Solo una ordinaria historia de amor

20.5

Pov. Alan

La última semana de clases y el último examen del semestre.

Tenía que prepararme para el viaje que haré junto a mi novia.

Las vacaciones de Pascua, que se vieron canceladas por un desafortunado accidente, se reprogramaron para el verano. Lily había comenzado su rehabilitación y sus esfuerzos dieron resultado cuando el día de su graduación pudo sostener su diploma con ambas manos. Desde su perspectiva, parecían felices de librarse de ella como alumna; de hecho, pensé que hablaban de ella como si fuera un problema. Escuché que muchas cosas cambiaron en el recinto escolar, pero nadie sabía si servirían o no, dado que la situación estaba lejos de repetirse.

Los fines de semana que pasamos juntos, nuestra relación fue lo más pura posible bajo el techo de Ángel Dávalos. No sé qué tan profunda es su relación padre e hija como para que me siga el juego cuando pido permiso para algo, pero de igual manera, no quiero que me atrape haciendo algo indebido o irrespetuoso. Lily resultó ser una chica cariñosa, amable y hasta cierto punto complaciente. No es que fuera malo, solo que, en lugar de sentir su cariño hacia mí, parece más desesperación por ser aceptada y recibir lo que estaba dando.

Lamento mucho el día en que subí la foto para presumir mi relación; sé que ella no hace mención del tema por madurez, pero no entiendo por qué los extraños se quejan tanto de nuestro noviazgo si lo obvio es que a mí me guste mi novia, no a ellos. Honestamente, no creí que me enamoraría de ella; su primera impresión fue de una persona desesperada por vivir lejos del lugar que debía protegerla; al mismo tiempo, rechazaba cualquier tipo de ayuda que se convirtiera en una deuda o carga.

A lo mejor, ver sus intenciones de superarse y sanar hicieron que mis ojos no dejaran de cuidarla y seguirla. No es una comparación como tal, pero es diferente a las exnovias que tuve. Ella no cumple con ningún canon de belleza; aun así, brilla por sí misma. Más allá de su aspecto, su inteligencia llama mucho la atención. No me gusta que se desviva haciendo las comidas de Ángel, aunque sea un trabajo, pero he probado todo lo que prepara y sería una mentira decir que no es delicioso.

En el tiempo que hemos estado juntos, construimos un vínculo que me destrozaría si llegara a romperse. Sé que Lily es una chica solitaria, pero no hay manera de que eso le afecte y que me haya aceptado en su círculo me hace sentir afortunado. Sobra decir que, al ser tan cariñosa, sus muestras de afecto se vuelven tan naturales que no me sorprendería que ella fuera quien robe mi pureza antes de que siquiera pueda pensar en robar la suya.

Justamente, cuando estaba preparando mi maleta para el viaje, fui a comprar algunas cosas a la farmacia y allí me encontré con un viejo amigo del vecindario, Maurice. Conversamos un rato y no perdí la oportunidad de presumir a mi Lily; él inesperadamente me preguntó si tenía fotos de ella y no podía negarme a su petición; es un hombre maduro para su edad. Lo conocí hace tiempo, después de que fallara en mis exámenes de ingreso a la universidad, y sé que es un buen tipo.

—Es que ella es tan linda, demasiado linda, que te hago un favor en enseñarte una foto; tiene cabello lacio y largo, carita redonda, ojos hermosos, boca bonita y coqueta, orejas pequeñas, unas manitas adorables y una estatura perfecta. —Le dije una y otra vez mientras buscaba una foto de ella.

—Sí, ajá, parece que vives tu primer amor.

—¿Quién dice que no?

Cuando vio la foto, se sorprendió; su primer comentario fue algo como "creo que la he visto antes" o "se me hace familiar", pero quise quitarle esas ideas. No había manera de que la conociera si él se mudó cuando era solo un niño y ella vivió toda su vida en la misma zona.

Me despedí de él y aun así sentía su mirada en mi cara cuando guardé los condones en la bolsa. No somos niños para no entender que no era un viaje totalmente inocente, pero no iba a obligarla a nada. Ella acaba de terminar la preparatoria y no quería arruinarle la vida; incluso si en su futuro solo estaba trabajando, me aseguraría de darle un lugar donde estuviera segura y formalizar la relación; solo era un paso más para la aceptación social. Tenía claro que iba a cuidar de todo lo que fuera a pasar con ella y entre nosotros.

El viaje fue un éxito y con ganas de repetirlo.

Lo dicho y hecho fue que ella tomó la iniciativa durante la noche, pero sus acciones no fueron solo algo que ella quisiera, sino una combinación de señales que sutilmente le envié a lo largo del último mes. Un momento incómodo, lleno de vergüenza, pero también una conexión que no habríamos logrado de no ser que estuviéramos en la misma página.

Fue un viaje entretenido y divertido a la playa.

Ella no conocía el mar y la cantidad de fotos que tomó con una cámara que compró fue una locura. No usó bikini como pensé, pero su ropa de playa era lo suficientemente cómoda como para andar de un lado para otro sin cansarse. Ray se quejó por no traerlo, pero tenía tantas cosas que hacer que sus vacaciones escolares no coincidieron con sus vacaciones laborales. De su parte escuché que Lily haría una audición para una agencia de entretenimiento que ya la tenía en la mira, por lo que tendrá todo el apoyo posible de mi parte y quizás deberíamos planear otro viaje con Ray y Ángel incluidos, puesto que cuanto más tiempo dejemos pasar, Ángel va a envejecer y Ray debe estudiar para sus exámenes de ingreso a la universidad.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.