Spirits-free: Un País Desconocido. #2

Capítulo 17: Verla de nuevo.

La bajada de la colina, era un poco más profunda de lo que esperaban. No se dijeron una palabra en todo el descenso para estar concentrados donde pisaban y no salir rodando cuesta abajo provocándose una muerte antes de tiempo, pero, de todas maneras, iban a morir, o eso es lo que pensaba Evie, tal vez tendría razón en algún momento podría morir, ella o alguno de sus conocidos, nunca se estaba preparado para la partida de alguien, menos cuando le amabas.

Evie pensó en todo, en su familia, lo que había sido su vida hasta ahora y en lo que más pensaba era en Albert y el Niño, este último le inspiraba cierto cariño y por eso quería ayudarlo a encontrar sus padres, pensaba que debía estar con ellos y que sus padres eran unos muy descuidados, por haber dejado a su pequeño a merced de personas que lo torturan.

Pero había algo más, las palabras de Albert, no podía sacarlas de la cabeza. Cada vez que tenía una visión, ahí estaba él, susurrando esas palabras, la primera vez no las entendió bien, había sido cuando tuvo la visión en el antiguo invernadero, fue un antes y después, de todas sus visiones esa la había dejado más marcada, tal vez por ser la primera y no estar acostumbrada. Pero después, la entendió, en aquella visión de la cabaña sabía cuales eran, pero no quería repetirlas, tal vez, y solo tal vez, era ilusión de ella.

Al tratar de eliminar esas palabras de su pensamiento, automáticamente recordó que cuando estuvieron solos, bajo la luna y las estrellas, casi le besaba, pero él no se había acercado lo suficiente, como si esperara su permiso, pero se alejó por miedo a que jugaran con ella, casi resbalo por tener esta clase de pensamientos y se obligó a concentrarse en el descenso.

Había muchas ramas en el suelo, piedras y musgo por todo lado. Cuando llegaron a un plano, se relajó, sintió que podía descansar un poco más. En esa parte del bosque era fría y muy poco iluminada. Evie notó que los árboles tenían inscripciones en sus troncos, se sentía tentada a tocarlas, pero no quería retrasar a los demás, puesto a que si tocaría uno de pronto le pasaría lo mismo que en la casa quemada, vería cómo fueron sus muertes y eso no quería saberlo.

Por otro lado, Evie vio a Albert cerca de un árbol que tenía la media luna en él, con el nombre de una mujer, él tocó el símbolo, Evie se acercó a él y alcanzó a escuchar como decía: Madre.

Evie tocó la mano de Albert que estaba sobre el símbolo. Vio a una mujer a unos pasos de ellos, su cabello y ojos eran castaños, como los de Albert, era delgada y su piel era clara. Le estaba sonriendo. Era igual de alta que Evie.

La madre de Albert se le acercó y colocó su mano en la mejilla de él, Evie sintió como si le estuviera tocando a ella, su mano se sentía fría. Le dio un beso en la frente a Albert y desapareció.

Evie sonrió y ambos sintieron el mismo escalofrío.

—Era muy hermosa— dijo la joven detrás de Albert.

Albert miró la pequeña mano de ella sobre la de él que reposaba en el árbol y Evie le sonrió.

—¿La viste?

—Sí, vi cuando se acercó a ti y te dio un beso— le respondió la chica con una sonrisa—. También sentí su mano y beso.

—Era mi madre…— dijo Albert con un nudo en la garganta.

—Lo sé, tiene tus ojos— se miraron y ella le pasó una mano por la mejilla—. Ella está en paz.

—¿Qué más viste?

—Nada, solo lo que tú has visto.

—Evie, todo esto es muy confuso.

—Sí, pero ya estamos aquí, a medio camino, en busca de información que aclare todo esto.

Ninguno dijo nada, Albert suspiró y cerró los ojos por un momento mientras Evie aún tenía su mano en la mejilla de ella, luego retomaron el camino, al parecer se habían perdido de algo, porque Harry y Fernanda iban riéndose, y cuando les preguntaron el por qué no dijeron nada y siguieron riendo.

Cuando llegaron al final de la colina, vieron el rio que pasaba frente a ellos. El río no era tan profundo después de todo y decidieron aprovechar que cruzaron el río para tomar un baño. Se relajaron un rato, ya que el río estaba muy fresco.

Una vez salieron del río, prepararon el almuerzo y dejaron secando las ropas, Evie y Harry se juntaron para mirar el mapa que ya estaba reparado, que no parecía haberse partido en dos pedazos, y en ese momento Harry habló.

—Chicos, nos hemos dado cuenta de que, si seguimos río arriba, solo rodearemos parte del Forest deception y estaríamos pisando el Forest of souls, pero, nos tomaría alrededor de tres días. — comunicó.

—Pero debemos llegar mañana a nuestro destino. — recordó Fernanda terminando de acomodar los platos.

—¿No hay otra manera? — preguntó Albert que estaba doblando la ropa que estaba mojada y se había secado.

—La hay— Evie habló—, es internarse en el bosque y pasar una noche en el lugar. — señaló el bosque que quedaba al frente.

Era impresionante como el río era el límite de ambos bosques.

—Bueno, no hay otra manera, nos internamos en el bosque.

—No lo entiendes, Albert— intervino Harry—. Tomé unas páginas de un libro sin querer, donde hablaban de estas partes del país y no es nada alentador— saco las páginas y las leyó—. “Hill of death: La Colina De La Muerte, en español, nombre que se le atribuye al cementerio que hay al otro lado del río. Donde se rumorea que los difuntos de todo el país pasan toda su eternidad.”— se detuvo y buscó otra página— “Forest deception: El Bosque De La Decepción, traducido. Cuidado todo que intenta entrar en él, puedes experimentar sucesos o visiones decepcionantes, Stars, Moon y Humans, evitar entrar, el bosque jugará con lo que más desean y con sus mentes. Si vas acompañado de un Wizard, pídele protección.”— el príncipe los miró.




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