Capítulo 17: El Sacrificio Antiguo
La niebla había comenzado a aclararse, pero el aire aún estaba impregnado de un olor a humedad y descomposición que hacía que cada respiración se sintiera densa y pesada. El grupo avanzaba lentamente, guiados por las palabras del Guardián del Tiempo. Sabían que estaban cerca del origen del pacto, el lugar donde todo había comenzado. Sin embargo, ninguno de ellos estaba preparado para lo que estaban a punto de descubrir.
El bosque parecía más antiguo de lo que recordaban. Los árboles, con sus troncos retorcidos y ramas nudosas, parecían vigilar el camino. A cada paso, sentían una presencia invisible que los seguía, observándolos desde las sombras. El suelo, cubierto de hojas secas y musgo, crujía bajo sus pies, pero el silencio era profundo, como si el bosque hubiera estado esperando su llegada durante siglos.
Luis, al frente del grupo, sentía que algo tiraba de él, como si una fuerza invisible lo guiara hacia un punto específico. Sabía que estaban cerca del lugar donde el pacto se había sellado. Cada paso que daba lo acercaba más a su destino, pero también lo sumía en un creciente malestar.
Marta caminaba detrás de él, con la vista fija en el terreno. "Esto no es solo un lugar de rituales," dijo en voz baja, como si temiera que algo la escuchara. "Hay algo más aquí. Algo antiguo."
Don Eusebio asintió lentamente, sus ojos oscuros escrutando el bosque como si estuviera buscando signos de vida en la misma tierra. "Siento lo mismo. Aquí se realizó algo terrible."
Ana, que había sido la más sensible a la presencia sobrenatural de la niebla, se detuvo de golpe. "Esperen... aquí está."
El grupo se reunió alrededor de Ana, que había encontrado una pequeña abertura en el suelo, apenas visible entre las raíces de un árbol gigantesco. El aire que salía de la grieta era frío, mucho más frío que el ambiente que los rodeaba. Luis se inclinó hacia adelante y miró dentro. No era una simple grieta; parecía un pasadizo subterráneo, uno que había estado oculto durante mucho tiempo.
El Descenso
"Debemos bajar," dijo Luis, su voz firme a pesar del miedo que sentía en el pecho.
Marta lo miró con preocupación. "¿Estás seguro? Esto parece... peligroso."
Luis asintió. "Es aquí. Lo sé. El Guardián del Tiempo nos dijo que el origen del pacto está en este lugar. Tenemos que ir."
Don Eusebio, siempre el más prudente, miró el pasadizo con una expresión seria. "Si es aquí donde comenzó todo, entonces también podría ser el lugar donde todo termine. No tenemos otra opción."
Uno a uno, el grupo descendió por la abertura, utilizando linternas para iluminar el angosto túnel. El aire se volvía cada vez más denso y frío a medida que avanzaban, como si estuvieran entrando en un lugar donde el tiempo no había pasado, un lugar donde el mal se había estancado y aguardaba su regreso.
Al llegar al final del túnel, entraron en una caverna subterránea. Las paredes estaban cubiertas de antiguos grabados y símbolos que no reconocían, pero que todos sabían que eran antiguos, mucho más antiguos que el pueblo de Hollow Creek. En el centro de la caverna había una losa de piedra negra, tallada con símbolos que brillaban con una luz débil, casi como si estuvieran imbuidas con energía oscura.
Sobre la losa, lo que parecía ser un esqueleto humano yacía en posición de sacrificio.
El Descubrimiento del Sacrificio
Ana se adelantó, cubriéndose la boca con una mano. "Esto es... esto es un sacrificio humano."
El grupo se acercó con cuidado, examinando los restos con una mezcla de horror y fascinación. Los huesos estaban casi completamente intactos, pero el cráneo mostraba signos de daño ritual. Alrededor del cuerpo, pequeñas vasijas de barro y herramientas de hueso estaban esparcidas, todas ellas cubiertas de inscripciones similares a las que decoraban la losa.
Luis sintió una oleada de repulsión. "Este es el lugar donde comenzó todo. Aquí fue donde hicieron el sacrificio para sellar el pacto."
Marta observó los símbolos con atención. "Esto no es solo un sacrificio. Mira los patrones. Los signos. Esto fue planeado con precisión. Sabían exactamente lo que estaban haciendo."
Don Eusebio, que había estado en silencio todo este tiempo, se acercó a uno de los grabados en la pared y pasó su mano por encima. "Esto no es el trabajo de los habitantes originales de Hollow Creek. Este es el trabajo de una orden mucho más antigua. Fuerzas oscuras que existían mucho antes de que el pueblo fuera fundado."
Ana, que había estado observando el esqueleto, señaló algo inusual. "Miren aquí, en el pecho. Hay algo grabado en el hueso. Es un símbolo que no he visto antes."
Luis se inclinó para verlo mejor. El símbolo era un círculo con tres líneas cruzadas en su interior, rodeado de pequeñas runas. "Es el sello del pacto," dijo, su voz temblando. "Este sacrificio fue la clave para desatar las sombras. Las sombras... están atadas a este sacrificio."
De repente, el aire en la caverna pareció volverse aún más pesado, como si la misma oscuridad que impregnaba el lugar los estuviera observando. Las sombras en las paredes comenzaron a moverse de manera antinatural, alargando sus formas como si intentaran liberarse de su confinamiento.
Marta retrocedió, con los ojos muy abiertos. "Algo está mal. Este lugar... está vivo."
El Origen del Pacto
Don Eusebio se acercó a Luis. "Si este sacrificio fue lo que selló el pacto, entonces debe haber una forma de deshacerlo."
Luis asintió, intentando controlar su miedo. "El Guardián del Tiempo dijo que todo esto se repite porque el pacto sigue intacto. Las sombras están atadas a este sacrificio, y si podemos romper el vínculo, podemos detenerlas."