Sorpresas del destino

Contando la verdad

- Valla, miren lo que me trajo el viento… -Murmuro el muchacho agachándose un poco y tomando en brazos a la menor quien ya se encontraba mejor de su brazo y se aferro al cuello de este dándole un sonoro beso en su mejilla.

- Hija… ¿Qué fue lo que te dije de ser tan confiada?, digo no es que tu no seas de confianza pero…- Aquella acción de su hija logro que la joven soltara una suave risita y luego Alex se uniera a ella haciéndola pasar.

- ¿Esta tu papa?, es que necesito hablar con el de manera urgente…- Murmuro mientras este aun con la menor entre sus brazos la guiaba escalera arriba donde se escuchaban mas murmullos – Ohm… ¿Tienes visitas?- Pregunto suavemente a medida que ya llegaban a la segunda planta.

- Así es preciosa, te quiero presentar a mis primos, la familia Denali y al resto de mi familia.- El muchacho bajo a la menor quien de manera algo cohibida al ver a muchas personas se fue a esconder detrás de su mama mientras que Paty no sabía que decir al ver a todas aquellas personas que la miraban tanto a ella como también a su pequeña que estaba detrás asomándose de vez en cuando.

- Papa y mama ya conocen a Paty y su pequeña Damaris para el resto ambas son nuestras pacientes- Continuo diciendo Alex mientras presentaba a cada uno de los miembros a Paty mientras esta solo sonreía de manera tímida y asentía en señal de saludo – Ah papa, Paty dijo que quería hablar contigo en privado.- Finalizo sonriendo a la muchacha y luego se agacho a la altura de Dammy- ¿Te gustaría acompañarme a la cocina para ver si quieres algo de comer?- A lo que la menor pregunto en silencio a su mama, Paty asintió y vio como su pequeña desaparecía con Alex.

 

- ¿Vamos Paty?- Pregunto Carlisle del otro lado de la sala levantándose de donde estaba sentado junto a Esme y haciéndole seña de que la siguiera.

- ¿En qué te puedo ayudar?- Consulto el rubio una vez que ambos entraron al despacho de el y le indicaba de que se sentara en el sofá grande mientras él se sentaba en uno pequeño color burdeo cruzándose de piernas mientras le prestaba atención.

 El despacho de Carlisle Cullen era similar a la consulta de los psicólogos a los cuales Paty alguna vez visito en su adolescencia y en algún tiempo de su vida: Un gran escritorio de madera con vidrio encima para darle aquel caché el cual la mayoría de los consultorios médicos tenían; Luego a ambos lados como rodeando el lugar habían dos grandes muebles llenos de libros con sus respectivas etiquetas separadoras las cuales sorprendieron a la joven ya que ella era fanática de la literatura, pero quizás como él era doctor de seguro eran solamente libros medicinales; Un gran ventanal con cortinas blancas adornaban el lugar dejando entrar la luz natural y algunos cuadros también adornaban el lugar dejándolo en una especie de lugar acogedor y cálido, ya que afuera hacia frio pero de seguro tenia aire acondicionado allí adentro.

- Primero que nada déjeme felicitarlo por la linda casa que tiene- Un ligero asentimiento en modo de “gracias” por parte del rubio hizo que la muchacha se armara finalmente de valor- Usted me ofreció ayuda de manera indirecta diciéndome que yo estaba mal ¿verdad?- El asintió solo una vez para que ella continuara- Estoy embarazada- Soltó a la primera, sin tapujos ni rodeos, algo raro en ella ya que siempre se daba mil vueltas en un asunto llegando al final a este.

- Algo me decía que lo estabas, aunque cuando te lo pregunte de manera indirecta… ¿Lo sabías?- Consulto el doctor de manera profesional levantándose de su asiento y sentándose en el mismo sofá de la joven.

- Hoy en la mañana me entere, se que…- Ahora venia la parte difícil, pero ella se armo nuevamente de valentía para seguir adelante con su narración- Estando en el hospital podría haber ido a su despacho y comentarle mi situación pero de alguna forma negué al bebe que llevaba en mi interior por miedo a… mi pareja- Paty bajo la mirada hacia la mesa de centro y apoyaba ambas manos encima de sus muslos entrecerrando sus ojos.

- ¿El…te pega?- Pregunto Carlisle con un tono de voz cautelosa.

- Cuando mis padres estaban vivos no mucho pero si me hería psicológicamente, los abusos de el hacia mi comenzaron o subieron en grandes dimensiones una vez que la pequeña llego a nuestras vidas, desde hace 3 años, pero en los dos primeros años todo era color de rosas, relativamente hablando- Ya las lagrimas asomaban en los ojos de la muchacha.

Carlisle tomo las manos de ella mirándola fijamente- Estoy totalmente sorprendido pero yo ya tenía la ligera sospecha de que algo así estaba sucediendo, ya que al ver un pequeño hematoma en el brazo de la menor un poco más arriba de la herida que tenia, me hizo sospechar, no sabía cómo… Acercarme a ti para hablarlo, pero te agradezco de todo corazón el que hallas venido a verme y hablarme- Señalo el doctor antes de abrazar a la joven quien perdió todas las batallas y comenzó a llorar de manera desconsolada entre los brazos del doctor.

El móvil de la muchacha no paraba de sonar por lo cual esta simplemente lo ignoro y lo apago para que también Esteban no supiera donde ella se encontraba, no sé cuanto rato estuvo llorando pero aquello la calmo un poco o saco más bien parte de la frustración y pena que llevaba adentro. Carlisle en aquellos momentos había salido del despacho por lo cual la muchacha se limpio los restos de lágrimas que habían quedado rodeando sus ojos y el rubio al poco rato volvió a entrar con un vaso de agua dándoselo a la muchacha y volviéndose a sentar a un lado de ella.




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