Star Trek: Fractura Estelar

Capitulo 20: El amor leal de una Neurodivergente

INT. CENTRO MÉDICO DE LA FLOTA ESTELAR - SAN FRANCISCO

La habitación es de un blanco inmaculado, amortiguada por el zumbido rítmico y constante de los monitores bio-médicos. A través del gran ventanal se divisa la bahía de San Francisco y el puente Golden Gate, pero para el hombre en la cama, el universo entero se ha reducido a la nada.

**JIM KIRK** está recostado, con el torso cubierto por una bata médica gris de la Flota. Su aspecto es demacrado: tiene profundas ojeras moradas, los ojos enrojecidos y fijos en algún punto inexistente del techo, y las manos le tiemblan levemente sobre la sábana. Los niveles de su panel de soporte vital marcan una frecuencia cardíaca errática, estabilizada a la fuerza por los sedantes. La imagen holográfica de la supuesta desintegración de Winona sigue reproduciéndose en bucle detrás de sus párpados cada vez que parpadea.

La puerta de la suite médica se desliza magnéticamente con un siseo suave. La **DRA. ARIANNA KIRK** entra a la habitación.

Jim no gira la cabeza de inmediato. Le cuesta regresar al presente. Cuando finalmente nota su presencia, traga saliva con dificultad y clava en ella una mirada rota, desprovista de ese brillo audaz y carismático que siempre lo caracterizó.

JIM
*(Con la voz rota, apenas un susurro áspero)*
Arianna... No debiste dejar la cubierta médica del *Enterprise*. Sé que Spock te necesita... sé que todos me necesitan allá afuera... pero yo...

Intenta incorporarse un poco, pero las fuerzas le fallan y se deja caer de nuevo contra la almohada, apretando los puños con una impotencia que le desgarra el pecho.

JIM (CONTINUACIÓN)
La vi, Arianna. En la pantalla de plasma... Se deshizo frente a mí y no pude hacer nada. Le fallé. Le fallé a nuestra hija. Le prometí que la protegería... y la dejé morir.

Arianna se acerca y sienta en la camilla donde esta Jim y lo toma de la mano, ella esta destrozada y muerta en vida por su hija, pero debe ahora ser fuerte para su esposo.
Arianna
Si, Spock me necesita, pero ya lo estabilice. Pero por la persona por la que debo y quiero ayudar: eres tu, mi amor, eres el amor de mi vida y debemos estar juntos en lo buenos y malos momentos de nuestras vidas. ¡Yo tambien estoy muy triste por Winnie. Es peor que cualquier pesadilla!
Arianna lo abraza de impulso

### INT. CENTRO MÉDICO DE LA FLOTA ESTELAR - SAN FRANCISCO - CONTINUACIÓN

Al sentir el peso de Arianna sentándose en la camilla y el calor de su mano, el cuerpo de Jim se tensa por un instante, un reflejo puramente físico ante el dolor que ambos comparten. Cuando ella lo abraza de impulso, esa coraza de capitán indestructible que ha intentado mantener se desmorona por completo.

Jim esconde el rostro en el hombro de Arianna, aferrándose a ella con una fuerza desesperada, casi dolorosa, como si fuera la única ancla que le impide ser arrastrado por el vacío del espacio. Sus hombros empiezan a sacudirse violentamente mientras las lágrimas, contenidas por el shock y los sedantes, finalmente brotan sin control. El monitor bio-médico aúlla con un pitido acelerado antes de estabilizarse bajo el efecto de su catarsis emocional.

JIM
*(Llorando amargamente, su voz ahogada contra el uniforme de ella)*
No sé cómo respirar, Arianna... Siento que me falta el aire. Cada vez que cierro los ojos... el plasma... esa maldita luz azul. Dios, desearía haber sido yo. Debí haber sido yo quien estuviera en esa maldita plataforma, no ella.

Se separa apenas unos centímetros, lo suficiente para mirarla a los ojos. Su rostro está empapado, desprovisto de toda esa arrogancia juvenil que solía definirlo; ahora solo hay un padre destrozado buscando respuestas en la mujer que ama.

JIM (CONTINUACIÓN)
¿Cómo puedes ser tan fuerte? Me estás sosteniendo cuando yo debería estar protegiéndote a ti. Es mi culpa, Ari... Si no hubiera desafiado a Eddie, si hubiera sido más rápido con los sensores... Winnie estaría aquí. Su futuro... toda la vida que tenía por delante... se la arrebataron por mis malditos errores. Dime qué hacemos ahora... por favor, dime cómo seguimos después de esto.

Arianna
Gratitud, la respuesta es gratitud

### INT. CENTRO MÉDICO DE LA FLOTA ESTELAR - SAN FRANCISCO - CONTINUACIÓN

Las palabras de Arianna caen en la habitación con el peso de una verdad matemática, deteniendo el flujo de la histeria de Jim. Él la mira, parpadeando a través de las lágrimas, con el ceño fruncido por la total incomprensión. Para una mente tan puramente emocional e impulsiva como la de Kirk, buscar la "gratitud" en el epicentro de la peor tragedia de su vida suena casi alienígena, una respuesta nacida de la estructura única y literal de la mente de su esposa.

JIM
*(Con la voz ronca, negando levemente con la cabeza)*
¿Gratitud?... Ari, por amor de Dios, no entiendo. ¿De qué demonios puedo estar agradecido ahora? Nos lo quitaron todo. El futuro de Winnie, la Enterprise... mi mente está hecha pedazos. Siento que el universo se está burlando de nosotros y tú me hablas de... ¿de dar las gracias?

Jim le sostiene las manos, buscando desesperadamente el hilo de lógica detrás de los ojos de Arianna. La rigidez de su propio dolor lo bloquea, pero la profunda conexión que tiene con ella lo obliga a escuchar, necesitando comprender cómo la mente de la mujer que ama procesa la penumbra de una manera tan distinta a la suya.

JIM (CONTINUACIÓN)
Por favor, mírame... Explícame cómo encuentras gratitud en este infierno. Necesito entenderlo.

El contraste en la habitación es absoluto. Las luces blancas del hospital de la Flota Estelar y el zumbido monocorde de los monitores bio-médicos enmarcan a dos personas en espectros completamente opuestos.

JIM KIRK está en la camilla, con el rostro surcado de lágrimas, la respiración entrecortada y el alma rota, esperando una epifanía filosófica o un consuelo cósmico que mitigue la pérdida de su hija. Su monitor cardíaco emite un rítmico e imperturbable bip... bip... plano y anestesiado por los sedantes.




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