Something different

Tarta de mora

En mi mente seguía dando vueltas ese momento. Mis pensamientos eran una mezcla de felicidad con una pequeña dosis de confusión y un toque de ilusión. Si, tal cual como una poción. Pero soy sensata y se que no debo hacerme falsas ilusiones, al final de cuentas fue solo eso, una grata conversación. El tren finalmente llego al colegio, los primeros en descender fueron los estudiantes de primer año, pobres criaturas que vienen ilusionados con una vida llena de aventura y magia, esperen a que inicien las clases, no podrán dormir bien con tantos deberes que les darán.

 

Junto a Rose bajamos del tren caminando con calma hacia los carruajes, el frío comenzaba a hacerse presente, ahora que lo pienso, si olvide algo en casa. Use mis manos para darle algo de calor a mis brazos que poco a poco comenzaban a ponerse algo fríos. Sentí un ligero peso sobre mis hombros, a mi lado nuevamente James, dejando su sudadera sobre mi cuerpo. Mis mejillas tomaron un color carmín, siento como la vergüenza se apoderaba de mi cuerpo. El esta diferente, definitivamente hay algo diferente en el.

  • Gracias, te la daré cuando lleguemos al castillo.
  • Descuida, puedes conservarla. –Sentí la mirada de mis amigos sobre nosotros, estoy en un estado de confusión que no logro comprender. Soy lista, pero ahora estoy con mi mente en blanco.

La llegada al castillo fue tranquila, todos contaban sus diferentes versiones de su aventura en París que claro termino con todos castigados. Nos apresuramos en ponernos nuestras túnicas y dirigirnos hacia el gran comedor para la cena de bienvenida. En el centro de la mesa de profesores la directora McGonagall quien mantenía su semblante serio como cada año. Avance por el pasillo hasta quedar junto a mi hermano, a su lado como fieles cachorros los gemelos hermanos Scamander quienes al parecer habían crecido un poco, no los recordaba tan altos.

  • Bienvenidos y bienvenidas a un nuevo año escolar. –La voz de la directora resonó en mis oídos. Inicio su discurso como siempre, cada regla, cada palabra que ya conocía. Poco a poco el sombrero seleccionador comenzaba a enviar alumnos nuevos a todas las casas.

Y así continuó la ceremonia de selección hasta que todos estuvieron en sus respectivas mesas. La comida apareció frente a nosotros, aunque ciertamente no tengo tanta hambre. Alce la mirada viendo a James frente a mi quien sin demora dejo sobre mi plato un trozo de tarta de mora. La comida me dejo somnolienta, junto a Rose llegamos a nuestra habitación misma que compartíamos con Petra y Ani. Mis cosas yacían ya junto a mi cama y en la puerta nuestro horario de clases.

  • Rose, tengo una pregunta.
  • ¿Qué sucede?
  • Tu primo, James.-Tome asiento sobre su cama.- ¿Está bien?
  • ¿Porqué?
  • ¿Por qué? ¿Qué le sucede? Jamás ha sido amable conmigo, con suerte me saludaba ¿Y ahora? Me dio una rana de chocolate en el tren, me dio su sudadera, me dio una tarta de mora en el comedor, hablo conmigo durante todo el viaje. Eso no es normal.
  • No lo sé. Tal vez se dio cuenta que te gusta.
  • Pero debería ser al revés, debería ignorarme.
  • Amiga, sea lo que sea. No te preocupes tanto. Mañana tienes entrenamiento temprano y debes dormir.




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