Swart Art Online [novela Ligera]

E19

Un mes dentro del juego y dos mil personas ya habían muerto.

La esperanza de que ayuda llegase del exterior fue aplastada; ni siquiera recibimos un mensaje.

No lo vi por mí mismo, pero dicen que el pánico y la locura que poseyó a los jugadores cuando se dieron cuenta que ya no podían regresar fue increíble. Había personas llorando, otras gimiendo, algunos incluso trataron de excavar el suelo de la ciudad, diciendo que ellos iban a destruir este mundo. Por supuesto, los edificios no pueden ser destruidos, por lo que este intento falló sin ningún resultado que mostrar.

Dicen que pasaron días antes que los jugadores aceptaran la situación y pensaran qué hacer después de eso.

Los jugadores se dividieron en cuatro grandes grupos.

El primero está compuesto de un poco más de la mitad de los jugadores; ellos eran quiénes aún no aceptaban las condiciones que Kayaba Akihiko había puesto y todavía aguardaban la ayuda del exterior.

Entendí lo que estaban pensando dolorosamente bien. Sus cuerpos reales estarían tendidos en una cama o sentados en una silla, dormidos. Esa era la realidad y esta situación era lo «falso». Si había siquiera el más pequeño descubrimiento, quizás podrían salir. Por supuesto, el botón para cerrar sesión se había ido, pero tal vez haya algo que los creadores del juego pudieron pasar por alto…

Y en el exterior, la compañía responsable del juego, Argus, estaría intentando, más que nadie, salvar a los jugadores. Si tan solo pudieran esperar, quizás serían capaces de abrir sus ojos, tener una compungida reunión con sus familias, y después, regresar al colegio o al trabajo y todo esto sería solo algo de qué hablar…

No era verdaderamente irrazonable pensar de esta manera. Creo que dentro de mí tenía la esperanza de que ocurriese lo mismo.

Su plan de acción era «Esperar». No daban siquiera un paso fuera de la ciudad y usaban el dinero que adjudicaron al principio del juego (la moneda era llamada «Col» en este mundo) escatimosamente, comprando solo la comida que necesitaban para pasar el día y encontrando posadas baratas en las cuales dormir, y dando vueltas en grupos, pasando cada día sin ningún pensamiento.

Afortunadamente la «Ciudad del Inicio» era una ciudad que ocupaba el veinte por ciento de la superficie del primer piso y era lo suficientemente grande como para contener un distrito de Tokio dentro. Por lo que los cinco mil jugadores habían tenido suficientes habitaciones en las que vivir.

Pero ninguna ayuda venía en camino, sin importar cuánto esperasen. Algunos días el cielo no era de un azul cristalino sino que estaba cubierto por nubes grises. El dinero no podía durar para siempre y ellos se dieron cuenta que debían hacer algo.

El segundo grupo consistió en aproximadamente el treinta por ciento, es decir, tres mil jugadores, Era un grupo en el que todos los jugadores involucrados trabajaban juntos. El líder era el administrador del sitio de información sobre juegos más grande.

Los jugadores que conformaban esta categoría fueron separados en muchos grupos y compartieron todas sus ganancias, además colectaron información sobre el juego y se propusieron explorar el área del laberinto dónde estaban las escaleras. Los líderes establecieron su base de operaciones en el «Castillo de Hierro Negro» y le enviaban órdenes a sus variados grupos.

Este gran grupo no tuvo un nombre por bastante tiempo, pero después de que todos los miembros recibieron un uniforme, alguien les dio, de alguna forma siniestra, el nombre de «La Armada».

El tercer grupo estaba compuesto de, aproximadamente, mil jugadores. Consistía en personas que habían gastado todo su Col pero no querían ganarse la vida peleando contra monstruos.

Como nota adicional, habían dos necesidades corporales básicas en SAO: una era la fatiga y la otra el hambre.

Entendí el por qué existía el cansancio. La información virtual y la información real no eran diferentes para el cerebro del usuario. Si los jugadores tenían sueño podían ir a una posada, arrendar un cuarto y dormir allí, dependiendo de cuando dinero tuvieran en sus bolsillos. Si acumulaban una gran cantidad de Col podían comprar una casa, pero la cantidad de dinero necesaria no era pequeña.

El hambre era una necesidad que todos los jugadores encontraban extraña. Aunque no querían imaginar lo que en verdad le estaba sucediendo a sus cuerpos en el mundo real, lo más probable es que nos estuviesen dando nutrientes a la fuerza de alguna forma. Lo cual significaba que el vacío que sentíamos aquí no tenía nada que ver con nuestros cuerpos reales.

Pero si comprábamos algo de pan o carne virtual en el juego y los comíamos, el vacío desaparecía y nos sentíamos satisfechos. No había ninguna forma de saber cómo funcionaba este extraño mecanismo, sin llegar a preguntarle a un profesional del campo de la neurología.

Por lo que lo opuesto también era verdad: el hambre no desaparecía a no ser que comiéramos algo. Lo más probable es que no moriríamos por hambrear, pero el hecho de que era una necesidad difícil de ignorar no cambia. Así que los jugadores visitaban los restaurantes que los NPCs atendían diariamente y almorzaban algo de comida, por lo menos virtualmente.

Tampoco había ninguna necesidad de excretar los desperdicios en el juego. Qué era lo que estaba ocurriendo en el mundo real, ni siquiera quería pensar sobre eso.

Bueno, de vuelta al punto principal…



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En el texto hay: comedia, romance, aventura

Editado: 19.02.2026

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