Solo un poco más

25. Humano

Me desperté en la cama del apartamento, al girarme me encontré con una mata de pelo negra como el azabache, me quedé paralizado observando su espalda, tiene algunas cicatrices bastante grandes que iban desde su hombro derecho hasta el izquierdo y unos tatuajes que seguían el mismo curso, como una especie de runas, iban desde el hombro izquierdo siguiendo las cicatrices, pero empezó a bajar por la columna hasta perderse tras la camiseta 

Es extraordinaria

Noté como se revolvió en la cama  y rápidamente volví a mi posición  cerrando los ojos, para que no se diera cuenta de que la observaba, por faor que no se de cuenta que me muero de vergüenza 

-Buenos días ojitos de Luna, se que estás despierto- mierda 

-Bu... Buenos días- me levanté de la cama, llevaba un pijama de manga larga, con estampado de superheroes, cosa que me avergonzaba profundamente 

Ella se giró para mirarme con una sonrisa, tenía el pelo despeinado, mechones negros caían sobre su cara, sus ojos me miraban felinos, brillaban con la luz del sol que entraba por la ventana, trague saliva en el momento que se levantó de la cama, solo llevaba una camiseta de tirantes que cubría apenas su trasero y pasó a mi lado decretando que se iba a la ducha, su cercanía me ponía nervioso, llevamos tres días durmiendo juntos pero aun no me acostumbro a verla recién levantada, tan salvaje, como si se fuera a tirar encima mío para devorarme (cosa que no me importaría) sigo enamorado de ella hasta las trancas, pero no se si es mutuo y no me arriesgaré a descubrirlo

Me estoy tomando un café en la terraza con vistas al mar, es la primera vez que veo el océano con mis propios ojos y es asombroso, unas manos se posan en mis hombros 

-¿No es precioso?- me giro y puedo ver un brillo especial en sus ojos 

-Si que lo es- respondo mirando de nuevo al horizonte 

-Yo nací en una aldea al lado del mar

Se sienta en la otra silla dejando su café con un olor a hierro indicando que efectivamente lleva sangre, se prende un cigarro y suelta el humo por la nariz tranquilamente, tenía las piernas encima de la silla y apoyadas en la mesa, iba en pantalón corto y una camiseta pegada que dejaba a la vista su estomago plano 

-Luka hace 38 grados que haces en pantalones largos y sudadera;  y durmiendo en pijama de invierno

-No tengo ropa corta; en Hawthorn siempre hace tiempo medio, ni frió ni calor

-Ven- se bebió su taza de un sorbo y entró dentro de la casa

Yo la seguí sin preguntar, hasta un armario contiguo al que ella lleva usando estos días

Me dio intriga abrirlo pero me daba miedo el pensar que habría un humano muerto

Lo abrió y obviamente, mi miedo era infundado, era ropa de hombre, había varios estilos pero ninguno llegaba a convencerme, ella lo noto y se puso a rebuscar, sacó un pantalón vaquero corto, se quedó unos momentos pensando mirando en el armario y me dio una camiseta que conocía de sobra, por la parte de delante están todos los héroes de Marvel y por detrás las firmas de cada uno de ellos, solo sacaron 50 y cada una es única

Se queda mirándome a que me quite la sudadera, con algo de vergüenza, dejando mi pecho desnudo bajo su atenta mirada, el corazón iba a explotarme y ella lo sabía, porque una media sonrisa asomo en sus labios, me puse la camiseta, es demasiado especial, para alguien como yo, si me oyera decir esto, me daría un golpe en la cara bien fuerte 

-Cia no puedo aceptarla- asumo -Es muy especial y única- intento quitármela -A tu hermano no le gustara que la use

Cuando alzo la mirada al frente ella esta mirándome, sus ojos son verdes pero en el centro comienza a asomar el negro, que indica que esta enfadada

-A mi hermano le da igual, porque es mía- agarra los bordes de la camiseta y tira de ellos hacía abajo rozando en el camino mi torso, mi respiración se acelera, su olor a frutos del bosque me atrae, es exquisita y cautivadora

-¿Te gusta Marvel?- pregunto sin salir de mi ensimismamiento

-Claro que si, desde hace...- se queda quieta y me sube la camiseta de repente 

Me empieza a observar las marcas y a leerlas detenidamente, pasa tus dedos por las palabras que nos auguran una muerte dolorosa y casi segura, después de unos instantes, se me queda mirando con los ojos muy abiertos y en un segundo desaparece de mi vista y la escucho revolver cosas en la sala, voy hacía allí y la encuentro con un libro y pasando las paginas a toda prisa

-¿Que haces?- le pegunto curioso, no quita los ojos del libro

-Si tan antigua es la bruja, no es una bruja como tal

-¿Como dices?-no tengo ni idea de lo que pasa por esa cabeza

-Las brujas son un termino por así decirlo reciente, antes eran conocidos como chamanes, se dedicaban a hablar con los muertos y con la naturaleza, luego se les llamo brujos

-No entiendo nada- o se que me quería decir 

-Las especies evolucionan, no solo la humana, los brujos eran chamanes su ocupación era estar en las aldeas respetando a la naturaleza, los hombres lobo antes eran animales totem, protegían a los humanos, luego los atacaron y ahora sus especies no están ligadas, hasta la mía que fue creada dejamos de ser guardianes para ser vampiros, no estamos buscando una bruja sino una chaman, en aquel entonces; por estos libros, la culpa de las desgracias no se les acuñaba a los chamanes, por su poder, si no a los animales totem, por su fiereza; de hay vienen las criaturas son animales totem, que ha hechizado por así decirlo

-Vale estamos buscando una chaman que ha hecho monstruos con animales protectores 

-Exacto, pero la chaman no saldrá porque a ella no la atribuyen la culpa, hay que buscar todo lo relacionado con monstruos, animales monstruosos, todo lo que se parezca 

-La tenemos- digo con firmeza y alegría

[...]

-No la tenemos- digo mirando el ultimo libro 




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