¡sorpresa papá!

Capítulo 7: Una enorme mentira

Alexander me haló por el brazo hasta dentro de su mansión ya en la lujosa sala me miró fijamente mientras mis manos entrelazadas temblaban, mi rostro estaba pálido y miraba fijamente el suelo para que mis ojos no se encontraran con los suyos tratando de ocultar el miedo y la culpa.

—¿Es cierto? —preguntó, su voz era suave pero concisa, su mente estaba llena de duda y sus ojos también me interrogaban, yo guarde silencio antes de responder temiendo su reacción.

—Sí, —respondí, en ese momento los segundos parecían volverse interminables, la tensión era demasiada, y lo único que escuchaba era el furioso ruido de los latidos de mi corazón.

—¿Cómo es eso posible? —preguntó como si no fuera lo evidente, después de haber pasado una candente noche de calentura sin control. Él Alexander Cooper, quien siempre tenía todo bajo control no lo tuvo sobre lo más importante: un embarazo, un hijo... Yo hice silencio—¿Por qué no me dijiste nada antes?

—No supe como—balbuceé—pero estoy embarazada y es tuyo, pero no tienes que hacerte responsable—exclamé, sin embargo él no era el único que escuchaba mi confesión. Ambos sentimos unos pasos acercándose ambos volteamos a mirar y allí estaba el abuelo de Alexander y su tío mayor, también una mujer elegante que había visto en algunas revistas de chismes de gente rica, era la madre de Alexander.

—Ves padre este es el colmo—exclamó Isaac el tío de Alexander dirigiéndose a su padre Ignacio quien era el abuelo de Alexander y quien lo había criado. —Tu preferido está a punto de tener un hijo ilegítimo con su secretaria. Pero eso no es todo su irresponsabilidad está a punto de hundir a toda nuestra familia y su reputación y nuestro negocio. ¿Qué socio crees que sería capaz de confiar un negocio importante a alguien que ni siquiera pudo cuidar lo más básico?

—Es igual que su padre—exclamó la madre de Alexander y él bajó la mirada sin contestarle absolutamente nada—no tiene responsabilidad, deja que sus decisiones personales afecten a otros y estoy de acuerdo con Isaac si no puede manejar su vida personal mucho menos la empresa.

—¿Es esto cierto Alexander?— Preguntó su abuelo dándole la posibilidad de la duda y todos hicieron silencio—¿De verdad esperas un hijo con una de tus aventuras de una noche? . No se trata de un simple embarazo, esto es un reflejo de tu irresponsabilidad, de tu inmadurez.

—Padre en serio vas a permitir que el futuro de tu Imperio y tu empresa esté en manos de alguien que ni siquiera sabe manejar su propia vida—exclamó. Un silencio extremo se hizo en la sala mientras afuera la fiesta continuaba. La mente de Alexander solo pensaba en una cosa y era como iba a salir de esta situación tan difícil, después de todo él llevaba años trabajando sin descanso a cargo de los negocios de su abueli, había sacado adelante la empresa y había multiplicado sus ganancias para que ahora alguien más se quedara con su lugar por un solo error. Me miró, yo hacía silencio en medio de todo esto, preguntánsome qué sucedería en lo adelante y como él saldría de esta situación. Él solo pensaba que no podía perder la empresa, ni el respeto, ni tampoco el control que siempre parecía tener sobre todo y tampoco quería ser como su padre.

Con una sonrisa forzada dio un paso adelante para parecer convincente.

—Las cosas no son como parecen—exclamó observando a su abuelo pues únicamente le importaba su opinión—Julieta y yo tenemos una relación desde hace tiempo—mintió y yo tragué en seco mirándolo fijamente—lo habíamos mantenido en privado para estar tranquilos y lejos del ojo público pero ahora que está embarazada adelantaremos la fecha de la boda que ya estaba planeada, sería la sorpresa que le daría a la familia en la próxima navidad.

—¿Es cierto esto Alex? —preguntó el abuelo.

—Por supuesto—Alexander se acercó a mí y tomó mi mano sonriéndome como si tuviéramos una relación y la besó con cariño, yo estaba muy impactada y en shock. —ya estabamos pensando en casarnos pero ahora que viene un bebé en camino lo adelantaremos, un heredero para nuestro imperio abuelo, tu primer bisnieto, una enorme bendición para esta familia, setás testigo de la tercera generación de nuestra familia padre—dijo dirigiéndose a su abuelo el cuál sonrió algo sorprendido.

—Está mintiendo —acusó su tío—que no vez que sigue siendo el mismo niño mimado de siempre que te manipula a su antojo.

—Abuelo si ve las noticias hace unos días atrás cuando la empresa se estaba quemando yo fui por Julieta y la saqué de las llamas, en ese entonces ya teníamos una relación y es la prueba evidente de que no estoy mintiendo. —afirmó.

—Sigo creyendo que solo fue una de sus tantas aventuras, una muy irresponsable y que inventa eso para no perder la empresa, te está utilizando papá—exclamó.

—Confío en Alexander, él siempre ha demostrado ser muy responsable—su tío suspiró—pero Alex si me estás mintiendo y no te casas con esta mujer como dices que tenías pensado juro que pagarás las consecuencias y no tendrás mi confianza nunca más ni en los negocios ni en la empresa ni en mi vida—agregó el abuelo. —Mi bendición para ustedes y el bebé—dijo antes de alejarse.

—Ya veremos si en verdad te casas con ella—exclamó el tío de Alexander. Su madre simplemente se quedó mirándome y se acercó a mí:

—Es igual a su padre, la misma cara, los mismos ojos, la misma voz y la misma falta de responsabilidad. Mi consejo es que te alejes de él o sufrirás las consecuencias como yo—afirmó mirando a los ojos a Alexander y se marchó, él y yo nos miramos fijamente sin decir nada, era obvio que no podía casarme con él, ni lo conocía y tampoco él lo hacía por amor, solo por mantener contenta a su familia y no perder su empresa y no, no sería una pieza más en su maldito juego.

—Por favor no digas nada hasta que lleguemos a tu casa—dijo acercándose a mi en voz casi inaudible mientras apartaba el cabello de mi rostro simulando un gesto romántico.




Reportar suscripción




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.