Sombras del Destino

Capitulo Siete:Lirios

Lirios
 


- Ya son seis días-, empieza Zade con la convocatoria que establecimos dentro del castillo con todos los miembros de la asamblea, -el alfa debe tomar decisiones y rápido-, Fendris, el asesor de Reigan y desde mi perspectiva una escurridiza serpiente con la que se debe andar con cuidado, se encuentra impasible mirando todo con aburrimiento.

Dorian intenta calmar al consejo, -el Alfa está indispuesto pero pronto asumirá sus...- es interrumpido por Tomen, padre de Zade y encargado de la moneda dentro de nuestra corte, -¡¿y cuánto más tendremos que esperar hasta que el alfa decida presentarse!?-, le contesta cual perro rabioso y colérico que siempre fue.

-Creo que no les debo recordar que estamos a unos días del Carnajagd-, nos recuerda Tomen como si no supiéramos que la festividad más antigua que tenemos se dará pronto. Como beta de la manada, decido intervenir, pero ni bien despliego mis labios para hablar, entra Sephora con sus ostentosas joyas tintineando en un constante ruido que reconocería a una distancia considerable, puesto que lo encuentro irritante para mi oído. Su cabello color caoba no se queda atrás, moviéndose de un lado a otro, al igual que sus pronunciadas caderas al caminar.

Como siempre, entra con sus tacones sonando contra la madera en un repiqueteo constante que a muchos logra embelesar, pero en este momento la sacerdotisa no es lo que capta la atención de todos, dado que a sus espaldas el alfa se deja ver por fin, veinte y cuatro horas después de que tuviera ese colapso y perdiera los estribos con lo que le contamos, sin razón aparente después de revelar la ubicación del posible origen del cambio drástico en el ambiente.

Dejando de lado eso, Reigan se ve revitalizado y como se lo ve normalmente, algo con lo que puedo apostar que tuvo que ver la morena. -Buenos días y bendiciones de la luna a ustedes, señores-, dice haciendo una reverencia que deja poco a la imaginación con el escote que lleva, logrando que ruede los ojos ante su típica actitud descarada.

Después de tal presentación, se dirige a su puesto dentro de la mesa rectangular. Es cuando Reigan nos sonríe y todos nos levantamos hasta que toma asiento en la cabecera. -Les debo una disculpa por mi ausencia, espero que no les haya hecho demasiada falta-, empieza diciendo con su tono arrogante y despreocupado.

-No te alteres por el Carnajagd, Tomen, nuestra celebración se dará contra todo pronóstico como todos los años, esta vez con precauciones, pero se dará de igual manera-, agrega.

-Lo que me interesa saber en estos momentos son los últimos acontecimientos de los días que estuve indispuesto-, dice Reigan.

-No se han visto mayores cambios alrededor del Edén o Herjeb, todo parece estar tranquilo-, le informa Dorian. -Pero eso es lo inquietante. Mis espías me confirman que todo ha estado demasiado calmado después de la batalla contra los demonios en Greenferd-, añade.

- ¿Entonces se puede decir que no habrá problemas para realizar el Carnajagd? -, cuestiona Reigan.

-Por lo visto, sí señor. Aunque debo añadir que me he enterado de algunos rumores que empiezan a tomar fuerza en los recónditos lugares del reino-, añade Fendris, logrando que la atención de la sala se dirija a él.

-Y bien, habla-, digo un tanto hastiado de esta reunión. -Se ha comenzado a rumorear en los barrios bajos de una amenaza que surgió del Edén que parece alterar un poco a la madre tierra y busca cualquier hijo de la magia. Si bien es solo un rumor, le aconsejo Alfa Reigan que empecemos con las debidas investigaciones después del Carnajagd para no provocar controversias que afecten con el control del pueblo-, propone Fendris.

Reigan parece meditar esta propuesta durante unos largos minutos donde me percato que la atención de Sephora se encuentra en mí y con un movimiento de su dedo dirigiéndose a su boca me da a entender que esta noche visitará mi alcoba.

-Muy bien, señores. Lo que se hará a continuación debe quedarse dentro de estas paredes. – dice Reigan obteniendo nuevamente la atención de todos- Se comenzará una observación más meticulosa del bosque con tu división, Dorian, y comenzaremos los preparativos del Carnajagd. En cuanto a las investigaciones de este rumor, las comenzaremos dentro de dos semanas, Sephora-, indica Reigan.

-¿Sí, mi señor? -, pronuncia con una sonrisa. -Tú querida debes hacer que el Carnajagd de este año sea lo suficientemente grande como para que todos y cada uno de nuestros miembros en la manada participe. Nadie puede estar alerta en esa fecha, o los rumores tomarán fuerza y no quiero que eso suceda-, ordena Reigan.

-Desde luego, majestad-, responde Sephora, levantándose y volviendo a hacer una reverencia. -Mis disculpas, debo retirarme al templo para mis plegarias y los preparativos-, se da la vuelta y me mira por última vez antes de salir contorneando sus caderas.

-Bueno, ahora, Tomen, indícame la situación con los mercantes y relaciones entre las otras manadas-, dice Reigan, y la reunión se prolonga durante una hora más relatando la situación del reino y los comercios que se han dado en el reporte diario de Tomen.

🍂
 


Al terminar la reunión, me dirigí al pequeño lago dentro del bosque que rodea al castillo. Permanecí allí durante lo que parecieron horas, bajo la cascada del manantial que en sus bordes se desplegaban lirios azules y blancos, deleitando mi vista y olfato con su presencia. Cuando estoy a punto de salir del agua, el viento arrastra un maravilloso olor que llega a mi nariz, una mezcla de bosque con limón, provocándome un suspiro de relajación.

Abrí los ojos abruptamente cuando mi lobo gruñó en anticipación, sabiendo que nuestra compañera se hallaba cerca. Por instinto, salí del lago y me transformé, decidido a encontrarla. Concentré todos mis sentidos en esa deliciosa mezcla de fragancias que se hacía más intensa con cada paso que daba.




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