Swart Art Online [novela Ligera]

E29

— ¿Oh…? Bueno, hagamos un guiso. Ya que hasta dice «Ragú»30 en su nombre.

Asuna se dirigió hacia la siguiente habitación. Yo la seguí.

La cocina era grande, y los variados aparatos que podía ver cerca del horno parecían caros. Asuna hizo doble click en la superficie del horno, puso el tiempo en la ventana emergente que apareció, y sacó una olla de metal de la alacena. Colocó la carne cruda dentro de ésta, tiró un par de hierbas dentro, y entonces vertió agua en ella antes de cerrar la tapa.

— Si tuviera que cocinarlo de verdad, necesitaría hacer todo tipo de preparaciones. Pero en SAO, esto es tan breve que no es divertido.

Puso la olla en el horno y presionó el botón “Iniciar” en el menú entretanto se quejaba. Incluso mientras pasaba la cuenta regresiva de los 300 segundos, se movió por aquí y por allá con precisión, preparando varios acompañamientos. Contemplé estupefacto como se desplazaba sin cometer siquiera un solo error al operar el menú o las tareas en sí.

En apenas cinco minutos, la mesa estaba completamente servida y Asuna y yo nos sentamos frente el uno al otro. El guisado pardo lucía increíblemente delicioso en el plato que estaba delante de mí. Su olor me tentaba mientras el rosáceo vapor se desprendía lentamente de él. Una tersa y rica sala cubría la gruesa carne, y el cremoso veteado blanco sobre ella era realmente encantador.

Levantamos nuestras cucharas, y sentimos que incluso el tiempo al decir: “Gracias por la comida”, era demasiado largo. Entonces engullimos un bocado de la mejor comida que existía en SAO.

Saboreé el calor y el sabor en mi boca y mientras mordía la carne, los jugos internos se derramaron.

Comer en SAO no calculaba y simulaba la sensación de estar mordiendo la comida. En vez de eso, usaba un «Motor de Reproducción del Sabor» que Argus y un diseñador de programas de entornos afiliado habían hecho en conjunto.

Este enviaba sensaciones preprogramadas de «comer» varios alimentos y podía hacer que el usuario sintiera como si estuviera en efecto comiendo algo en la vida real. Fue diseñado originalmente para personas que estaban a dieta o necesitaban restringir la cantidad de alimentos que ingerían, por lo que, este mandaba señales falsas a las partes del cerebro que registraban calor, sabor, y olor para engañarlo. En otras palabras, nuestros cuerpos reales no estaban comiendo nada en realidad en estos momentos y todo lo que sucedía era que el programa estimulaba nuestros cerebros salvajemente.

Pero pensar cosas de ese estilo en una situación como esta, simplemente no era atractivo. Yo estaba, sin duda alguna, comiendo la mejor comida que había probado desde que inicié sesión.

Asuna y yo no dijimos ninguna palabra y continuamos realizando el proceso de recoger la sopa con nuestras cucharas y llevarla a nuestras bocas.

Finalmente mientras limpiábamos nuestros platos – en todo el significado de la palabra, como si el guiso en verdad hubiese existido – Y de haberlos dejado vacíos junto con la olla enfrente de ella, Asuna dejó escapar un gran suspiro.

— Ah… he hecho bien en mantenerme con vida hasta ahora…

Estuve totalmente de acuerdo. Sintiéndome pleno por haber satisfecho completamente una necesidad básica por primera vez en un buen tiempo, sorbí un té con un olor misterioso. ¿El sabor de la carne que acabo de comer y el del té que estoy bebiendo efectivamente existen en el mundo real? ¿O fueron hechos artificialmente manipulando el sistema? Medité estos pensamientos distraídamente.

Asuna, sentándose delante de mí con una taza de té sujetada por sus dos manos, rompió los pocos minutos de silencio que duraron luego del final del banquete.

— De alguna manera me resulta extraño… Cómo debería decirlo, me siento como si hubiera nacido en este mundo y hubiera estado viviendo aquí hasta el día de hoy o algo así.

— … Yo también. Últimamente ha habido días en los que no he pensado sobre el otro mundo para nada. Tampoco soy sólo yo… Hoy en día ya no hay muchas personas obsesionadas con “ganar” o “escapar”.

— El ritmo también se ha reducido. Actualmente hay solo cerca de unos quinientos jugadores en el frente de batalla. Esto no solamente se debe al peligro… todos, se han acostumbrado a esto, a este mundo…

Me quedé simplemente observando el hermoso rostro de Asuna, con la luz de la lámpara naranja reflejada sobre él.

Ese rostro, definitivamente no era la de un humano. De afable piel y brillantes cabellos, era demasiado hermoso para pertenecer a un ser viviente. Pero para mí, el rostro ya no lucía cómo si estuviera hecho de unos cuantos polígonos. Podía aceptar que este era lo que era. Si volviera al mundo real ahora y viera a la persona verdadera probablemente me sentiría bastante desconcertado.

¿En verdad pensé que quería volver… a ese mundo…?

Me quedé perplejo por el repentino pensamiento. Me despertaba temprano y ganaba puntos de experiencia mientras mapeaba el laberinto. ¿Esto de verdad se debía a que quería escapar del juego?

En el pasado, realmente quería salir, tan pronto como fuera posible, de este juego de muerte en el que no sabías cuando podrías perecer. Pero ahora me había acostumbrado a este…

— Pero, yo quiero volver.



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En el texto hay: comedia, romance, aventura

Editado: 02.03.2026

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