Su nombre es Lisa West

Capítulo 57

El detective va de camino a la casa de Anderson acompañado de los oficiales. Las sirenas lo delatan, por donde sea que pase estas son escuchadas por los ciudadanos que se encuentran en esas zonas. Él detiene parquea su auto frente a la casa, al igual que los demás oficiales.

Miller se baja de su auto y sabe que está a punto de saber toda la verdad que este sujeto estaba ocultando desde hace varios días.

Él toca la puerta.

¡Tun! ¡Tun! ¡Tun!

Nadie la abre. Toca una vez más.

¡Tun! ¡Tun! ¡Tun!

—Señor, es el oficial Miller abra la puerta—. Él siente como alguien trata de girar la cerradura.

—Señor Anderson, ¿Es usted? Abra la puerta —dice él con voz áspera.

—Sí, ¿Qué está ocurriendo? —pregunta abriendo la puerta.

—Señor Anderson, usted queda detenido, por ocultarle información a la policía. Por favor deténganlo —indica él a los oficiales.

Este se hace a un lado para que puedan sacarlo de la casa. En ese momento en que lo detienen uno de los oficiales le menciona sus derechos. Los vecinos que residían por esa zona empiezan a salir de sus casas a ver qué era lo que estaba ocurriendo. Entre ellos se cuchicheaba sobre qué participación tuvo él en el ¨asesinato¨ de Lisa West. Otros alardeaban de que él había cometido otros crímenes y así se fueron creando más teoría, hipótesis de lo que estaban pasando en ese momento.

Anderson fue subido a una de las patrullas. Los autos salieron de allí mientras que todos aquellos vecinos comentaban entre ellos lo que creían que había pasado.

Anderson es llevado al destacamento de policías.

Ellos lo sacan del auto y es acompañado por dos policías, además de que también iba siendo guiado por Miller.

Él es llevado a una pequeña habitación, alumbrada por una triste bombilla. Allí solo había una mesa y dos sillas. Sus latidos empezaban acelerarse, sabía que algo así podría pasar en cualquier momento. Parecía hasta irreal aquella situación, solo había visto esas habitaciones en las películas y en series de detectives, pero ahora él entendía que se sentía que creyeran que eres el malo de la película.

Él se sienta en la silla y el detective se sienta en la otra, saca una grabadora de sus bolsillos y lo mira con ojos intimidantes. Presiona el botón para que el aparato empiece a grabar.

—Cuéntame lo que pasó, solo necesito la verdad. Estuve revisando la evidencia una vez más y me dice cuenta de que pasamos por alto muchas cosas, y como la factura de la compra de un arma de fuego a nombre de Lisa West pudo desatar todo esto, haciendo que el caso avanzara.

—Señor, y-yo no sé qué decir —contesta él nervioso.

—Golpea la mesa: ¡Pun! —Mentira, tu sabes perfectamente lo que tienes que decir —se pone de pie de golpe y lo señala con su dedo intimidante—. ¿Qué iba hacer Lisa con esa arma? ¡Responde! —Exige él.

—Y-yo no sé —contesta asustado.

—Tú fuiste con ella, ¿Cómo no ibas a saber por qué compró un arma? Invéntate una mejor excusa Anderson.

—Está bien, está bien le contaré todo —dice asustado.

El detective se sienta.

—Lisa estaba muy preocupada de que Lucas ya pronto se iría y se quedaría sola en casa. Me comentaba que le asustaba quedarse sola porque en el trabajo algunos hombres la miraban extraño y que necesitaba sentirse segura de alguna manera. Pienso que quizás pensó que tener un arma consigo la protegería. Yo pensé que sería innecesario, yo podría tratar de cuidarla y se lo comenté y cuando lo hice se rio en mi cara. Me sentí tonto cuando lo hizo.

Flashback

Lisa estaba sentada en el asiento del acompañante en el auto de Anderson. Ellos estaban detenidos en la gasolinera. En la negrura de la noche mientras permanecían en silencio. Lisa irrumpe el silencio diciendo.

—Creo que necesitaré algo para protegerme —Anderson escucha su suave voz decir.

— ¿Qué? ¿A qué te refieres? —La miro extrañado.

—Creo que tengo que comprarme un arma…

— ¿Qué? ¿A qué te refieres?

—Sí, Lucas pronto se irá a casa otra vez, solo es cuestión de tiempo para que vuelva y no sé qué pasará conmigo. Quiero protegerme de lo que sea que pueda pasar. Un hombre está yendo al trabajo todos los días y me asusta cuando me mira: sus ojos amenazantes y que quieren comerme o devorarme. Él me da miedo, mucho miedo, aunque no tiene aspecto malvado, pero su mirada me asusta.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.