¡sorpresa papá!

Capítulo 2: El hijo favorito

Me desperté con la alarma de mi teléfono sonando, me levanté corriendo como de costumbre, me preparé para el trabajo y tomé mi café y fui al trabajo. De pie frente a la oficina de mi jefe para entregar los papeles que pidió pensé en todo lo que había pasado la noche anterior, dudé en entrar y fui a mi oficina, cerré la puerta y me senté procesando todo lo que había pasado la noche anterior. Encendí mi laptop pretendiendo trabajar, puse las manos en el teclado y allí me quedé,inmovil ,mientras mis pensamientos se encontraban en un lugar muy diferente . No podía borrar de mi mente la noche anterior, a mi jefe sin ropa, sus manos, su cuerpo, su voz susurrándome cosas al oído, su forma de acariciar mi cuerpo y su perfume, ese que sentí esta mañana cuando desperté pues se había quedado impregnado en mi ropa e incluso en mi cuerpo. Obvio que había sido un desliz únicamente, probablemente Alexander mi jefe ni siquiera recordaba lo que pasó anoche probablemente estaba demasiado borracho... Mi teléfono sonó y mis manos temblaron al ver que se trataba de él.

—Julieta buenos días...

—Señor Copper estaré en su oficina con los papeles que debía entregarle en unos segundos—agregué colgando la llamada nerviosa. Porque a diferencia de todos los jefes y secretarias la oficina de Alexander era privada, tanto que solo entraba quien él lo pedía. Fui hasta su oficina, toqué la puerta y luego entré.

—Buenos días señor. Aquí están los papeles ya los ordené—pronuncié—también agendé las citas y reuniones importantes de esta semana ¿quiere que le lea el orario.

—Quiero hablar de lo que pasó ayer—pronunció, seguramente para decirme que fue un error o quien sabe y despedirme para no confundir la vida personal y profecional y por ello me adelanté.

—Ayer fue el aniversario de la empresa , estuvieron los socios italianos...

—Quería hablar de lo que pasó entre nosotros Julieta.

—¿Entre nosotros? Disculpe pero me pasé de tragos anoche y cuando bebo demasiado olvido todo—me miró con los ojos muy pequeños dudando de lo que le decía.

—Hasta que te encuentro Alexander—una voz fuerte de hombre resonó en su oficina, era uno de los tíos de Alexander : Isaac Cooper, el hijo mayor del abuelo de Alexander y quien se suponía debía estar dirigiendo sus empresas , pero todos rumoreaban que la única persona a la que quería Ignacio Cooper el abuelo de Alexander era a Alexander. El sujeto ladeó su cabeza indicándome que me fuera.

—Con permiso—dije saliendo y Alexander suspiró.

***************************

Alexander:

Ver a mi tío allí en mi oficina era como recibir la visita del mismísimo diablo. Isaac me odiaba y no lo ocultaba, no era para menos, mi abuelo me había dejado a cargo de sus negocios, de su mina de diamantes y de su enorme negocios de fabricación de joyas. Yo por mi parte con mis ganancias pues llevaba toda la vida trabajando y algunos regalos monetarios de mi abuelo me había creado una joyería, y a medida que se incrementaba el negocio fui extendiendo mis propiedades hasta crear una cadena de joyerías. Sin embargo mis tíos y mi madre todo el dinero recibido de mi abuelo lo habían dedicado a comprar cosas de lujos. Mi abuelo me había críado desde que era prácticamente un bebé, mi padre que era un hombre pobre y planeaba escapar con mi madre cuando esta tenía 18 años la dejó sola y embarazada y desapareció, mi madre sufrió tanto que le dio sicosis puerperial y eso hizo que me odiara desde pequeño, decía que era demasiado parecido a mi padre, un traidor, que nadie podía confiar en mí. Mi abuelo me quitó de sus brazos siendo un bebé y además de darme su apellido me crió con más amor que el que crió a sus propios hijos y quizás por esto el rechazo de mi tío.

—¿Te mandó mi abuelo? —pregunté y él se adelantó a sentarse.

—No mi querido Alex—exclamó, así me llamaba mi abuelo—vine a visitar mi empresa, lo que será mi despacho—miró mi lugar.

—No estoy para perder el tiempo tengo una reunión en 10 minutos ¿a qué viniste? —lo observé fijamente.

—Sobrino ya te he dejado jugar bastante a ser ek heredero de mi imperio, ahora que me casé quiero mi lugar y no cabes aquí, solo eres el adoptado de un viejo decrépito que se cree tu padre.

—Vuelves a hablar así de mi abuelo y te vas a arrepentir—exclamé furioso y él se rió...

—Vamos Alex a ese viejo nadie lo soporta, no tienes que fingir. Renuncia, tienes una cadena de joyerías para que quieres más...

—Lo que tenga o no no es tu problema. No voy a renunciar llevo años expandiendo el negocio del abuelo, trabajando hasta tarde. ¿Qué pasa Isaac ya te cansaste de las carreras ilegales de autos? ¿O quieres volver a desviar dinero de la empresa para pagar tus deudas? —se rió a carcajadas.

—Espero que no cometas el más mínimo error Alexander, porque el día que lo hagas estaré allí para ayudar a que te hagas pedazos. Nadie es tan perfecto ni siquiera el favorito de mi padre—añadió antes de marcharse.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.