos volver a hacerlo la semana que viene- propuso Eliza sonriendo.
-Me parece fantástico pero esta vez podemos ir a una sala de juegos ¿qué les parece?- dijoEric mirando a Julia y August.
-Yo no soy de apostar- dijo Julia.
-¿Apostar?- preguntó Eliza.
-En Estados Unidos las únicas salas de juegos que conocen son las de los casinos- exclamó August con aires de sabelotodo.
-Con más razón debes venir a conocer una verdadera sala de juegos, aquí no apostamos nada, solo jugamos- dijo Eric.
-Yo… no sé…
-Julia, dí que sí- suplicó Eliza.
-Niña, no seas molesta, yo iré con ustedes- sentenció August.