—¿Qué opinas de ir a Camp Blackcrow?
Mire a Gaby curiosa.
Había pasado una semana, una semana que simplemente empecé a vivir por mí, he empezado más a socializar con las personas, conocer nuevos lugares y ejercitar tanto mi mente como mi cuerpo.
Gaby estaba acostada boca arriba en mi cama, mientras que yo estaba abajo sentada leyendo un libro sobre ocho hermanos nombrados de la A hasta la H.
—¿Qué es eso? —pregunte dejando mi libro.
—Bueno, es un campamento en donde podemos convivir tanto con la naturaleza, animales y personas de varias partes del mundo.
—Mnh.
—Es de una fuente confiable Len, no es una rapta de personas, no seas tan pesimista.
—Gab, nunca he oído de ese campamento. Obviamente no es algo antiguo y si no es antiguo, debe de a ver una publicidad para llamar la atención. No recuero a ver escuchado sobre ese campamento.
—Es privado, de mi familia. —arquee una ceja—bien, no es de mi familia, pero el lugar en si es muy bonito, lo he investigado.
—Como estas tan segura que no es estafa.
—Conozco al dueño, ok.
—Joven o viejo, ya sabes no quiero imaginar como conseguiste las entradas.
Gaby se levanta y levante un dedo acusador mientras se pone roja.
—¡Leonie! —se cruza de brazos— te olvidas que estoy enamorada de mi tío.
La mire con una cara rara, es obvio que ella me está jugando una broma, nunca me dijo que está enamorada de su tío, no la puedo juzgar, pero… su tío, ¿es enserio?
Le di un golpe en su brazo al ver como contenía la risa.
—Enserio eres estúpida.
—Pero- jajajaja por dios Leonie, eres muy graciosa.
Me pare indignada.
—No puedo contigo Gabriela.
Sali de mi habitación todavía oyendo como Gab se reía a carcajadas, luego escuche toses. Bufe rodando los ojos mientras me servía un trago de limonada, cada quien se divierte como sea, pero no pude evitar soltar una risita.
Luego escuche los pasos de Gaby hasta que asomo la cabeza por la puerta de la cocina, alzo las manos como en son de paz, todavía con una sonrisa plasmada en su rostro.
—Pero enserio Leonie, mira.
Me enseño una imagen de su celular, era una invitación al campamento exclusiva y gratuita a solo cien personas.
—Le he pedido varias, no sabia si querías invitar a tus hermanas o madre, así que más vale prevenida que andar perdida ¿no crees?
Estaba muy segura que así no era el dicho, pero asentí dándole la razón.
—Tendría que decirles a mis hermanas si quieren asistir.
—¡Eres la mejor! —Gaby me abrazo fuertemente que casi me saca el aire de los pulmones, le di unas palmaditas en su espalda.
—Suficiente de amor, fuera—la aparte un poco, ella se rio y se alejó de mí, caminando de nuevo hacia la invitación.
Tome el teléfono de casa y marque el número de Zoey, espere a que me contestara, recibiendo su voz saludando.
—Hola Zoey, te llamo para ver si quieres ir conmigo y una amiga a un campamento de una semana.
—¿Campamento?
—Si, es uno ‘exclusivo’.
—No lo sé, tendría que pedir permiso en el trabajo.
—Oh…
Lo había olvidado, Zoey trabaja de mesera en un restaurante famoso de New York, creo que era Empire Restaurant, el restaurante con dos estrellas michelín. Un buen lugar para comer, pero saturado de personas, se tiene que reservar mucho antes para poder comer ahí. Más ahora que se acerca la temporada navideña, reuniones familiares, navidad y año nuevo.
Alce la mirada hacia la sala, fruncí el ceño al ver la tele plasma encendida, luego mire hacia mi habitación y me pregunte si estaba loca ya o es que Gaby fue rápida y silenciosa hacia la sala para prender la televisión, luego la vi caminando como si nada con una bolsa de botanas y se tiro al sillón.
Le preste atención al anuncio que estaba dando y una idea se plasmó en mi mente.
—Oye Zoey, que tal si ya no trabajas ahí.
—…
—Lo digo enserio Zoey. Podríamos junto a Amber abrir una cafetería o una librería, es más una cafetería con libros ¿Qué dices?
—Leonie, se que eres joven y estas confundida sobre los negocios, pero eso no es tan fácil.
Rodé los ojos— Zoey, confía en mí, soy Leonie Brandt, la princesa de Alemania con millones en el banco y activos que me dan beneficios. El hecho que quiera abrir un negocio no es por más dinero, sino que es convivir contigo y Amber. Ayudarlas en el proceso también.
Escuche como soltó un suspiro pesado.
Me mordí el labio inferior preocupada, quizás me sobrepase con esto, digo todavía estoy aprendiendo que es lo que debo hacer.
—Si tu lo dices, pero es un proceso. Hay que elegir la ubicación, el local, el nombre, remodelar, comprar, arreglar y abrir ¿crees que podrás con eso?
—Por quien me tomas, he estado experimentando la vida cotidiana, se como es el trabajo duro Zoey.
—Muy bien, plantea esta idea a Amber y nos ponemos al día.
—¡Excelente! —dije emocionada, luego recordé que eso no era lo que pregunté primero—y sobre el campamento.
—¿Cuándo es?
Buena pregunta, cuando dijo Gaby que era o no lo menciono. Mire a la susodicha.
—Permíteme un momento hermana. —tape la parte de arriba intentando que no se oiga mi voz. —Gaby ¿Cuándo inicia el campamento?
Ella voltio a verme— martes.
Martes, hoy estamos a domingo, mañana seria lunes y martes pasado…mañana.
¡Gabriela Cooper! Rechiné los dientes mientras apretaba mis puños y me controlé, le di una filosa mirada y ella se rio nerviosamente bajando la cabeza y desapareciendo en el sillón. Di una respiración profunda y volví al teléfono.
—Perdón la tardanza, es pasado mañana.
—Ok, intentare hablar con mi jefe. Pero escúchame bien Leonie, aunque tu seas rica yo no lo soy, y necesito dinero para sobrevivir, prefiero ayudar o trabajar que ser mantenida, sabes.
—Entiendo Zoey, te prometo que lo haremos.
—Confiare en ti Lenny.
Mi cuerpo se paralizo al escuchar ese apodo, y sin darme cuenta mis ojos se estaban volviendo cristalinos. Mire hacia arriba intentando no soltar esas lágrimas.