narrado por wonyoung
El día de la audición llegó más rápido de lo que imaginaba.
No había podido dormir en toda la noche.
Tenía miedo.
Miedo de olvidar la coreografía.
Miedo de desafinar.
Miedo de que todo terminara antes de empezar.
Mientras esperaba mi turno, no dejaba de mover las manos por los nervios.
—Vas a romperte los dedos si sigues así.
Levanté la mirada.
Frente a mí había un chico de mi edad.
Llevaba una gorra negra y un cubrebocas que apenas dejaba ver sus ojos.
Pero esos ojos...
Tenían una tranquilidad que me hizo sentir un poco menos nerviosa.
—¿Perdón? —pregunté.
Él soltó una pequeña risa.
—Llevas cinco minutos tronándote los dedos.
Miré mis manos y sentí que mis mejillas se calentaban.
—Lo siento... estoy muy nerviosa.
—Yo también.
Lo miré sorprendida.
—¿En serio?
—Claro. Solo intento que no se note.
Por primera vez en toda la mañana sonreí.
En ese momento apareció Nayeon con dos botellas de agua.
—¡Wonyoung! Ya casi nos toca.
Entonces se dio cuenta de que estaba hablando con alguien.
—Hola.
—Hola —respondió el chico.
Hubo un silencio incómodo.
Hasta que él extendió la mano.
—Soy Jiho.
Nayeon fue la primera en estrecharla.
—Yo soy Nayeon.
—Y ella es Wonyoung.
Por primera vez en toda la mañana sonreí.
En ese momento apareció Nayeon con dos botellas de agua.
—¡Wonyoung! Ya casi nos toca.
Entonces se dio cuenta de que estaba hablando con alguien.
—Hola.
—Hola —respondió el chico.
Hubo un silencio incómodo.
Hasta que él extendió la mano.
—Soy Jiho.
Nayeon fue la primera en estrecharla.
—Yo soy Nayeon.
—Y ella es Wonyoung.
No imaginábamos que esa sería la primera de muchas veces.
Ni que aquel encuentro cambiaría nuestras vidas para siempre.
Porque algunos destinos...
Empiezan con una simple presentación.
Y terminan cambiándolo todo.