¿soy una bully?

Capítulo 11: Dodgeball

La primera clase de dodgeball había comenzado, todas se reunieron en el gimnasio de la escuela, esperando que la profesora iniciara la clase.

—Hola chicas, soy la profesora Karen.

Las miraba con una gran sonrisa, como si fuera su primer día dando clases.

—Muy bien, son diez chicas en total, haremos dos grupos de cinco e iremos cambiándolos en cada partido.

Cristina interrumpió a la profesora al notar que solo había mujeres en el grupo.

—¿Solo jugaremos las mujeres?

—Así es, este grupo es de chicas, los chicos tienen el suyo.

—Si practican mucho podrán jugar contra las chicas de segundo año.

Rebecca saltó con gran emoción al oír la noticia.

—¿Contra las de segundo? Eso es genial.

A Celeste no le gustaba la idea de que todas las bullys estuvieran ahí.

«Estas malditas se anotaron en el mismo lugar que nosotras».

—Ustedes cinco serán un equipo, las otras cinco estarán en el otro equipo.

Las chicas se separaron en dos equipos según las órdenes de la profesora.

Nilin se acercó con una gran sonrisa hacia Evelyn.

—Hola Evie, nos tocó juntas.

Sorprendida, Evelyn suspiró, era un alivio para ella.

«Qué suerte, no tendré que golpearla, ¿pero qué me pasa?, ¿por qué sigo temblando?»

—S-sí, e-eso es ge-genial.

La profesora asentía con la cabeza al ver que todas se ordenaron rápidamente.

—Perfecto, les explicaré las reglas...

—Deben golpear a su oponente con la pelota.

—Por eso estoy aquí —dijo Rebecca.

—Si las golpean quedan fuera.

—Si alguien la atrapa, se va quien lanzó y regresará una compañera de la jugadora que haya agarrado la pelota.

—No pueden pasar de la línea del centro o quedarán eliminadas.

Rebecca observó que no era el grupo que le gustaría tener.

«Maldición, me tocó con Celeste, quería golpearla. Aunque Nilin está en el equipo contrario, lástima que tenga que atacar a Evelyn para ganar».

Por otro lado, Cristina no podía contener su felicidad, ya que su mejor amiga Rebecca estaba en su equipo.

—Qué bien, estoy con Rebecca y Fiore.

Los celos de Celeste no permitían que quitara la vista de Evelyn.

«Esa maldita no se aparta de Nilin, tendré que alejarla yo misma».

La profesora tomó su silbato y se colocó a un costado de la cancha.

—Muy bien, en posiciones...

—¡A jugar!

La primera en llegar a una de las pelotas del centro fue Nilin.

La lanzó y logró acertarle el golpe a Fiore.

¡Paf!

—Qué divertido —dijo con una sonrisa.

Rebecca apretó la pelota con furia al ver que su amiga había sido golpeada.

Lanzó la pelota con todas sus fuerzas hacia el rostro de Nilin.

Evelyn corrió lo más rápido que pudo con una pelota en sus manos.

—¡Cuidado!

Empujó la pelota lanzada con la suya y atacó a Rebecca sin dudarlo.

¡Paf!

—¡Oye! ¿De qué lado estás?

—Lo siento, es solo un juego.

Desde afuera de la cancha, Fiore observaba el comportamiento de Evelyn.

«No me sorprende que la proteja».

Celeste quiso aprovechar la distracción y lanzó una pelota a Evelyn.

¡Paf!

La pelota había chocado muy fuerte en las mejillas de Nilin.

—Oye, lo siento Nilin, no fue mi intención.

Nilin solo la observó mientras tocaba su rostro con sus manos, como si la mirada dijera “Estúpida”.

—Veo que siempre tienes mala puntería —dijo Fiore mientras se reía.

Rebecca, apretando sus puños, no quitaba su vista de Evelyn.

—Esa tonta de Evelyn, no puedo creer lo que hizo.

Al ver que Nilin había sido golpeada por la pelota que lanzó Celeste, Evelyn enfureció y, sin dudarlo, tomó la pelota y la atacó.

¡Paf!

El pelotazo hizo caer a Celeste al suelo.

Evelyn se acercó y la señaló, olvidando que todas la estaban mirando.

—No la vuelvas a golpear, ¿oíste?

Las uñas de Rebecca se clavaban en sus palmas.

—¿¡Qué dijiste!?




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