"Empiezo a quererte mucho”
No es una afirmación romántica,
es el resultado parcial de una ecuación que aún se está resolviendo.
No es amor declarado,
es una variable que acaba de moverse.
No te quiero todavía,
pero algo en mí ya no es igual desde que existes, y hablamos.
Desde la lógica,
diría que empiezo a quererte cuando,
sin buscarte,
apareces en mis pensamientos
como un valor constante.
Desde la filosofía,
empiezo a quererte cuando dejo de preguntarme por qué
y empiezo a preguntarme qué pasaría si...
Y desde el álgebra…
empiezo a quererte cuando tu nombre
entra en la ecuación
y todo empieza a tener más sentido,
aunque el resultado final
todavía no esté definido.
No es promesa.
No es certeza.
Es proceso.
Es inicio.
Es simplemente eso:
"EMPIEZO A QUERERTE MUCHO"