Somos iguales

Capitulo 1

Bella.

¿Es necesario estudiar?.

¿Vale la pena defender a alguien frente a un montón de personas?.

Justo ahora siento que el corazón se me va a salir por la boca, no puedo dejar de mirar al piso solo para esquivar todas las miradas que están sobre mí. ¿No pueden solo observar algo que no sea yo? Pues no es posible ya que justo ahora me encuentro parada frente a un montón de “compañeros de clases “ que se están aguantando las ganas de reír solo por mi presencia.

¿Por qué le hice caso a mi papá?.

¿Por qué le dije que si quería estudiar derecho?.

Eso es algo que ya no sabré, tengo que aguantar esto por un par de años más para poder tener mínimo está carrera y luego poder hacer lo que realmente quiero.

— ¿Por qué no continuas?.

La profesora Alicia está justo a mi izquierda con una ceja más marcada que la otra, ella es una mujer de piel morena, cabello un poco canoso, cómo de un metro setenta y a parte de eso es un poco gordita lo que hace que sea vea un poco chistosa.

La observó una ves más y en este momento vuelve a hablar.

— Estoy esperando por ti Bella no tenemos todo el día, te recuerdo que la mayoría debe hacer hoy su explicación.

— Le voy a ser completamente sincera profesora — mientras se lo digo se oye una voz en el fondo del salón.

— Ella no estudió profesora, por eso no puede hacer la explicación.

Vaya. Se me adelantó, ¿Por qué será que él nunca puede tener el pico cerrado?. Lo observó y le dedicó una mirada fulminante, y justo cuando voy a responder suena la campana en señal de que la clase ya ha terminado.

Todos comienzan a recoger sus cosas y de inmediato salen del lugar, y yo como soy una tonta aún estoy de pie en el mismo lugar.

Una corriente recorre mi espina dorsal y eso hace que de inmediato vuelva a la realidad, el imbécil que hablo hace un par de minutos aún está en su lugar, observando me cómo cuál cazador a su presa, le saco la lengua y me volteo en dirección a la profesora Alicia que aún está guardando sus cosas. Me acerco a ella y de inmediato obtengo su atención.

— ¿Me harás hablar con tu padre Bella?.

— Claro que no, es solo que he tenido días difíciles y no me puedo concentrar.

— Tienes una semana para prepararte.

Sus palabras me han aliviado, en serio que si. Le regalo una sonrisa acompañado de un gracias.

— Se lo agradezco mucho, le juro que me voy a preparar.

Ella solo me observa y sale del lugar, este es el único momento del día en el que se que me voy a sentir tranquila, y lo digo porque ahora me toca aguantar a un montón de personas cursis que irán a la floristería por quien sabe cuántos ramos de cualquier tipo de flores.

Me volteo para ir por mis cosas y retirarme del lugar y de repente:

— AAAAHHHH ¿pero que mierdas Erick?.

Casi se me sale el corazón por la boca del susto, él muy imbécil está frente a mi, creí que ya se había ido pero no, él aún está aquí.

— Deberías ver tu cara — responde con una gran sonrisa en su rostro — pareces una niña indefensa.

— Cállate — le respondo pasando por un lado para recoger mi mochila y salir del lugar.

Ya en el pasillo veo un montón de gente que van y vienen dando empujones a cualquiera que se cruce en su camino.

Justo cuando creo que estoy sola me doy cuenta que Erick está a un lado de mí provocando que nuevamente me lleve otro susto.

— Deja de hacer eso Erick…..harás que muera.

— No seas tan exagerada Bella.

Ambos salimos de la universidad y al hacerlo él se para frente a mí con una gran sonrisa. Él es de tez blanca, un par de ojos verdes con cabello negro, cómo de un metro ochenta de altura, su mandíbula está muy marcada y su sonrisa es demasiado perfecta, él es perfecto lastima que no sea mi tipo.

— ¿Qué tanto me ves?.

— ¿Quieres que te lleve a la floristería?.

— ¿Y morir en la moto de un imbécil como tú? No gracias.

Le digo pasando por un lado para terminar de salir del campus de la universidad, una ves que ya no está como un fantasma rondando por mis alrededores decido ponerme en marcha para reemplazar a Lana en la floristería.

El camino antes se me hacía largo, quizá es porque no estaba acostumbrada pero……después de un tiempo se me hizo costumbre.

Después de casi media hora caminando hasta llegar, me detengo en una tienda que está cerca de mi lugar de trabajo, pido un jugo de naranja y sigo con mi camino y justo cuando estoy a punto de abrir la puerta alguien más lo hace desde adentro impactando con mi rostro y provocando que de dos pasos hacia atrás.

— Mierda — digo por lo bajo.

— Lo siento mucho ¿Estás bien?.

Una ves que veo quien es casi me voy de boca, en serio que si. Voy a ser completamente sincera, aún no sé si me gustan los hombres o las mujeres, se que es raro pero es la verdad. Él es alto, muy alto, de piel morena y con un cuerpo bien trabajado, incluso me provoca morder uno de sus brazos para comprobar que son reales. Tiene unos ojos negro al igual que su cabello, lleva un traje color beige que resalta mucho con su piel. Lo observó una ves más y juro que no se que decir.

— ¿Estás bien? — vuelve a preguntar está vez haciendo que entre en razón.

— Si no te preocupes, estoy acostumbrada a este tipo de situaciones.

— ¿Okey?.....en serio perdón no te vi.

— No pasa nada.

Me pasa por un lado y se sube a un auto color negro marca Renaud Logan. Un hombre que parece ser de edad madura cierra la puerta del auto y se sube en el asiento del piloto para luego dejar el lugar.

Vaya primera impresión que me he llevado de alguien que no conozco y que probablemente no veré más nunca en mi vida. Una vez que salí de mi trance entro al lugar encontrándome con una Lana muy estresada, cuando me ve me regala una pequeña sonrisa.

— Gracias a Dios que llegaste…. Me tengo que ir, espero que te vaya mejor que a mí.

— Lo mismo digo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.