Solo Sueños

Parte 2

-Por que no duermes.

-Tu tienes la culpa.

Miro mi reflejo en el espejo.

-Ya es tarde.

Miro por la ventana y es verdad que ya está anocheciendo.

-No no quiero.

Niego

-Solo sal de mi cabeza.

-Quiero explicarte algunas cosas.

-Solo sal de mi cabeza por favor.

Miro la hora en mi teléfono y veo que son las 7:30 tomo un suspiro.Un shorts corto y una playera holgada cubre mi cuerpo

-Iré a correr.

-Hace frío como para que salgas así.

-El frío es mental.

Salgo de mi cuarto dirigiendome a la sala en ella está Ana con su novia platicando.

-Hola lisi.

Saluda Tamara la novia de Ana.

-Ya vas a contestar quien te hizo eso.

-Hola Tamalita.

Sonrió

-Es un secreto.

-Que coqueta.

Ríe junto a Tami

-Hay pan para que te prepares un sandwich cena algo

Habla Ana.

-Ire a correr de regreso ¿Si?.

-Okey con cuidado bff.

Tomo una botella de agua y salgo del departamento y me dirijo hacia el elevador.

-Ve por las escaleras.

-Como molestas.

Hablo con enfado pero hago lo que me dice.

-Buena chica.

Salgo del fraccionamiento saludando al portero.

-Mi meta de hoy es darle 6 vueltas a la manzana.

-Tan poquito.

-Callate si supieras cuántos kilómetros son.

Me coloco los audífonos poniendo mi playlists de canciones dolidas y comienzo a correr.

-Quien rompió tu pobre corazón.

-Solita sufro.

Ya van tres vueltas que doy por las calles que paso veo las calles transitadas y restaurantes llenos.

-Por ahí no pases.

-Guarda silencio.

-Para.

-¿Por qué?

Troto en un mismo lugar.

-Es peligroso.

-Pero si ya van tres veces que paso por ahí.

-Sigue por la siguiente calle.

-Estas loco es mucha vuelta.

Le subo más volumen a mi música y sigo corriendo.

-Has caso.

-Mi lady por favor.

Ya casi termino de correr por esta calle pero al final de ella se ven dos personas discutiendo.

-¡¡Por qué lo hiciste!!

Grita un señor

-No te metas sigue corriendo.

-Me lastimas

Contesta la voz de una joven.

-Sigue corriendo.

-Eres una idiota.

La zarandea con violencia.

-Sueltame por favor

Se le quiebra la voz

-No volverá a pasar.

-Claro que no.

Le da un golpe a puño cerrando en la cara dejando a la chica inconsciente en el suelo.

Dejo de correr quitándome los audífonos poniéndome detrás de unas cajas

-Sigue tu camino; no pares.

-Tengo que llamar a la policía.

Desbloqueé mi celular pero este hace ruido.

-Quien anda ahí.

Grita el señor.

Con una mano me tapo la boca y con la otra intento marcar el número pero los nervios me traicionan haciendo que suelte mi celular y caiga al piso.

-Sal de ahí.

Se escuchan pasos.

-Se que estás detrás de las cajas.

¡Corre!!

Quiero hacerle caso pero mis pies no ayudan

-¡¡Corre maldita sea!!

-Es lo que quiero pero no puedo.

-Maldita entrometida.

Los pasos se escuchan más cerca.

-No vi nada lo juro.

Digo saliendo de dónde estaba.

-Asi.

Me observa de arriba a abajo pasando su lengua por sus labios.

-Y que hacías ahí.

-Señala las cajas.

-Estaba buscando mi audífono.

Tocó mi oreja.

-¡¡Corre!!

-Y lo encontraste.

-Si ya lo encontré.

Sonrió.

-¡¡Corre nena corre!!

Sigue gritando la voz de mi cabeza.

-Te puedes callar.

Susurro.

Me mira extraño.
-Sigue tu camino por favor.

Trato de mirar detrás de el pero este tapa mi vista.

-Si claro hasta luego.

Me coloco el audífono.

-A donde vas.

Me impide el paso.

-Seguir mi camino claro está.

El niega y sonríe.

-Da la vuelta.

Señala detrás de mi.

-No claro que no.

Niego repetitivamente

-Es mucha vuelta.

-Solo hazle casó.

Se escucha como suspira.

-Se niña buena y sal de ahí.

-No quiero dar mucha vuelta.

-Se niña buena y sigue por allá.

Vuelve a señalar detrás de mi.

-Que no; por qué se empeñan en que de vuelta será rápido.

Se acerca a mi.

-Por tu bien da la vuelta.

Alza una parte de su playera dejando a la vista una arma blanca; al solo verla giro los ojos y suspiro.

-Como caen mal.

Doy la vuelta y sigo mi camino

-¡¡Maldito abusador!!

Grito y solo escucho un ¿Qué? y pasos rápidos detrás de mi.

-Mierda, patitas para que la quiero.

Corro lo más rápido que puedo.

-Eres una maldita loca.

Ríe.

-Descansa desde hace rato dejo de seguirte.

Dejo de correr respirando agitadamente y me apoyo en una pared.

- Siento que me voy a morir.

Toso y empezó a reír.

-Ese maldito viejo.

-Miro dónde venía corriendo empezando a maldecir.

-Tu si que eres increíble.

-Claro que lo soy.

Me halago a mi misma.

-Por qué tuviste miedo al ver las agujas pero no al ver el cuchillo.

-Y quien dice que no lo tuve.

Después de maldecir y gritar llame a la policía para dar el reporte de la joven que estaba siendo golpeada por un señor mayor; media hora después llegue al departamento no encontré a Ana por ningún lado así que me imaginé que fue a dejar a Tamara a su casa.

Cuando Ana y Tamara iniciaron su relación, ella no me caía bien me daba malas vibras siempre tenía cara de mamona de "háblame y te mato" pero al conocerla mejor me di cuenta que es un amor, amable y siempre sabe que decir.

Me prepare un sandwich y me dedique a repasar apuntes de la escuela ya que estábamos en examen.

-Esa solución está mal.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.