~Michael~
Habían pasado ya varias semanas de lo sucedido, el no me volvió a dirigir la palabra, aunque aveces me miraba pero eran segundos y desviaba la vista, nunca me ha gustado ser evitado, me parece algo insensible pero, nisiquiera me conocía bien, y el es el hijo de ese maldito monstruo, ¿entonces porque me sentía así?
El no me recordaba pero yo de cada cosa de el, se que odia su cicatriz, se que no le gusta lo picante, se que cuando se estresa mueve los dedos inquietamente, también se que ama la música y el arte, se más que nadie que el es más sensible de lo que creen.
Se eso porque lo conocí cuando teniamos apenas 5 años, eramos niños inocentes, niños que no sabían nada de fama, nada de cosas de adultos, no sabíamos nada.
Para no hacer el cuento largo, mi padre trabajaba en Kanzaki Holdings, era el mejor empleado de esa empresa, no nos faltaba nada, el tenia buen sueldo, eramos felices, ahí fue cuando lo conocí, en una cena donde mi padre fue invitado junto a su familia, osea, yo y mi madre, ahí fue cuando lo vi, un niño de ojos oscuros, más oscuros que la misma oscuridad pero que brillaban más que el sol, ese cabello más suave que una esponja, una piel pálida pero suave. Algo en ese niño había cautivado a mi yo de 5 años, era inocente, no sabía aún sobre lo que venía.
"—Mucho gusto, soy ivan—"
"—El gusto es mio, soy Michael—"
Quien diría que después de ese día nos haríamos inseparables, siempre iba a su casa y el a la mia, así pasaron los años, los dos niños siendo amigos, lo más inocente del mundo. Cuando teníamos 9 años y yo estaba a dias de cumplir 10 años, todo cambió, la empresa iba mal, las ventas bajaban y los trabajadores no aportaban mucho que digamos, una noche que me quede en la casa de Ivan, estábamos jugando en la sala de estar mientras los padres de Ivan discutían, a mi y a el se nos había hecho costumbre escucharlos gritar y insultar, era parte de la rutina de Ivan, pero el padre de Ivan se puso violento y tomó una botella de vidrio muy enojado, tomé a Ivan de la mano y le indique que fuéramos a su habitación pero.
"—¡Tu y tu estúpido hijo, no sirven para nada, solo míralo, es un imbecil sin futuro, si no fuera por mi, ustedes dos no serían nada—"
Dicho eso, la botella fue arrojada a cara de Ivan, dejandole una herida en la frente, no supe como reaccionar y tome un autito de juguete y se lo aventé en la cara al padre de Ivan. La cuestión es que curaron a Ivan y yo volví a mi casa, todo bien, hasta el día de mi cumpleaños número 10.
Tocaron la puerta, era el padre de Ivan, junto a Ivan, el saco una hoja de papel y la dejo en la mesa, era una hoja de demanda, habían demandado a mi padre, y todo gracias a mi.
"—Estas despedido, Kazehaya, dale las gracias a tu querido Michael—"
Dicho eso, Ivan empezó a llorar, el sabía que significaba eso, no nos veríamos más. Luego de que se fueran mi padre me preguntó todo entre lágrimas y tuve que admitirlo.
Cuando creí que me comprendería me soltó una cachetada, me dijo lo despreciable que era para el, solo pude llorar y nada más. Al poco tiempo ya estábamos en quiebra, mi padre se suicidó, por mi culpa, y aunque mi madre diga que no, en el fondo se que ella me culpa, lo veo en su mirada, cuando evita llamarme Kazehaya, mi apellido. Ella evitaba mirarme, siempre me repetia que me parecía a mi padre entonces a los 16 años, harto de su comparación, me teñí el pelo de un color como entre rojizo-anaranjado, me puse lentes y deje que mi pelo creciera un poco, ¿Ya no me parecía a el, verdad?
Ahora puedo comprender porque le tenía miedo al principio a Ivan.
—Michael! Hola— era Ivan, habían pasado semanas desde que hablamos, ¿y ahora lo hacia?
Mis amigos me quedaron viendo extraño, ¿Yo hablando con el futuro heredero de Kanzaki Holdings? Seguro pensaban que estaba loco.
—Vaya, vaya, al fin apareces luego de evitarme princesa perdida— dije fingiendo indiferencia, pude ver como frunció el ceño, claramente molesto pero sonrojado a la vez. Eso dejó aún más confundido a mis amigos, era gracioso.
—Cierra el pico plebeyo, como sea, si viste que había un proyecto y así? Bueno, Ren y Haruto harán equipo, Akari y Kaito también, los idiotas me dejaron sólito, y bueno, eres el único que me queda— dijo Ivan, ¿me tomaba como segunda opción acaso?
—Kaori, acaso ese tal Kaito no es tu hermano?— tiro Ryusei de la nada a lo cual Kaori asintio
—El mundo está lleno de coincidencias hermosa— dijo Ivan y le guiño el ojo a Kaori, esta se sonrojo un poco pero yo me sentí algo molesto, solamente no dije nada al respecto —Entonces Michael? Aceptas?—
—Tsk, me molesta ser tu segunda opción pero no tengo de otra, tampoco tengo con quien hacer el proyecto, como sea, dame tu numero— dije despreocupadamente mientras encendía mi celular esperando que lo apuntara en el
El asintio y lo apunto, mientras lo hacía por unos segundos lo miré detalladamente, no me fije en qué tenía el cabello un poco largo, no como yo pero lo tenía, y sus puntas eran de color azul, un azul oscuro pero que se notaba y hacia resaltar su cabello negro.
—Listo, me escribes para quedar en que casa, chao— dijo con una sonrisa, una muy linda, había olvidado lo linda que era.
—Si, chao...— dije mirandolo irse, lejos de mi, de nuevo.
—Uuuh, "Princesa" "Plebeyo", ustedes que se traen— dijo Ryusei, el mente sucia, Kaori estalló en risa al igual que el, yo solo negué.
—Nada, solamente es una larga historia que no vale la pena contarle a unos tontos como ustedes— dije y me levante para ir a mi salón ya que el timbre había sonado.
Había algo en mi que se revolvió el día que lo vi por primera vez de nuevo, algo que llevaba 9 años sin sentir, ese sentimiento de querer admirar algo.
El era como el sol que brillaba fuertemente y yo solamente era la luna apagada, ¿Que proseguía después de esto? ¿Porque no existe un manual que me guíe en esto?