El temblor llegó como una explosión contenida. El suelo bajo los pies de Kai, Eloy y Nerea se partió en líneas irregulares mientras un viento cálido y extraño recorría la ciudad. El cielo se había tornado de un azul demasiado oscuro, cruzado por grietas de luz dorada que pulsaban al compás de algo… vivo.
—¿Lo sienten? —dijo Eloy, jadeando.
—Esto no es magia normal —susurró Nerea, con los ojos abiertos de par en par—. Esto es… algo que nunca debió regresar.
Kai no decía nada. Tenía los ojos cerrados, pero sus manos estaban apretadas contra el pecho, justo sobre el lugar donde una vez sintió a Liam dormir a su lado.
Y entonces, lo supo.
—Liam está ahí… —musitó.
—¿Dónde? —preguntó Nerea, dándose vuelta.
Una criatura pequeña, de ojos cristalinos y cuerpo etéreo, apareció entre ellos. Era Lysan, el espíritu invocado por Kai cuando usó el grimorio de Liam.
—Lo he encontrado —dijo con su voz suave, pero firme—. Lo tienen. Y no está solo.
Kai cayó de rodillas, sintiendo cómo el mundo temblaba otra vez. Lysan voló hasta él y lo miró directamente a los ojos.
—Kai… puedo darte el poder que necesitas para enfrentarlos.
—¿Cómo? —preguntó Kai, temblando.
—Mi esencia puede fundirse con la tuya. Pero no es sin costo. Tu cuerpo no podrá resistirlo por completo… a menos que ofrezcas la mitad de tu alma como conducto.
Nerea dio un paso al frente.
—¡No! ¡Eso es peligroso! ¡Te destruirás!
Eloy lo sostuvo del brazo.
—¿Estás seguro, Kai? ¿Y si...?
Pero Kai no dudó.
—Lo haré. Por Liam. No puedo perderlo. ¡No ahora!
Lysan se posó sobre su pecho. —Entonces acepta mi luz.
Un dolor ardiente lo atravesó. Kai gritó, aferrándose a su promesa, a los recuerdos de Liam: su sonrisa, sus palabras suaves, su miedo… y su ternura.
—¡Liam… espera… voy por ti!
La energía lo envolvió. Un nuevo poder, salvaje, celestial, se fusionó con su cuerpo. Kai se levantó, los ojos dorados, las venas encendidas. El aire a su alrededor se curvaba.
Y entonces… corrieron hacia el altar.
Entre columnas rotas y círculos flotantes, Rowen permanecía al borde del altar, su mirada fija en Liam, suspendido con las pupilas blancas y energía brotando de su pecho. A su lado, Elira, sonriente, observaba el caos extenderse por el mundo.
De pronto, el aire se quebró.
—¡Liam! —gritó Kai, al aparecer junto a Nerea y Eloy.
Rowen volteó lentamente, con el rostro endurecido.
—Llegaste tarde.
—¡Aléjate de él! —rugió Kai, su cuerpo envuelto en la energía de Lysan.
Elira dio un paso al frente, alzando su mano. Pero Lysan apareció con un brillo veloz y la detuvo con una pared de luz.
—Tú no entiendes, Kai —dijo Rowen—. Este mundo está renaciendo. ¡El mundo mágico regresa! Y tú puedes ser parte de él, conmigo.
—¿Conmigo? —Kai rió, con rabia—. ¿Por qué desapareciste? ¡¿Por qué me dejaste?! ¡Todo iba bien! ¡Y ahora quieres usarlo a él… a Liam!
Rowen bajó la mirada, sus puños temblaban.
—Tienen que cumplirse las profecías. Tus padres… mataron a los míos. Y la semilla era lo único que quedaba de ellos.
—¡No! —gritó Kai—. Mis padres protegieron esa semilla… ¡la sellaron para evitar esto!
Kai lanzó una ráfaga de luz. Rowen esquivó, pero parte del altar tembló. Kai miró a Liam, aún atrapado, vulnerable. El poder de Lysan era inmenso… y difícil de controlar.
Kai tembló. Por un instante, casi lo golpea a él.
—¿Ves? —rió Rowen—. ¡No puedes protegerlo! ¡Yo soy quien lo mantiene con vida! ¡Me necesita!
Kai cayó de rodillas, devastado.
—¡Él no necesita esto! —gritó.
—¡Tú no mereces estar a su lado!
Entonces, Rowen encadenó a Kai con magia negra, lo golpeó con fuerza, y el mundo se oscureció unos segundos.
Kai respiraba con dificultad, el rostro herido. Levantó la vista.
—Tus padres… no estarían orgullosos de esto.
Rowen rugió, lanzándose de nuevo. Pero Kai cerró los ojos.
“Recuerda que Liam depende de ti para poder salir adelante” —dijo Lysan en su mente.
Kai se puso de pie, con la mirada encendida.
—¡Él es mi todo!
La energía celestial se concentró en sus manos, un relámpago dorado brotó de su pecho y, con un rugido, lanzó todo su poder sobre Rowen.
La explosión fue cegadora.
Rowen cayó, atravesado por luz y verdad. Elira gritó. La tierra se partió.
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boylove, destinos entrelazados, criaturas magicas sobrenaturales
Editado: 25.07.2025