Guía del Mundo: El Sistema de Magia
Antes de adentrarte en las páginas de Sol, Luna y Sangre, es recomendable conocer las leyes que rigen el poder en este mundo.
Las Afinidades Elementales
La magia no es para cualquiera. Aquellos que nacen con el don están ligados a uno de los cuatro elementos primarios: Agua, Fuego, Tierra y Aire. Quienes nacen sin esta conexión, están condenados a vivir como simples mortales, incapaces de canalizar la energía del mundo.
Sin embargo, el poder no es estático. Los magos más talentosos —ya sea por un entrenamiento implacable o por una herencia genética excepcional— pueden hacer evolucionar su elemento base hacia una Sub-afinidad:
Los Elementos Superiores
Por encima de la naturaleza común, existen tres fuerzas legendarias, tan poderosas como peligrosas: Sol, Luna y Sangre.
Nacer con uno de estos elementos es una rareza absoluta. Aquellos bendecidos (o malditos) con esta afinidad poseen un poder devastador y, potencialmente, la capacidad latente de dominar también los cuatro elementos comunes.
Nota del Autor: El sistema de magia de esta historia tiene inspiraciones sutiles en mecánicas de MOBAs (como Dota 2), adaptadas a una narrativa épica de fantasía. ¡Espero que lo disfruten!"