¿soy una bully?

Capítulo 24: Enamorada

Luego de la cita Evelyn volvió a su casa, ya era de noche y su madre estaba dormida. Fue a su cuarto, dejó sus cosas y se recostó en su cama.
Pensando en lo que Nilin le había pedido.

—Si no me tomas de la mano frente a tus amigas... Jamás te aceptaré.

—¿En serio estás con ella? Creí que eras parte del grupo Evelyn.

—Ahora entiendo por qué no la golpeaste con fuerza.

Evelyn se levantó agitada, con el corazón acelerado.

—Qué fea pesadilla.

Acariciaba su frente preocupada.

—¿Qué haré? Ella para mí es lo más importante en el mundo. Aun así no quiero pelearme con mis amigas. Quisiera conservar todo.

Su madre le gritaba desde la cocina como cada día.

—¡Evelyn! ¡Despierta! Llegarás tarde a la escuela.

—¡Ya voy mamá!

Luego de vestirse para la escuela, fue hacia el comedor y se sentó en la mesa con una mano en la frente.

—¿Qué sucede hija?

—Estoy enamorada mamá. Quiero gritarlo y que todo el mundo lo sepa. Pero tengo miedo de perderlo todo.

—¿Por qué lo perderías todo?

—Nilin es muy odiada por mis amigas, y ella quiere que la tome de la mano frente a ellas. Yo lo haría sin importar nada, pero aun así...

—Temes perder a tus amigas —dijo Clara.

—Así es mamá.

—Evelyn... Si ellas dejaran de ser tus amigas por verte feliz... ¿Realmente son tus amigas?

Clara se acercó y acarició su espalda, intentando tranquilizarla.

—Solo piénsalo hija. Si ella te hace feliz y crees que realmente lo vale. Quizás vale la pena arriesgarlo todo.

—¡Ay! mamá.

Evelyn levantó la mirada y abrazó a su madre entre lágrimas.

—Tranquila hija. Todo saldrá bien.

—Ella lo vale todo y mucho más mamá.

—Entonces parece que lo tienes decidido.

—Sí mamá. Siento que mi felicidad está con ella.

—Eres muy tierna hija. Eso lo heredaste de tu padre.

—Iré a la escuela mamá. Debo hacer algo importante.

—Está bien hija. Cuídate mucho.

Evelyn tomó sus cosas y fue rápidamente a la escuela.
Estaba completamente decidida a enfrentar a sus amigas.
Entró a la escuela y se encontró con Rebecca en los pasillos de la entrada.

—Evie, ahí estás —dijo Rebecca—. Escúchame... tenemos que ir rápido al gimnasio.

—¿Qué? ¿Por qué?

—¿Lo olvidaste? Hoy es la revancha con las de segundo. Espero que Nilin juegue tan bien como la vez pasada.

Evelyn suspiró intentando tomar fuerzas.

—Oye, sobre Nilin...

—Vamos, no hay tiempo.

Rebecca tomó de la mano a Evelyn, emocionada por el partido de dodgeball, y la llevó a la fuerza al gimnasio.
Al llegar notaron que todas estaban calentando para iniciar el partido.
Evelyn se quedó petrificada al ver a Nilin nuevamente después de su cita.
Luego Nilin se acercó a ella y le susurró:

—Oye, no olvides lo que hablamos —guiñándole el ojo.

Evelyn recordó su pesadilla en ese mismo momento. Su cuerpo temblaba de miedo, recordaba lo que sus amigas le decían en su sueño.

—Muy bien señoritas. Ya conocen las reglas —dijo la profesora Karen—. Quiero un juego limpio. A sus posiciones.

Todas se acomodaron en sus lugares y esperaron la señal de la profesora.

—¿Listas? —señalando a las de primero.

—Claro que sí —dijo Rebecca.

—¿Listas? —preguntó a las de segundo.

—Siempre lo estamos —respondió Nicol.

—¡Dodgeball!




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