Swart Art Online [novela Ligera]

E24

Pensando en encargarme del artículo antes de volver a mi casa, comencé a caminar hacia una tienda.

Si seguía la calle que conducía al oeste de la plaza central, llegaría a la tienda después de hacer mi camino a través de la multitud por un rato. En el interior, era tan pequeña que cinco jugadores se sentirían apretados allí dentro, y tenía el vahído característico de una tienda de jugador: las herramientas, armas, y hasta los ingredientes de comida estaban revueltos.

El dueño de la tienda estaba muy ocupado alterándose al negociar.

Hay dos formas de vender los artículos. Uno de ellos era venderlo a un NPC, un personaje controlado por el sistema. No había peligro de ser engañado, pero el precio era siempre el mismo.

Para detener la inflación, el precio se fijaba por debajo del precio real de mercado.

El otro era comercio con otro jugador. En este caso, podías vender el artículo a un precio alto si así lo negociabas, pero había que encontrar a alguien que lo comprara, y las discusiones entre los jugadores después de completar el negocio no eran poco frecuentes.

Por lo tanto, aparecieron los jugadores comerciantes que se especializaban en el comercio de artículos.

Los comerciantes no podían vivir del puro negocio. Al igual que las clases técnicas, tenían que llenar la mitad de sus ranuras de habilidades con unas no relacionadas con la batalla. Pero eso no significaba que podían apartarse de los campos. Los comerciantes tenían que luchar por mercancías y los técnicos por ingredientes, y, por supuesto, tenían más dificultades que los guerreros. Era difícil para ellos sentir la excitante sensación de vencer un enemigo.

Por lo tanto, la razón por la que eligieron estas clases sería la noble causa de ayudar a los jugadores que luchaban en el frente de batalla todos los días. Así que yo los respetaba profundamente, aunque en secreto.

...bueno, los respeto, pero también es cierto que el personaje delante de mí era alguien que estaba muy lejos de auto-sacrificarse.

¡Okay, está decidido! ¡Veinticinco «Pieles de Lagarto del Crepúsculo» por quinientos Col!

El propietario de esta tienda que frecuento, Agil, le dio un porrazo a su cliente, un lancero de apariencia débil, en la espalda con su grueso brazo. Luego abrió rápidamente la ventana de intercambio e introdujo el importe en su lista de trueque.

El cliente parecía estar pensando, pero tan pronto como vio la cara de Agil, que se miraba lo bastante aterradora para asemejar la de un guerrero experimentado — de hecho, Agil era un guerrero de hacha de clase superior, así como un comerciante — se apresuró a poner los artículos en su lista de intercambio y pulsó OK.

– ¡Como siempre, muchas gracias! ¡Por favor visítenos de nuevo!

Agil le dio un último porrazo a la espalda del lancero y sonrió. La piel de Lagarto del Crepúsculo podía ser utilizada para crear una armadura de alto nivel. Consideré que 500 era demasiado barato sin importar cómo lo vieras. Pero me quedé en silencio y vi como el lancero se marchaba. Toma esto como una lección para nunca ceder terreno cuando estés negociando, murmuré en mi mente.

– Oye, haciendo negocio sin escrúpulos como de costumbre.

El gigante calvo me miró y sonrió cuando le dije que esto detrás de él.

– Oye, Kirito. El lema de nuestra tienda es comprar barato y vender barato – dijo sin ninguna señal de remordimiento.

– Bueno, estoy sospechando un poco sobre lo de “vender barato” pero eso no importa. Yo también quiero venderte algo.

– Tú eres un cliente habitual, así que no puedo engañarte. Bueno, vamos a ver…

Mientras decía esto, Agil estiró su grueso y corto cuello y vio por la ventana de trueque que le ofrecí.

Los avatares de SAO eran réplicas del cuerpo real del jugador que habían sido creados a través de escaneos y calibraciones. Pero cada vez que miraba a Agil, siempre me preguntaba cómo alguien podía tener un cuerpo que le quedara tan bien.

Los 180 centímetros de su cuerpo estaban llenos de músculo y grasa, y la cabeza que descansaba sobre éste se veía como si fuese la de un villano de la lucha profesional. Además de eso, hizo que su peinado, una de las pocas cosas que pueden ser personalizadas, fuera calvo. El efecto era al menos tan temible como los monstruos bárbaros.

A pesar de ello, tenía un rostro encantador que parecía infantil cuando sonreía. Parecía tener unos treinta años, pero ni siquiera podía adivinar qué era lo que hacía en el mundo real. No preguntarle a los demás acerca del «otro lado» era una regla no hablada en este mundo.

Los dos ojos que estaban debajo de sus espesas cejas se abrieron tan pronto como vieron la ventana de intercambio.

– Wow, es un objeto raro de rango S. «Carne de Conejo Ragú», es la primera vez que veo uno… Kirito, no eres tan pobre, ¿verdad? ¿No has pensado en comerte esto?

– Por supuesto que sí. Va a ser difícil cruzarse con algo como esto una segunda vez… Pero es un poco trabajoso encontrar a alguien que pueda cocinar algo así…

Entonces, alguien detrás de mí me tocó el hombro.

– Kirito-kun.



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En el texto hay: comedia, romance, aventura

Editado: 02.03.2026

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