Sombras del Pasado

Parte 2

Lo que el guerrero verde no se dio cuenta en la época cuando llegó Dende a la Tierra, fue que el medio sayayin vio este acercamiento con el pequeño namek, por lo que comenzó a tratar de tener toda la atención del Guerrero, según fue creciendo Gohan trato de estar cada vez más tiempo con su amado, hasta que cuando fue adolescente, un día prácticamente se le arrojó a los brazos, Piccolo primero se sorprendió del beso que le dio, nunca antes había sentido algo como eso, y se dejó llevar, con el tiempo siguieron teniendo sexo, pero eso no lleno el vacío que sentía el mayor, por eso nunca buscó al moreno, pero si Gohan quería tener relaciones lo aceptaba, hasta que empezó a molestarle la actitudes del hijo de Goku, comenzó a ser demasiado aprensivo y celoso con él, ahora más que amado se sentía acosado por el medio humano, como si fuera un objeto.

Apartó la vista de la guirnalda, y vio un dibujo que le hizo Dende al año de haber llegado a la Tierra, sonrió, estaban los tres.

Un tiempo después, de nuevo estaba el joven dios de la Tierra y el guerrero juntos, sentados al borde del Templo, el menor vio de nuevo el perfil del mayor, cuando el otro abrió los ojos, Dende bajo la vista avergonzado.

— ¿Lo amabas mucho? ¿Verdad? — preguntó Piccolo con su voz profunda

— Sí, a veces siento que está a mi lado, como una sombra que nunca me deja.

La mirada del joven se encontró con la del mayor, ninguno dijo nada más, cada uno pensaba que el otro se veía muy bello, sin darse cuenta ambos terminaron besándose, cuando se separaron siguieron guardando silencio un momento.

— Lo he pensado mucho Dende ¿Quieres ser mi compañero de casa... de Templo? — el mayor le sonrió con ese toque justo de maldad, haciendo que el menor se avergonzará de nuevo.

— Yo... yo... — el dios tenía las mejillas sonrojadas.

— ¿Es por Nail qué no me aceptas?

— Sí, no... no lo sé, es que tengo miedo que...

— ¿Qué te preocupa?

— ¿Es usted él que quiere eso, o alguien más lo obliga? — preguntó de sopetón.

— Soy yo, sé que puedes pensar que es por Nail que te pido esto, pero no es así.

— Usted... ¿Está seguro?

— Sé lo que deseo, pero veo que tú no, te daré un tiempo para que lo pienses, sé que es difícil para ti, él fue tu primer amor. Cuando hayas tomado una decisión, búscame.

Mr. Popo vio todo desde la cocina, cuando Dende quedó solo, se le acercó lentamente.

— Disculpe, no quiero molestarlo.

— ¿Vio lo que pasó?

— Sí — espero un poco antes de hacer la pregunta — ¿Usted no siente nada por Piccolos?

— .... es tan parecido a Nail... y él lo asimiló.

— No le pregunte eso.

— Lo sé, es que no sé qué responder.

El no ver al guerrero por varios días puso triste al dios, angustiado, un día por fin tomó una decisión. Su sirviente se alegró al verlo bajar en dirección a la cascada.

— Hola Dende.

— Hola Sr. Piccolo... yo quería... — estaba muy titubeante. 

— ¿Tomaste una decisión?

— Sí, quiero ser su compañero, ya no tengo miedo que sea el reflejo de los sentimiento de él, lo que lo hace pedirme eso.

— Sé que lo que siento por ti es por mí, solo guardo los recuerdos de Nail, no sus sentimientos.

Se besaron para sellar el inicio de su nueva vida, como pareja. Con lo reservado que eran ambos no dijeron nada, a pesar de eso una persona se dio cuenta de lo que pasaba, lo que lo volvió loco de celos, al final fue a enfrentar al dios de la Tierra.

— Así que por fin conseguirte a alguien.

— ¿Qué quieres decir? — Dende, desde que empezó su relación con el guerrero verde esperaba esa visita.

— ¡¡¡El Sr. Piccolo y tú están juntos!!!

— ¿Cuál es el problema?

— Tú eres el dios de la Tierra, solo debes estar abocado a eso.

— Eso no fue lo que me dijiste antes, me aconsejaste buscar a alguien.

— ¡¡A UN HUMANO!!

— No me grites — espero que el otro se calmará — ¿Tiene algo de malo que sea con el Sr. Piccolo?

— Por supuesto, ambos tienen responsabilidades muy grandes, su relación puede intervenir en su desempeño.

— No dejamos que eso ocurriera, estamos hace mucho juntos y nunca ha pasado nada malo. Es mejor que te vayas, como dijiste tengo muchas responsabilidades que atender.

El joven medio sayayin en vez de ir a su casa en la montaña Paoz, fue a la cascada.

— Hola Gohan — Piccolo sabía de esa visita, Dende se comunicó con él telepáticamente, así pudo escuchar la conversación que sostuvieron.

— Hola Sr. Piccolo.

— ¿Qué quieres?

— ¿Acaso no sabe que me pasa? — le dijo bastante molesto.

— Te molesta que yo tengo una relación con Dende.

— Si sabía que me iba a poner así por qué lo hizo.

— Tu y yo no tenemos  nada, estas comprometido con Videl.

— Sabe que lo hago para mantener las apariencias, además cuando se lo dije no se molestó. No debe estar celoso, yo solo lo amo a usted.

— No me molesto porque no siento nada por ti.

— Mentira, usted me dijo que me am...

— Un momento, JAMÁS te dije que te amaba.

— ¡¡¡Tuvimos relaciones!!!

— En mi raza eso no es importante, hay cosas más fundamentales. Mientras estuvimos juntos jamás deje de sentirme solo, no me diste lo que yo necesita.

— ¿Y qué necesitaba? Yo puedo darle lo que desee. Desde pequeño me di cuenta que sentía algo por mí, incluso espero que creciera para tenerme.

— A mí no me interesaste como pareja, tú fuiste quien me busco siempre.

— Y USTED ME ACEPTO.

— Nunca te prometí nada. Ahora estas comprometido, y yo tengo por fin a alguien a mi lado, que me llena completamente.

— TODO ESTO ES CULPA DE NAIL.

— ¿Qué tiene que ver con él?

— Usted lo asimiló, ahora sus sentimientos son los suyos, usted no lo ama, ese era Nail, USTED ME AMA A MÍ.

— Yo soy quien ama a Dende.



#24751 en Novela romántica

En el texto hay: desamor, amor, odio

Editado: 17.03.2021

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